El sábado 15 de agosto, de 19 a 00 horas, en el Aula Magna de la UNNE, se realizará un acto por los 40 años de su mural emblemático. Habrá presentación de dos libros y un festival conmemorativo. La entrada es libre y gratuita.
Organizado por los integrantes de la que fuera la Comisión Pro Mural, del movimiento estudiantil universitario de 1986, el próximo sábado 15 de agosto, en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Nordeste, se hará un Acto conmemorativo por los 40 años de la presentación pública del Mural “Argentina, Dolor y Esperanza”, pintado por la artista entrerriana Amanda Mayor de Piérola.
La artista era madre de Fernando Piérola – asesinado en la Masacre de Margarita Belén del 13 de diciembre de 1976, y desaparecido desde entonces -, y realizó esta obra junto a cinco integrantes del Movimiento Nacional de Muralistas, sede Paraná (Oscar Ojeda, Sergio Damonte, Graciela Rosset, Silvina Villagra y Griselda Meded), y el chaqueño Carlos Cuevas, por entonces estudiante del Instituto de Bellas Artes de Resistencia.
Dicho acto tendrá tres momentos: en primer lugar, se presentará el libro “La risa nos hace libres. El humor como resistencia”. Segundo tomo, publicado en Paraná, Entre Ríos. Su presentación estará a cargo de Emiliano Tome, Raúl “Hongo” Morresi, Carlos “Ratón” Aranda, Cristela Pierola, María Luz Pierola y Gustavo Pierola.
En segundo lugar, se realizará la presentación del libro colectivo “Vamos a hacer hablar a esa pared. A 40 años”, publicado por editorial Contexto, dirigido por el escritor y docente Francisco Tete Romero, compilador de un texto coral que reúne testimonios de integrantes de la Comisión Pro Mural, de los cuatro hermanos Piérola, de los seis muralistas que colaboraron con Amanda Mayor de Piérola en la creación del Mural “Argentina, Dolor y Esperanza”, así como también textos de Diego Jesús Vigay y Bruno Martínez, del propio Romero, y de Mariana Giordano, que dan cuenta tanto de los Juicios de lesa humanidad Margarita Belén 1, 2 y 3, y sus respectivas sentencias, de quiénes eran los 23 mártires caídos en la masacre del 13 de diciembre de 1976, del porqué de la misma, como de la estética y horizonte de sentido del mural.
Se trata de dieciocho testimonios: de Darío Tapa Gómez, Tony Roselló, Raúl Trompo González, Sandra Saidman, Sergio Morra, Andrés Rabossi, Daniel Trabalón, Mariela Fogar, Cacho Quirós, Silvia Robles, Viviana Gamarra, Cristela, Álvaro, Gustavo, María Luz Piérola, Amanda Mayor de Piérola, Silvina Villagra, Sergio Damonte, Carlos Cuevas. Sumados a los textos mencionados, conforman una obra coral de veintidós voces.
Entre los dos paneles dedicados a estos libros, se presentará brevemente “Historias de Margarita Belén. Sueños Arrancados, proyecto de estudiantes de la Tecnicatura en Diseño de Imagen, Sonido y Multimedia de la FADYC (Facultad de Artes, Diseños y Ciencias de la Cultura de la UNNE), que están realizando un trabajo sobre la Masacre de Margarita Belén que se Titula “Sueños Arrancados” con el lema “¿Quiénes eran antes de ser víctimas?”
El tercer momento abrirá paso al festival, en el que participarán Coqui Ortiz, los Segovia, con Lucas y Nathan Segovia y Pablo Alarcón, Chino Niveyro, Erik Azcarza, Carlos Martínez y Mateo Alemán.
Habrá también servicio de cantina en el Patio de la Facultad de Humanidades, contiguo al Aula Magna.
El libro
En la contratapa del libro “Vamos a hacer hablar a esa pared” (frase que dijo Amanda cuando conoció el Aula Magna), puede leerse: “Cuarenta años después de la presentación pública del Mural “Argentina, Dolor y Esperanza”, concebimos este libro como una obra coral que aporte, más allá de los hechos y sensaciones que nos dejaron en lo personal a cada una de las personas que de una u otra forma participamos de su gestación y producción, la recuperación plena de los sentidos de esa experiencia que no solo nos marcó la vida, sino que sigue interpelándonos. Para que la hagamos dialogar con las generaciones más jóvenes, así como la nuestra dialogó con aquella generación diezmada que fue desaparecida, asesinada, presa, exiliada o insiliada. Porque la historia cuando fluye como marea ascendente surge del diálogo y del debate entre generaciones.
Ese Mural es nuestro Guernica sobre el terrorismo de Estado, así como Amanda Mayor de Piérola y los seis jóvenes muralistas que la acompañaron fueron nuestros Picassos. Porque tal mural fue concebido como obra artística, es cierto, pero, sobre todo, como dispositivo de memoria activa, en la gran tradición del muralismo latinoamericano, en especial, mexicano.
Su sujeto social deseante es nuestra generación de militancia estudiantil universitaria de la UNNE; la que cursó la escuela secundaria durante la dictadura, la que empezó a militar en sus últimos años y tuvo como tarea central la recuperación de las actividades políticas y de los centros de estudiantes en las distintas facultades. La que luego sería llamada la generación Malvinas. Generación que hoy estamos definiendo como la del Mural “Argentina, Dolor y Esperanza”, porque los pibes y las pibas que éramos en 1986 pertenecíamos orgullosamente a ese movimiento estudiantil universitario, diverso y plural, que más allá de las diferencias supo construir a partir de sus grandes coincidencias”.
