La Fundación Rewilding presentó a nivel nacional “Ríos del Yaguareté”, un proyecto transfronterizo enfocado en proteger la cuenca del río Paraná y recuperar la biodiversidad en Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia. En diálogo con CIUDAD TV, Marisi López, integrante de la organización, explicó los alcances de esta iniciativa que busca conectar ecosistemas entre Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil para revertir el deterioro ambiental de los recursos hídricos compartidos.

La Fundación Rewilding realizó el lanzamiento nacional de “Ríos del Yaguareté”, una propuesta integral que plantea la protección de la cuenca del río Paraná y sus cinco tributarios principales: el Bermejo, el Pilcomayo, el Paraná, el Iguazú y el Paraguay. En diálogo con CIUDAD TV, Marisi López, integrante de la organización, explicó los alcances de esta iniciativa que busca conectar ecosistemas entre Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil para revertir el deterioro ambiental de los recursos hídricos compartidos.

López enfatizó la necesidad biológica e histórica de entender la cuenca como un sistema interconectado en el que Argentina ocupa el tramo final. Al respecto, la especialista remarcó que lo que nos llega a nosotros a través del río Paraná tiene mucho que ver con lo que pasa en la cuenca más arriba, en los otros países, ya que cualquier problema como la contaminación, la falta de agua, el poco caudal o la escasez de peces se termina reflejando de manera directa en el país. Por esa razón, sostuvo que para contar con una calidad adecuada de agua dulce tanto para la vida humana y silvestre como para la producción, resulta indispensable trabajar en conjunto con las naciones vecinas.

En el corazón de la propuesta se encuentra la aplicación del concepto de “arca”, una herramienta clave para la conservación y restauración de la fauna en áreas degradadas. López profundizó sobre esta idea señalando que se entiende con el sentido bíblico de la palabra del arca de Noé, definiéndola como un espacio que ha sabido recuperar toda su fauna. Ejemplificó este modelo con parques protegidos por ley como Iberá en Corrientes o El Impenetrable en el Chaco, áreas que resguardan poblaciones consolidadas de yaguaretés, nutrias, ciervos y carpinchos. Según explicó la referente, estos lugares funcionan como una fuente donde se salvaron y recuperan ejemplares de todas las especies, los cuales sirven para ser enviados a otros territorios y repoblar los sitios que hoy en día carecen de ellos.

El diagnóstico que impulsó la creación de este programa surgió a partir de la preocupante baja en la cantidad y variedad de peces, sumada a la contaminación paulatina de los cauces por diversos motivos. Frente a este escenario, López alertó sobre la urgencia de tomar medidas inmediatas para evitar que en pocos años el territorio se quede sin ríos con agua dulce saludable. Asimismo, subrayó la importancia de evaluar cómo se utiliza el agua en la producción, el modo en que se devuelve a los cauces y la necesidad de regular las canalizaciones para garantizar la sustentabilidad a futuro.

Finalmente, la representante de la Fundación Rewilding insistió en que la condición geográfica del país exige un compromiso activo y urgente en toda la región. Al encontrarse Argentina en la desembocadura de la cuenca, López concluyó que si no se trabaja de manera coordinada con quienes están río arriba, cualquier acción local llegará tarde. Recordó además que el agua dulce representa un recurso de vital importancia para la biodiversidad, las comunidades humanas y las actividades productivas de las provincias norteñas.

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