El titular de la Federación Médica del Chaco señaló que la crisis de financiamiento de las obras sociales afecta a todo el país, pero tiene un impacto particular en la provincia por el peso del InSSSeP en los ingresos de médicos e instituciones privadas.
Miguel Matta, titular de la Federación Médica del Chaco, analizó en diálogo con CIUDAD TV la situación del sistema de atención médica por obras sociales y advirtió que atraviesa una crisis de financiamiento que, según sostuvo, se encuentra en un “estado terminal”.
El dirigente explicó que el sistema de obras sociales fue diseñado sobre la base de aportes vinculados al empleo formal, con contribuciones tanto de los trabajadores como de los empleadores. Sin embargo, el crecimiento del empleo informal y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios generaron un fuerte deterioro en el financiamiento.
“Con el 50% de empleo informal, es imposible seguir sosteniendo un sistema que se financia con el salario”, sostuvo Matta, y consideró que el modelo requiere una revisión estructural.
Según planteó, el problema se profundizó en los últimos años y alcanzó tanto a las obras sociales como al sector prestador. “Cuando decimos que estamos en estado terminal es porque el sistema de seguridad social en el sector salud está absolutamente colapsado”, afirmó.
Matta puso especial énfasis en la situación de la obra social provincial y su peso sobre el funcionamiento de la salud privada chaqueña. Señaló que el InSSSeP concentra alrededor de 400.000 afiliados y representa, según estimó, entre el 60 y el 70% de la facturación de la Federación Médica.
“Si los médicos no cobran InSSSeP, cobran mal, es como que le rebajaron el salario. Es así, es simple”, sostuvo el dirigente, al explicar la dependencia que existe entre los ingresos de los profesionales y los pagos de la obra social provincial.
Asimismo, cuestionó que los aranceles no hayan acompañado la evolución de los salarios públicos, mecanismo que históricamente, según explicó, permitía actualizar las prestaciones médicas. “Esto se ha roto hace un par de años fácilmente y entonces estamos en un problema muy serio”, afirmó.
“Los aranceles de consulta y en general de todo son altamente ridículos, no cubren para nada las expectativas. Si encima se paga 6, 7, 8, 10 días más tarde de lo contratado”, advirtió.
El titular de la Federación Médica aseguró que mantienen diálogo con las autoridades del instituto, pero reclamó una mayor participación del Gobierno provincial. “Con el InSSSeP sí tenemos un diálogo directo, pero con las autoridades y con el gobernador prácticamente no existe el diálogo, por lo menos de la Federación Médica”, afirmó.
Matta indicó que solicitó audiencias por distintas vías y que las cuatro instituciones del sector también pidieron una reunión luego del comunicado en el que alertaron sobre la situación de colapso. “No tenemos respuesta”, sostuvo.
El dirigente remarcó además el peso que tiene el sector privado de la salud en la generación de empleo en la provincia. “El sector salud es el principal generador de empleo privado de esta provincia”, afirmó y mencionó a profesionales, técnicos, enfermeros y trabajadores de consultorios, sanatorios, centros asistenciales y establecimientos de diagnóstico, entre otros.
“Nosotros llegamos a tener 240 empleados totalmente en blanco, porque teníamos la administración central, la emergencia, el prepago y el sanatorio.
También planteó que el problema no se limita a los honorarios médicos, sino que alcanza a toda la estructura de costos. Mencionó el incremento de medicamentos, insumos médicos y prótesis, y cuestionó que esos aumentos no estén adecuadamente reflejados en los indicadores oficiales.
“Es absolutamente imposible mantener esto. Y se cierran establecimientos, desaparecen puestos de trabajo, hay que redimensionar el sector prestador también”, sostuvo. Explicó que la entidad dejó de hacerse cargo del servicio de emergencia y que actualmente analiza la situación del sistema de prepago, mientras que el sanatorio se encuentra, según indicó, en una situación equilibrada.
Para Matta, la crisis requiere una discusión sobre el modelo de financiamiento de la seguridad social y que el debate incluya al sector prestador.
“Con esta carga impositiva, con esta crisis de financiamiento de la obra social provincial, con esta falta de pago en término y en regla y con el retaseo a los aranceles que son absolutamente ridículos, estamos en esa situación de altísima gravedad”, expuso y aseguró que la situaicón se repite en el sistema de salud en general.
“El modelo de financiamiento es el que fracasa. Con el 50% de empleo informal, es imposible seguir sosteniendo un sistema que se financia con el salario”, reiteró.
En ese sentido, pidió al Gobierno provincial que considere el impacto de las decisiones sobre un sector que, según remarcó, sostiene una importante cantidad de puestos de trabajo y moviliza capitales privados en la provincia. “Es hora que se reflexione desde el gobierno sobre esta situación en la provincia del Chaco”, concluyó.
