En declaraciones a CIUDAD TV, el ministro de Hacienda y Finanzas del Chaco, Alejandro Abraam, defendió el rumbo económico y advirtió que lo que falta es el “movimiento del consumo”. Ratificó que el objetivo del gobernador Leandro Zdero es que “el gran empleador deje de ser el Estado” y pase a ser el sector privado.
El ministro de Hacienda y Finanzas del Chaco, Alejandro Abraam, defendió el rumbo económico de la gestión de Leandro Zdero. Al comenzar octubre, y con el Presupuesto 2027 próximo a tratarse en la Cámara de Diputados, planteó que el equilibrio fiscal, la baja de la deuda en dólares y las reglas claras para el inversor privado son los pilares de una gestión que apunta a que “el gran empleador deje de ser el Estado”.
Una provincia atada a la coparticipación
Abraam explicó que la provincia depende “en su mayoría” de los recursos nacionales: “prácticamente entre el 85 y el 88% de nuestros recursos son de coparticipación federal de impuestos”. En ese marco, indicó que hoy el único impuesto que crece levemente es Ganancias, que compensa e incluso supera un poco lo que no se da por IVA. Y fue claro sobre lo que falta: “lo que está faltando es la pata del movimiento del consumo”.
Citó además al Fondo Monetario Internacional, que según dijo reclama consolidar el crecimiento en energía, minería y agricultura y ampliarlo a otras actividades para generar empleo. Para el ministro, “hay un camino correcto en el sentido de que es un ordenamiento de la economía”. Advirtió, sin embargo, que con un gobierno que lleva tres años “no es tan fácil” corregir las formas de administrar y desarrollar la economía de hace 16 años atrás.
Menos Estado empleador, más actividad privada
Según relató, el gobernador le pidió desde el inicio “generar condiciones de desarrollo en la provincia”, de modo que quien tenga una idea de actividad privada pueda concretarla y crear empleo. El objetivo, resumió, es transformar la matriz productiva: “el gran empleador deje de ser el Estado y en donde quien motoriza la economía es la actividad privada y el Estado sea quien establezca ciertas regulaciones y que establezca los controles que tiene que hacer”.
En esa línea ubicó al Régimen de Incentivo para Nuevas Inversiones (RINI), que ya es ley. Lo describió como una norma “abarcativa de todas las actividades”, complementaria de la ley de promoción industrial. Entre sus beneficios enumeró incentivos de tasa para quienes tomen crédito según la zona geográfica, un certificado de crédito fiscal de hasta el 60% de la inversión que sirve para cancelar impuestos o transferirse a terceros, la eximición del impuesto de sellos en las operaciones financieras y la exención de Ingresos Brutos durante los dos primeros años de la etapa operativa, con alícuotas decrecientes después.
La condición que más remarcó fue la previsibilidad. “Una de las condiciones fundamentales es la estabilidad jurídica, generar que durante 30 años quien invierte en la provincia tenga reglas claras y no se vea objeto de una modificación de alícuotas, de una creación de un nuevo impuesto, la provincia garantiza esa estabilidad jurídica”, afirmó.
La vidriera de París
El ministro señaló que “el RINI es la primera vidriera” con la que el Chaco se presenta en París, donde el gobernador está acompañado por el titular de la Agencia de Inversiones, Martín Braillard Poccard. Agregó que Zdero mantuvo reuniones bilaterales con embajadores, entre ellos los de Ucrania y Portugal, y que antes estuvo en San Pablo. Entre las posibilidades que ofrece la provincia mencionó un hub logístico vinculado a los puertos, que “nuestros productos vayan a otras provincias y vayan al mundo” y el desarrollo de la actividad primaria para “generar ese valor agregado que tanto necesitamos”.
Desendeudamiento y equilibrio fiscal
Consultado por la situación financiera de cara a fin de año y los aguinaldos, Abraam recordó el punto de partida: “Cuando asumimos la inflación era abismal”. Contó que el Gobierno acompañó el proceso y que “se acompañaron los incrementos salariales sin recursos que lo acompañen”, por lo que debió recurrir a financiamiento hasta un momento en que “no existía esa posibilidad”. Por eso, sostuvo, “era necesario comenzar a estabilizar, comenzar a funcionar de otra manera”.
En marzo, la provincia recibió un anticipo de 400.000 millones de pesos que permitió rescatar letras y cancelar un anticipo intrames y un préstamo bancario. Esa suma, aclaró, se tomó a una tasa del 15% anual y deberá devolverse con un 30% hacia fin de año y el resto desde julio del año próximo, aunque se sigue negociando con Nación a través del régimen de extinción de obligaciones recíprocas.
El ministro subrayó el criterio de fondo: “no podemos gastar más de lo que ingresa, vamos hacia un año en el cual estamos logrando un equilibrio y pretendemos lograr ese equilibrio fiscal”. También destacó el cambio en la composición de la deuda: hoy el 62% está en pesos y el 38% en dólares, mientras que al asumir solo el 18% estaba en pesos. Según dijo, eso permitió “una deuda más estable donde no tengamos que depender de lo que son las variables de tipo de cambio”.
