La villa turística correntina se prepara para ingresar en etapa de alerta por la crecida del río Paraná, con sectores costeros y barrios bajos entre los primeros afectados. Alfredo Blanco, presidente del Instituto de Turismo y Cultura de Paso de la Patria, explicó en CIUDAD TV cómo se organiza la asistencia a las familias y advirtió sobre el impacto económico que tendrá el fenómeno en los prestadores turísticos.
Blanco explicó que el avance del Paraná es inevitable y que las previsiones contemplan que el nivel supere los siete metros entre este viernes y el martes. Ante ese escenario, el municipio ya trabaja con las familias que viven en zonas vulnerables y se prepara para acompañar los procesos de autoevacuación.
“Al superar los siete metros ya se comienza con un proceso de autoevacuación”, señaló. En particular, indicó que los sectores vinculados a la actividad turística suelen estar entre los primeros afectados por su cercanía al río.
El funcionario también mencionó que hay áreas de la ciudad donde el agua avanza a través de cursos y fuentes de agua que aumentan su nivel durante las crecidas. Entre los puntos que requieren atención nombró la zona de ribera y Punta Iglesia, además de otros sectores bajos cuyas cotas se ubican entre los 6,30 y los 6,50 metros.
El anfiteatro ya comenzó a ser alcanzado por el agua y las previsiones indican que la crecida podría superar la costanera General San Martín durante los próximos días. No obstante, Blanco aclaró que la evolución del fenómeno dependerá de las condiciones climáticas y que el seguimiento debe realizarse día a día.
Frente a la situación, el municipio coordina tareas a través de las áreas de Desarrollo Humano y Obras Públicas, con equipos destinados a acompañar y asistir a las personas que puedan necesitar ayuda ante una emergencia.
Desde el área de Turismo, Blanco informó que se dispuso una guardia permanente y una ampliación del horario de atención para orientar a quienes requieran asesoramiento. El servicio funcionará de manera corrida, de 7 a 24.
Además, señaló que se mantienen contactos con los prestadores turísticos para advertirles sobre el escenario previsto y facilitar la preparación de sus establecimientos. Según explicó, el fenómeno se presentó antes de lo esperado, debido a las lluvias intensas en las cuencas altas y a la apertura de compuertas.
Blanco también pidió a quienes tienen propiedades en Paso de la Patria que se informen sobre la situación de sus viviendas y tengan en cuenta la altura a la que se encuentran ubicadas.
El impacto económico y las alternativas para la temporada
El presidente del Instituto de Turismo y Cultura reconoció que la crecida tendrá consecuencias económicas y sociales para una localidad cuya actividad depende fuertemente del turismo.
“Va a afectar enormemente”, advirtió, al señalar que el impacto alcanzará a distintos sectores, desde hoteles e inmobiliarias hasta trabajadores que prestan servicios de mantenimiento y cuidado de espacios verdes.
A esa situación se suma el contexto económico adverso que, según describió, ya venía afectando a la actividad. Sin embargo, consideró prematuro anticipar la pérdida de toda la temporada, ya que las condiciones pueden cambiar y permitir el aprovechamiento de algunos sectores de playa.
Blanco sostuvo que Paso de la Patria ofrece alternativas más allá del turismo de sol y playa. Mencionó a quienes eligen la localidad para descansar, alquilar casas con piscina o realizar otras actividades recreativas, incluso cuando no pueden acceder a la costa.
En ese marco, destacó que desde el área de Turismo se ofrecen paseos gratuitos en bicicleta y que también existen propuestas privadas, como las cabalgatas. La posibilidad de sostener estas actividades dependerá de las condiciones que deje la crecida.
“Vamos a tratar de aprovechar los momentos que la naturaleza nos permita poder vivir alguna especie de servicio turístico”, expresó.
Por otra parte, Blanco recordó que desde el inicio de la gestión, el 10 de diciembre, se trabaja para reducir la estacionalidad turística y ampliar las propuestas durante todo el año. Reconoció que ese objetivo requiere tiempo y que el verano sigue siendo un período fundamental para la economía local.
“Evidentemente, esto va a afectar enormemente a todos los prestadores turísticos”, reiteró, aunque insistió en que el municipio buscará mantener las opciones disponibles y recibir visitantes dentro de las limitaciones que imponga el nivel del río.
