miércoles, septiembre 16

El Índice Pyme de Actividad Económica (IPAE) de la Federación Económica del Chaco cerró agosto con una caída interanual del 8,1%, un acumulado anual del -6,9% y una suba intermensual desestacionalizada del 1,0% – la cuarta consecutiva -. La foto y la película, otra vez, cuentan cosas distintas: mes contra mes la economía pyme deja de caer, pero contra un año atrás el pozo se hace más hondo. La mejora interanual que insinuaba el otoño se dio vuelta, y agosto profundiza el rojo respecto del -7,0% de julio.

Detrás del promedio persiste una marcada dispersión sectorial. La brecha entre el rubro de mejor y peor desempeño alcanza los veintitrés puntos porcentuales: mientras Calzado, Indumentaria y Textiles avanza 4,8% interanual, Servicios Personales y Profesionales retrocede 18,8%.

Cinco de los siete rubros relevados cerraron el mes en terreno negativo y dos en positivo, pero las subas no expresan una recuperación del ingreso: responden al calendario agrícola y a instrumentos de financiación puntuales.

El componente cualitativo del relevamiento describe un consumo que se sostiene sobre soportes transitorios. La pérdida de poder adquisitivo y la falta de circulante vuelven a concentrar las menciones, con foco este mes en el peso de los costos fijos: la tarifa eléctrica al sector comercial aparece de manera recurrente como un factor que se traslada directamente a precios.

La respuesta comercial es homogénea y defensiva – descuentos, combos, ofertas y financiación con tarjeta – y confirma un patrón que se repite mes a mes: se defiende el volumen a costa del margen.

Por el lado de los costos, los relevados identifican tres frentes

El primero es el precio de la materia prima y la mercadería. El segundo, la carga de costos fijos para operar en la formalidad – aportes patronales, costos bancarios, posnet, energía -, calificada de insostenible en varias respuestas. El tercero, el sistema financiero: se reiteran las menciones a cheques rechazados, mora y otorgamiento indiscriminado de chequeras por parte de la banca privada como obstáculos concretos para la cadena de pagos de las empresas más chicas.

A esto se suma la competencia informal – ventas callejeras y online – sobre el comercio formalmente establecido.

Economia Indiceactivpyme Ago2026fechaco

Servicios Personales y Profesionales es el rubro más comprometido del relevamiento: −18,8% interanual, 0,0% mensual y −10,6% acumulado. La caída se profundiza frente a julio (−12,7%) y el estancamiento mensual no muestra señales de piso, en un deterioro sostenido desde el pico de febrero de 2025.

El análisis combina una demanda débil – abundan los pedidos de presupuesto y las consultas que no se concretan en ventas – con una carga de costos fijos para operar en regla percibida como insostenible. La competencia informal y la cercanía con la frontera se repiten como condicionantes estructurales del sector.

Industria Manufacturera retrocedió 17,7% interanual, con −0,4% mensual y −13,4% acumulado. Es el segundo peor desempeño del mes y ubica al rubro en el tramo más bajo de los últimos dieciocho meses: no logró recomponerse desde el desplome de marzo (−16,3%).

El diagnóstico no pasa por la demanda sino por la estructura de costos y el financiamiento: el reclamo más nítido del sector es la necesidad de acompañamiento crediticio a tasas acordes a la situación actual. El clima es de cautela, con alta indefinición en materia de inversión y decisiones postergadas a la espera de condiciones más previsibles.

Alimentos y Bebidas cayó 10,3% interanual, con un acumulado de −9,8% y una mejora mensual del 1,3%. El rubro corta el tramo más profundo de julio (−14,9%) y rebota en el margen, aunque la comparación interanual continúa firmemente en negativo.

Los comercios ubican el problema en los sueldos bajos y la escasez de circulante, agravados por el peso de los costos fijos —con foco en la tarifa eléctrica al sector comercial— y por la falta de puestos de trabajo. Los márgenes son descriptos como extremadamente delgados.

Ferretería, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles registró el mayor avance mensual del relevamiento (+2,7%), aunque cedió terreno en la comparación interanual (−7,6%), con un acumulado todavía negativo (−3,6%). La lectura es de dos velocidades: mejora mes contra mes pero perdió el terreno positivo alcanzado en junio (+7,5%).

La actividad del campo y la financiación operan como impulsores genuinos de la demanda, mientras el sistema financiero concentra el malestar: los cheques rechazados y la mora bancaria golpean de lleno la cadena de pagos. Aun así, la expectativa a doce meses se inclina con claridad hacia la mejora, apoyada en la reactivación de la construcción como traccionadora del resto del comercio.

Farmacia y Perfumería cayó 1,9% interanual, con −6,7% acumulado y un leve retroceso mensual del 0,2%. La serie confirma la recuperación sostenida desde el piso de marzo-abril: agosto se ubica prácticamente al ras del cero y marca el mejor registro interanual del último tramo.

La demanda de la línea farmacéutica, relativamente inelástica, amortigua la caída frente a otros rubros más expuestos al gasto discrecional; el freno se concentra en la perfumería y en el desvío del consumo hacia canales informales —ventas callejeras y online—, con reclamos explícitos de mayor control sobre esos circuitos.

