El observador meteorológico Luis Romero explicó que la provincia atraviesa un escenario de El Niño “fuerte” que podría intensificarse en los próximos meses. Señaló que el Este chaqueño tendrá una mayor señal de precipitaciones por encima de los valores normales y advirtió sobre la importancia de monitorear también los niveles de los ríos por las lluvias en el sudeste de Brasil.
El fenómeno de El Niño ya se encuentra presente en la región y su evolución será seguida de cerca durante los próximos meses, especialmente ante el inicio de la temporada de tormentas y lluvias. Así lo explicó el observador meteorológico Luis Romero en declaraciones a CIUDAD TV, donde brindó detalles sobre las perspectivas para el Chaco y pidió a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales.
Romero señaló que, de acuerdo con la información oficial disponible, actualmente se atraviesa un Niño de categoría fuerte y que se espera que esta condición pueda intensificarse hasta alcanzar una categoría “muy fuerte”. En ese contexto, sostuvo que las señales asociadas al fenómeno comenzarían a hacerse más visibles en términos de precipitaciones a partir de octubre.
El especialista remarcó, sin embargo, que el impacto del fenómeno no será uniforme en toda la región. En el caso del Chaco, explicó que el Este de la provincia presenta una señal más marcada de lluvias por encima de lo normal, mientras que hacia el Oeste esa señal es considerablemente menor. Corrientes, Misiones y el Este de Formosa también aparecen dentro del escenario de precipitaciones superiores a los valores normales mencionado a partir del último informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional.
No significa que toda la ciudad vaya a quedar bajo agua
Ante la preocupación que suele generar la llegada de El Niño, Romero pidió poner el fenómeno en contexto y evitar interpretaciones extremas.
Explicó que el fenómeno favorece condiciones atmosféricas que pueden incrementar la frecuencia de los días con lluvia, pero aclaró que eso no significa necesariamente que toda el agua vaya a concentrarse en un único episodio ni que toda la ciudad de Resistencia vaya a quedar inundada.
También señaló que existen diferencias importantes dentro de la propia ciudad. En ese sentido, mencionó que la zona sur de Resistencia presenta una mayor vulnerabilidad o exposición a inundaciones que sectores del centro o del norte.
Por ese motivo, recomendó que los vecinos identifiquen las características de sus propios barrios y adopten medidas preventivas antes de que se produzcan precipitaciones importantes.
La importancia de mantener limpios los desagües
Entre las recomendaciones para reducir el impacto de las lluvias, Romero destacó la necesidad de mantener despejadas las bocas de tormenta y los desagües y evitar arrojar residuos que puedan obstruirlos.
El observador meteorológico señaló que el mantenimiento debe ser una tarea conjunta entre las autoridades municipales y provinciales y los propios vecinos. Advirtió que, si los canales y desagües no están limpios al momento de las precipitaciones, los efectos pueden ser mayores.
También recomendó que quienes viven en sectores que históricamente presentan problemas de anegamiento analicen con anticipación qué medidas podrían adoptar ante el eventual ingreso de agua a sus viviendas.
Recomiendan seguir las alertas oficiales
Romero insistió además en la importancia de tomar como referencia la información del Servicio Meteorológico Nacional y no desestimar las alertas cuando finalmente el fenómeno anunciado no se produce en un determinado lugar.
Explicó que los pronósticos se actualizan permanentemente en función de la evolución de los sistemas de tormentas y que una alerta puede mantenerse aun cuando en determinado momento no esté lloviendo. Según detalló, los pronosticadores evalúan las condiciones de toda la región y las probabilidades de que se desarrollen tormentas durante el período de vigencia del aviso.
“Es preferible estar prevenidos y preparados e informados y que no suceda nada”, sostuvo al explicar la importancia de respetar los avisos oficiales.
El monitoreo de los ríos, otro factor clave
El escenario no se limita a las precipitaciones sobre el territorio chaqueño. Romero explicó que las lluvias que se vienen registrando en el sudeste de Brasil también deben ser monitoreadas por su posible incidencia sobre los caudales de los principales ríos de la región.
En particular, señaló que si se mantienen las precipitaciones en el sudeste brasileño y en sectores del Este de la región NEA, será necesario seguir de cerca las alturas de los ríos, especialmente del Paraná, debido a un eventual incremento de sus caudales.
En ese seguimiento también intervienen organismos como la Administración Provincial del Agua y el Instituto Nacional del Agua, que pueden emitir avisos ante situaciones hidrológicas que requieran atención.
“Hay que ocuparse del tema pero no entrar en pánico”
Finalmente, Romero pidió evitar tanto la subestimación como el alarmismo frente al fenómeno de El Niño.
Recordó que el Chaco ya atravesó otros eventos de El Niño y La Niña y que incluso hubo temporadas con lluvias muy abundantes independientemente de la presencia de estos fenómenos. Por eso, consideró necesario asumir que Resistencia se encuentra en una zona vulnerable tanto frente a precipitaciones intensas como ante posibles crecidas de los ríos.
También advirtió sobre la circulación de pronósticos categóricos en redes sociales. Explicó que no es posible determinar con precisión con tanta anticipación cuánto va a llover ni exactamente dónde, debido a la variabilidad de las condiciones atmosféricas.
La recomendación, resumió, es mantenerse informados, prepararse con anticipación y seguir los avisos de los organismos oficiales, sin convertir el escenario climático en una fuente de pánico.
