La conmemoración se realizará este miércoles en General San Martín. En paralelo, el historiador Julián Herrera declaró ante la Fiscalía Federal de Resistencia y aportó elementos sobre el contexto climático, social y económico que atravesaban las comunidades indígenas en la década de 1930.

Este miércoles, a las 9, se realizará en General San Martín el acto conmemorativo por el 93° aniversario de la Masacre de El Zapallar, ocurrida en 1933. La actividad tendrá lugar sobre avenida Los Pioneros, frente a la Escuela de Educación Primaria N° 363, y es organizada por una comisión de docentes bilingües del pueblo Qom.

El acto contará con la presencia de autoridades provinciales y municipales, diputados provinciales, referentes de comunidades indígenas y delegaciones escolares. La jornada buscará recordar y homenajear a las víctimas de la masacre bajo una consigna centrada en la memoria, la identidad, el respeto y la justicia.

En ese marco, la Cámara de Diputados del Chaco colocará una placa alusiva y destacará el carácter de patrimonio histórico y cultural de la provincia del lugar donde ocurrió la masacre.

La Comisión de Docentes por la Memoria, Derecho e Identidad viene desarrollando distintas iniciativas destinadas a reconstruir y preservar la memoria histórica del hecho, entre ellas la construcción de un monolito, la organización de charlas y seminarios y la realización de murales alusivos.

El aporte de un historiador a la investigación judicial

En paralelo con las actividades conmemorativas, la investigación judicial sobre la Masacre de El Zapallar continúa incorporando testimonios y elementos históricos para reconstruir el contexto en el que ocurrieron los hechos.

El lunes, el profesor universitario y licenciado en Historia Julián Herrera, autor del libro Huelga, balas y piquetes en los movimientos algodoneros de 1934 y 1936 en territorio chaqueño, declaró ante la Fiscalía Federal de Resistencia, a cargo del fiscal general Federico Carniel y con la intervención del auxiliar fiscal Diego Vigay.

Durante su exposición, Herrera aportó información vinculada con las condiciones climáticas, la situación social y económica y los desplazamientos de las comunidades indígenas durante los primeros años de la década de 1930.

Respecto del contexto climático, señaló que la producción agrícola en el entonces Territorio Nacional del Chaco atravesaba condiciones particularmente adversas, con períodos de sequías y abundantes lluvias que afectaron los rindes y provocaron importantes pérdidas de cultivos.

El historiador también describió las condiciones de vida de las comunidades indígenas. Según explicó, atravesaban una situación de extrema precariedad y dependían de trabajos agrícolas temporarios y mal remunerados, luego de haber perdido buena parte de sus medios de subsistencia tradicionales.

El hambre y el desplazamiento de las comunidades

Otro de los aspectos abordados durante la declaración fue la situación económica que atravesaba el país y su impacto en el Chaco. Herrera vinculó la crisis con las consecuencias de la crisis financiera internacional de 1929, a lo que se sumaban en la provincia las condiciones climáticas adversas, las plagas y las dificultades relacionadas con la producción y comercialización del algodón.

En ese escenario, las familias indígenas comenzaron a desplazarse hacia distintos puntos del territorio en busca de trabajo y alimentos.

De acuerdo con el relato aportado por el historiador, en agosto de 1933 numerosas familias indígenas provenientes de distintas regiones del entonces Territorio Nacional del Chaco se trasladaron a pie hacia El Zapallar —actual General San Martín—, donde se desarrollaban obras ferroviarias que requerían mano de obra temporaria.

La marcha estuvo atravesada por la necesidad de conseguir un sustento mínimo frente a la situación de hambre que afectaba a las comunidades.

La Masacre de El Zapallar

Según la reconstrucción histórica incluida en la investigación, a comienzos de septiembre de 1933 partió desde la Reducción de Napalpí una caravana integrada por aproximadamente 300 personas de familias de la comunidad Moqoit, con destino a El Zapallar. La marcha, de unos 100 kilómetros, estuvo encabezada por el cacique Luis Durante y posteriormente se sumaron contingentes provenientes de Charata, Quitilipi y Sáenz Peña.

El 7 de septiembre, las familias intentaron ingresar a la localidad divididas en pequeños grupos. Mujeres y niños marchaban adelante como una forma de demostrar que se trataba de una movilización pacífica en busca de trabajo y alimentos.

Sin embargo, fueron reprimidos con armas de fuego por efectivos de la comisaría local, refuerzos llegados desde Resistencia y civiles, bajo el argumento de que se trataba de un supuesto malón indígena.

La represión dejó un número de víctimas que, según las estimaciones históricas citadas en la reconstrucción del hecho, habría rondado las 50 personas asesinadas.

A 93 años de aquellos acontecimientos, la conmemoración en General San Martín se realizará este miércoles como una jornada de memoria y homenaje a las víctimas, mientras la investigación judicial incorpora nuevos elementos históricos destinados a reconstruir las circunstancias que rodearon uno de los episodios más graves de violencia contra comunidades indígenas registrados en el Chaco durante la década de 1930.

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