Despacho de Combustible lidera el relevamiento con +1,8% interanual, +3,1% mensual y +5,9% acumulado, aunque desacelera respecto de los picos de febrero-abril. El sostén es exclusivamente productivo: el movimiento agrícola y el cierre de la campaña de cosecha explican la demanda, sin estrategias de descuento o financiación entre los factores mencionados.

El dato más relevante es de composición interna: la mejora está traccionada por el gasoil – termómetro de la actividad de agro, industria y logística – mientras las naftas retroceden, con menciones a caídas del orden del 15% interanual en litros. La suba, entonces, refleja actividad productiva más que consumo vehicular particular.

Calzado, Indumentaria y Textiles sostuvo el mejor desempeño relativo del relevamiento, con +4,8% interanual, +0,8% mensual y +0,9% acumulado, consolidando tres meses consecutivos en terreno positivo tras el bache de marzo-mayo. El repunte se apoya en una fuerte impronta comercial – ventas con tarjeta, combos y promociones de temporada – y en expectativas mayoritariamente favorables. Convive, no obstante, con tensiones de fondo que los propios comerciantes remarcan: el poder adquisitivo deprimido, la presión de mayoristas con precios muy bajos y el avance de las ventas online sobre el pequeño comercio.

Clima de negocios

La distribución del balance empresarial se volcó hacia el lado negativo respecto de meses anteriores. La mitad de las empresas relevadas (49,6%) declaró que su situación económica se mantuvo sin cambios respecto de un año atrás, un 40,8% reportó un deterioro y apenas un 9,7% una mejora. El salto del segmento que percibe un empeoramiento es el dato más significativo del módulo y contrasta con la relativa estabilidad que mostraba el clima en los meses previos.

Las expectativas a doce meses siguen siendo favorables, aunque más moderadas: el 50,0% anticipa una mejora, el 37,8% continuidad y un 12,2% un escenario peor. Ese optimismo, sin embargo, no se traduce en decisiones de inversión. El 54,6% considera que no es un buen momento para invertir y un 26,9% no se define, frente a un 18,5% que sí lo cree. La distancia entre la expectativa y la capacidad concreta de ejecución sigue siendo el rasgo más persistente del clima de negocios pyme chaqueño.

Sobre el IPAE

El Índice Pyme de Actividad Económica (IPAE) es un instrumento estadístico elaborado mensualmente por la Federación Económica de la provincia del Chaco (FECHACO), con el objetivo de medir de manera sistemática la evolución de la actividad comercial, industrial y de servicios de las pequeñas y medianas empresas chaqueñas. Su creación responde a una necesidad concreta: los indicadores nacionales de actividad no capturan las particularidades de economías provinciales con estructuras productivas heterogéneas, alta atomización comercial y fuerte dependencia del ciclo agropecuario y del gasto público, como es el caso del Chaco.

El desarrollo del índice comenzó en febrero de 2026, tomando diciembre de 2023 como mes base (base = 100). Durante los primeros meses se realizaron pruebas de campo, simulaciones metodológicas y ajustes en el diseño muestral para calibrar el instrumento y garantizar su consistencia interna. En esa etapa se evaluaron criterios de estratificación por localidad y rama de actividad, se definieron los procedimientos de depuración de datos y se establecieron los métodos de desestacionalización aplicados a las variaciones intermensuales. A partir de mayo de 2026 el IPAE se publica con alcance provincial y periodicidad mensual.

La metodología combina encuestas estructuradas a comercios y prestadores de servicios formales con ponderación por localidad y rubro de actividad, bajo un diseño de cuotas que busca representatividad provincial dentro de los márgenes propios de una muestra no probabilística. Los datos son procesados con criterios de tratamiento de valores atípicos (método IQR de Tukey) y desestacionalización, lo que permite distinguir entre variaciones coyunturales y tendencias de fondo.

En su diseño conceptual se tomaron como referencia estándares de organismos internacionales – entre ellos Naciones Unidas, FMI, Eurostat y OCDE – para la construcción de indicadores de corto plazo, aportando robustez metodológica y comparabilidad con otros relevamientos similares a nivel nacional e internacional.

El IPAE produce tres indicadores centrales para cada rubro y para el total provincial: variación interanual, variación intermensual desestacionalizada y variación acumulada en el año. Complementariamente, incorpora un módulo de clima de negocios que releva la percepción de los empresarios sobre su situación actual, sus expectativas a doce meses y su disposición a invertir.

La cobertura sectorial abarca siete rubros: Alimentos y Bebidas; Calzado, Indumentaria y Textiles; Farmacia y Perfumería; Ferretería, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles; Servicios Personales y Profesionales; Industria Manufacturera y Despacho de Combustibles. La selección responde al peso de estos sectores en el consumo de los hogares, su presencia territorial en localidades del interior y su capacidad para reflejar la dinámica de la demanda interna.

El IPAE se constituye así en una herramienta de información de alta frecuencia orientada a cubrir vacíos estadísticos a nivel subnacional, y ofrece un insumo concreto para cámaras empresariales, organismos públicos provinciales y municipales, actores institucionales y medios especializados en el seguimiento de la economía regional del NEA.

Federación Económica del Chaco

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