Las profesoras Verónica Pedersen y Adriana Luján representaron a la Universidad Nacional del Nordeste en un espacio de reflexión e intercambio que reunió a más de 700 participantes en la provincia de San Juan, con el compromiso de sostener la memoria, promover los derechos humanos y defender la educación superior como un derecho.
La memoria no se construye solamente al mirar hacia el pasado: también se sostiene en las decisiones del presente y en la responsabilidad de las instituciones de transmitirla a las nuevas generaciones.
Con esa premisa como horizonte, la Universidad Nacional del Nordeste participó del 3er Encuentro Nacional de Educación Superior y Derechos Humanos, “Resistir y fortalecer la democracia” a 50 años de la última dictadura cívico-militar, realizado los días 17 y 18 de septiembre en la ciudad de San Juan.
En representación de la UNNE, participaron la profesora Verónica Pedersen, integrante de la Cátedra Libre de Derechos Humanos y Participación Ciudadana y la profesora Adriana Luján, referente de la Red Interuniversitaria de Derechos Humanos del Consejo Interuniversitario Nacional (RIDDHH-CIN) y coordinadora del Programa Pueblos Indígenas.
Sus participaciones representaron en este encuentro nacional, dos líneas de trabajo fuerte en la Universidad del Sol vinculadas con la promoción de los derechos humanos: la formación ciudadana y la participación por un lado y el reconocimiento de los pueblos indígenas y sus derechos, por otro.
El encuentro nacional fue organizado por la Red Interuniversitaria de Derechos Humanos del Consejo Interuniversitario Nacional junto con la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), a través de su Programa de Derechos Humanos de la Secretaría de Extensión.
Durante las dos jornadas convocó a más de 700 inscriptos, representantes de 17 universidades del país y autoridades del sistema universitario nacional, en una agenda que combinó debates académicos y políticos, presentación de investigaciones, experiencias institucionales e intervenciones culturales.
Dos líneas de trabajo, un compromiso compartido
La presencia de Pedersen y Luján puso en diálogo experiencias y perspectivas que forman parte del compromiso de la UNNE con una educación superior que reconozca los derechos humanos como una dimensión transversal de la vida universitaria.
Desde la Cátedra Libre de Derechos Humanos y Participación Ciudadana, la participación de Pedersen se vincula con la importancia de generar espacios de formación, reflexión y construcción ciudadana que contribuyan a mantener viva la memoria histórica y a fortalecer los valores democráticos.
Por su parte, la intervención de Luján, desde su doble referencia a la Red Interuniversitaria de Derechos Humanos y al Programa Pueblos Indígenas de la UNNE, se inscribe en una perspectiva que reconoce la diversidad cultural, el respeto por los derechos de los pueblos indígenas y la necesidad de construir una universidad comprometida con las realidades de las comunidades de la región.
Ambas líneas convergen en un desafío central para las universidades públicas: que los derechos humanos no permanezcan únicamente en las declaraciones, sino que se puedan expresar en las prácticas de enseñanza, investigación, extensión y creación, así como en las políticas institucionales y en el vínculo cotidiano con la sociedad.
La universidad pública como espacio de memoria y construcción democrática
Bajo el lema “Resistir y fortalecer la Democracia”, el encuentro propuso reflexionar sobre las transformaciones sociopolíticas y culturales de Argentina y la región, los desafíos actuales para la educación superior y el nivel secundario y las estrategias necesarias para transmitir la memoria nacional y regional.
Las actividades se organizaron en cinco ejes temáticos: la incorporación de los derechos humanos en la enseñanza; la producción de conocimientos sobre derechos humanos e historia reciente; la relación entre universidad y territorio para promover derechos y reducir desigualdades; la institucionalización de estas perspectivas en las políticas universitarias; y la construcción de paz desde una mirada regional frente a los discursos de odio y los proyectos autoritarios.
Estas propuestas permitieron poner en común investigaciones, experiencias y producciones que contribuyen a pensar el pasado desde las preguntas del presente y los desafíos del futuro.
Memoria, derechos y futuro
A medio siglo de la última dictadura cívico-militar, el encuentro reafirmó la importancia de sostener espacios de diálogo entre universidades, organismos estatales, organizaciones sociales, comunidades organizadas y actores del campo de los derechos humanos.
En ese camino, el aporte de la UNNE a través de sus representantes, reafirma la relevancia de articular la formación ciudadana, la participación democrática y el reconocimiento de la diversidad cultural como dimensiones fundamentales de la educación pública en esta universidad del nordeste argentino.
Porque fortalecer la democracia también implica construir conocimiento, reconocer las historias y las identidades de la región, garantizar el ejercicio de derechos y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la memoria. Una tarea colectiva en la que las universidades públicas tienen la responsabilidad de seguir siendo espacios de pensamiento crítico, encuentro y construcción para trabajar en una sociedad más justa.
El encuentro concluyó con una Declaración final reafirmando el compromiso con la democracia, la pedagogía de la memoria y la educación pública crítica.
