El juez Sebastián Ramos archivó las denuncias contra el expresidente de Bolivia después de tomar decenas de testimonios y contrastar las acusaciones con los registros migratorios. Se descartó la convivencia con menores.
El juez federal Sebastián Ramos archivó las denuncias por abuso sexual contra el expresidente Evo Morales. El archivo es por inexistencia de delito. En un fallo de 9 páginas, muy detallado, el magistrado concluye: “El resultado concordante de esas diligencias permitió descartar la convivencia de mujeres menores de edad con el imputado y la existencia de situaciones de explotación en los domicilios investigados”.
En la causa prestaron testimonio 28 integrantes de la Policía Federal que, en distintos momentos, fueron custodios de Evo Morales. “Las declaraciones resultaron sustancialmente concordantes. Ninguno afirmó haber visto a mujeres menores de edad viviendo en aquellos inmuebles, desempeñando tareas domésticas, ejerciendo funciones bajo condiciones irregulares o sometidas a alguna forma de explotación”.
Las acusaciones por abuso sexual de menores contra Evo Morales son el centro del ataque contra el expresidente. Una imputación típica fue que los abusos se concretaron mientras vivió en la Argentina, en 2019 y 2020, cuando prácticamente el gobierno de Alberto Fernández le salvó la vida. En ese momento, cuando Morales había renunciado a la Presidencia, se le consiguió el refugio político, primero en México y luego en la Argentina.
Las acusaciones no sólo se formularon en Bolivia, la propia Patricia Bullrich, siendo ministra de Seguridad, se subió a la oleada. Escribió “a la causa por abuso de menores que ya tiene en Bolivia, se suma algo aún más aberrante: al socialista expresidente boliviano se lo acusa de haber convivido con 4 adolescentes durante el asilo político que le otorgó la Argentina”.
Ramos evaluó, a través de Migraciones, la edad y los ingresos y egresos de las mujeres que trabajaron o se reunieron con Evo Morales. “La investigación no arrojó ningún indicio dirigido a corroborar que Morales hubiera convivido en la Argentina con cuatro mujeres menos de edad (esa era la acusación), que éstas se hubieran desempeñado como ‘sirvientas’ o ‘jefas de gabinete’ ni que hubieran sido captadas, trasladadas, recibidas o acogidas con fines de explotación. Se escuchó a choferes, integrantes de móviles de apoyo, personal encargado de la custodia personal. Ninguno mantenía un interés en el resultado del proceso”.
El juez señala, por ejemplo, que Noemí Meneses Chávez, señalada como posible víctima, ya era mayor de edad cuando ingresó al país. Respecto de otra chica, se fue de la Argentina antes que Morales hubiera llegado y respecto de una tercera, Angélica Ponce, que habría testimoniado en Bolivia, nadie la pudo identificar, no se sabe quién es y su supuesta versión fue desmentida por la documentación migratoria y las declaraciones del personal que custodió a Morales.
Finalmente, el juez Ramos dispone el archivo de la causa por inexistencia de delito.
Página/12