Sobre el bono internacional heredado, informó que ya se pagaron seis cuotas y restan tres. Dijo que “en mi opinión no lo comparto porque era una sentencia judicial, porque había otras formas de negociar”, pero que las deudas “hay que honrarlas, hay que cumplirlas, te gusten o no te gusten, compartas o no compartas el criterio, hoy no queda otra”.
Nación, el déficit previsional y el acueducto
Ante las versiones de una inyección de fondos nacionales en octubre para dinamizar la obra pública, Abraam no las confirmó: “Inyección, ojalá, no me lo contaron todavía”. Explicó que se trabaja con Nación en el régimen de compensación de obligaciones recíprocas, vinculado al déficit previsional, y que el InSSSeP avanza en conciliaciones que no se hacían desde 2018. “Es un proceso en el cual lleva su tiempo ir ordenándolo”, dijo, y lo definió como la posibilidad de “ir enderezando el barco”.
Explicó que el déficit previsional es mensual e “inexorable”, por el 82% móvil garantizado por la Constitución y los regímenes especiales, algunos con jubilación a los 50 años. Valoró también la reactivación del segundo acueducto, una obra de Nación que, “si dios quiere el año que viene”, permitirá abrir canillas en la zona sudoeste, tras años de una obra “que se prometía y se vio paralizada”.
Un presupuesto “muy real”
Respecto del Presupuesto 2027, Abraam explicó que se elaboró con las variables macroeconómicas de Nación y estimaciones propias de recaudación. Planteó que “es necesario dejar de pescar en la pecera”, porque “es muy fácil decir cobro impuestos a quienes declaran y a quienes están inscritos”. La alternativa, dijo, es dotar a la ATP de más capacitación y equipamiento para un trabajo “de sinceramiento o de formalización de la economía”.
Sobre la proyección de crecimiento del 4%, reconoció que otros organismos son más cautos: según dijo, el FMI estima entre 3,5 y 3,6%, y el Banco Mundial y la OCDE, 3,2%. Aclaró que el presupuesto debe tomar las cifras de Nación: “son las estimaciones que nos permiten a nosotros confeccionar un presupuesto”. Agregó que durante la ejecución “eso se va corrigiendo”, como ocurrió este año con los 400.000 millones que no estaban previstos. Ante la consulta por el incremento de la deuda provincial prevista, que ronda los 866.000 millones, detalló que 400.000 millones corresponden a ese financiamiento.
Salarios y retiro voluntario
El presupuesto incluye una pauta del 18% en la partida de personal. El ministro explicó que antes esa partida no consignaba aumentos y solo multiplicaba por 13 el sueldo vigente a julio, y que desde el año pasado se usa la pauta inflacionaria de Nación “en un esquema de orden y en un esquema de sinceridad”. Para este año la pauta era del 10% y los haberes acumulan más de un 15%, con incrementos sectoriales en seguridad, salud y educación.
Reconoció los límites: “los recursos son acotados, las necesidades son infinitas” y la pauta salarial es “uno de los conceptos del gasto más rígido”. Informó que el retiro voluntario permitirá empezar el año próximo con 332 cargos menos en la planta, cifra que podría ser algo menor y que se conocerá con mayor precisión a fin de año, cuando vence la prórroga. “Hoy estamos en una etapa en donde la eficiencia es fundamental para lograr un uso adecuado de los recursos”, afirmó, y agregó que la provincia no tiene “una emisión monetaria que pueda cubrir cualquier deficiencia y que a la vez genera inflación”.
Obras, financiamiento y El Niño
Consultado sobre cómo espera el tratamiento en Diputados, Abraam sostuvo: “Yo creo que es un presupuesto muy real” y que “refleja claramente cuál es el horizonte de este gobierno”, con el plan estratégico +20. Señaló que Infraestructura representa el 12 por ciento, Seguridad el 8% y 12% en Salud. Mencionó rutas provinciales, pavimento, ripio y electrificación rural y urbana, y financiamiento de organismos multilaterales para los tramos 3 y 4 de la ruta 13, la ruta al Impenetrable, “algo tan anhelado, un lugar tan crítico en lo que es la cuestión humanitaria”, y el nuevo acceso al Gran Resistencia.
Allí consideró justificado el endeudamiento: “no es una deuda que uno emite y es solventada por una generación”. Y resumió: “cuando uno tiene que pensar en deuda tiene que pensar en infraestructura”.
Sobre el fenómeno de El Niño, dijo que el gobernador se anticipó y que los mandatarios del Norte Grande ya lo analizaron. La provincia trabaja en el saneamiento y la limpieza de canales y pidió a los municipios que hagan lo mismo: “es una cuestión de limpieza, es una cuestión de inversión, además de concientización”.
Consultado por la campaña electoral anticipada, el ministro ironizó: “Esto pasa como las fiestas, cada vez el pan dulce se ofrece más temprano”. Afirmó que el gobernador “fue elegido para responder a las necesidades del habitante de la provincia, generar condiciones de desarrollo económico, establecer un orden”. Aspiró a que Zdero continúe, porque “es muy difícil que en 4 años uno solucione o corrija situaciones de 16 años”, pero insistió en seguir “concentrados en este orden”.
