Los precios que publica el INDEC y los que pagan los hogares no son los mismos. Con una canasta de gasto actualizada a 2026, la inflación interanual da 36,2% y no 33,4%. Los servicios y las tarifas, lo que más sube y menos pesa en el IPC.
Según un informe de la consultora Altum Research, si se usan los mismos precios oficiales pero con el patrón de gasto de un hogar urbano de 2026, la inflación interanual de septiembre fue de 36,2% y no de 33,4%. La diferencia, de 2,8 puntos, se explica por una canasta que se arma con una encuesta de 2004.
La diferencia entre las dos canastas, mes a mes
El reporte replicó el cálculo del INDEC y cambió una sola cosa: cuánto pesa cada rubro. El resultado fue el siguiente:
- Septiembre: 2,1% con la canasta actualizada, contra 1,9% oficial.
- Acumulado 2026: 25,9%, contra 23,6%.
- Interanual: 36,2%, contra 33,4%.
La brecha mensual parece chica, de 0,2 puntos, pero es sistemática: siempre va para el mismo lado y se acumula. En plata, por cada $ 10.000 de gasto de hace un año, el hogar del índice necesita hoy $13.340; el hogar urbano real, $13.620.
“A horizonte de paritaria o contrato anual ya son tres o cuatro puntos de ingreso real que se evaporan sin que ningún título los cuente”, advirtió el informe.
Una canasta con 22 años de antigüedad
El problema no está en la medición de precios. “El IPC no miente: pondera. Y pondera con el consumo de un país que ya no existe”, resume Altum.
Los pesos del índice salen de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004: un país sin smartphones, con tarifas congeladas y ropa cara. La comparación con la canasta Altum 2026 muestra el desfase:
- Vivienda, tarifas y expensas: 9,4% en el IPC; 19% en la canasta actualizada.
- Alimentos y bebidas: 26,9% contra 21%.
- Transporte: 11% contra 14%.
- Prendas y calzado: 9,9% contra 4%.
En conjunto, los servicios pesan cerca de un tercio en el índice oficial y alrededor del 52% en el gasto real de 2026.
El INDEC tenía previsto pasar a la ENGHo 2017-18 con el dato de enero de 2026, pero el cambio se suspendió tras la salida de Marco Lavagna del organismo. La condición oficial para aplicarlo es que “el proceso de desinflación esté consolidado”. Altum proyecta que no ocurrirá antes de julio de 2027.
La tijera: servicios contra bienes
La brecha crece porque lo que más sube es lo que menos pesa. A septiembre, los servicios aumentaron 41,9% interanual y los bienes, 29,2%: una distancia de 12,7 puntos que lleva tres años abierta.
Vivienda, agua, electricidad y gas encabezan las subas con 49,1%, seguida por educación (39,9%) y comunicación (37,3%). Los precios regulados avanzan 43,3%. En el otro extremo, la ropa subió apenas 10,3%, anclada por la apertura importadora y el dólar estable.
Para la consultora, no es un error de medición sino una recomposición pendiente: tarifas que venían atrasadas, alquileres que se renuevan a valores de mercado y prepagas y colegios que ajustan por salarios. En un contexto de crisis económica para muchos hogares, son gastos que no se pueden sustituir: “No hay segunda marca de la luz”.
No son los únicos
Otros análisis llegan a la misma conclusión. Con la canasta 2017-18, el economista Martín González-Rozada (UTDT) estimó que la inflación de 2025 fue de 33,6% y no de 31,5%. Equilibra calculó 8,6 puntos de brecha acumulada en la gestión.
Dónde muerde más: el mapa regional
La inflación interanual va de 30,3% en la Patagonia a 36,9% en el NEA. Según Altum, la brecha entre lo publicado y lo vivido es mayor en los grandes centros urbanos, donde el gasto está más cargado de alquileres y expensas.
Inflación: qué esperar para fin de año
Altum proyecta para octubre un IPC oficial de entre 1,5% y 1,8%, y de 1,7% a 2,2% con su canasta. Para todo 2026, estima una inflación publicada de 29% a 31% y una vivida de 32,5% a 34,5%.
“Para el que indexa un contrato, un alquiler o una paritaria, la diferencia entre 29 y 34 no es un debate metodológico: es margen, y alguien lo está pagando”, concluye el informe.
El Destape
