Carlos Funes, presidente de COSSPRA, señaló que los medicamentos de alto costo absorben un 30% del presupuesto de las obras sociales provinciales, cuyos ingresos dependen de los salarios. Propuso negociar precios con el sector farmacéutico y avanzar en una cartera básica de prestaciones de salud.

Los referentes de las obras sociales provinciales de todo el país nucleados en el Consejo de Obras Sociales de la República Argentina (Cosspra) se reunieron en Puerto Iguazú para debatir el rumbo del sistema de salud en un escenario atravesado por el desfasaje financiero y el impacto de los insumos médicos.

El presidente, Carlos Funes, remarcó que el sector necesita superar la fase de debate para avanzar en soluciones concretas que garanticen la atención de las familias trabajadoras.

En ese sentido, fue contundente respecto al momento que atraviesa la gestión sanitaria: “Estamos en un momento crítico, pero es un momento bisagra para que tomemos decisiones”. Para el titular del organismo, las 24 representaciones provinciales comparten problemas estructurales que van más allá de las particularidades de cada jurisdicción.

“Hicimos mucho diagnóstico de la problemática, la tenemos bastante clara. Como en este auditorio están los actores más importantes del sistema, creo que somos capaces de salir de esa queja y empezar a proponer pequeñas medidas de solución”, señaló.

En ese sentido, sostuvo que el sector no busca llevar únicamente reclamos a las autoridades nacionales, sino elevar proyectos de aplicación inmediata. Por eso, el titular de Cosspra remarcó la postura de las instituciones: “Yo ya estoy cansado de reclamos. Yo quiero hacerle propuestas al ministro”.

El peso de los medicamentos

Entre los ejes que las obras sociales provinciales buscan impulsar a nivel federal, se destacan tres medidas concretas para unificar criterios de atención. El dirigente explicó: “Necesitamos que se genere en el país una historia clínica unificada”.

A su vez, remarcó la importancia de fijar prioridades en las coberturas: “Hoy me parece que tenemos que trabajar sobre una cartera básica de prestaciones y ponerle un monto: cuánto sale en cada lugar y cómo sostenerlo financieramente”.

La distorsión de precios en los insumos y en la medicina de alto costo es uno de los puntos que genera mayor presión sobre los presupuestos de las provincias, que dependen de manera directa del salario de los empleados.

El titular de Cosspra fue muy claro al describir la brecha inflacionaria que enfrentó el sector: “En el año 23 y 24 llegamos a tener una inflación interanual en los medicamentos que estuvo rondando el 700 %, cuando nuestros ingresos atados a un sueldo nunca fueron eso”.

A raíz de esta situación, llamó a revisar los márgenes con la industria farmacéutica para resguardar al afiliado. Funes remarcó que se necesita una mesa de negociación: “La única manera de darle batalla a eso es pedirle al que fabrica y vende que sus márgenes de ganancia empiece a repensarlos. Tenemos que atender a ese ser humano que está necesitando una atención de salud”.

El impacto del desborde de la salud pública

Dado que las obras sociales provinciales se financian con los aportes y contribuciones de la masa salarial local, la pérdida del poder adquisitivo repercute sin intermediarios en la capacidad de financiamiento. Para los administradores del sistema, la recaudación refleja la misma realidad que viven las familias en sus hogares.

El presidente de la entidad trazó un paralelismo sobre la coyuntura del trabajador: “Las obras sociales tienen la realidad de la que tiene un ser humano en su casa. Si el sueldo no está llegando a fin de mes, a nosotros nos aportan una parte del sueldo, entonces esas variables también nos afectan”.

Por último, el referente de la entidad alertó sobre las fallas del sistema nacional de obras sociales sindicales y prepagas, que terminan recargando la atención en los hospitales públicos de los Estados provinciales. Para el dirigente, la falta de cobertura efectiva de muchas entidades privadas provoca un desborde en el sector estatal.

“Hay un desorden en el sistema. Esa persona aportaba a un sistema, nunca le dieron la prestación y terminó yendo al hospital público y lo absorbió el Estado”.

Misiones Online

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