El ministro de Economía de la Nación dijo que daba una décima abajo que el viejo índice, cuando se supone que falta más de una semana para que se termine de elaborar. En el Indec ratifican que daba entre 3,2 y 3,4%.

Luis ‘Toto’ Caputo salió a desmentir la primicia de LPO de que la inflación de enero dio arriba de 3 por ciento con el nuevo índice de precios – por lo que le pidieron a Marco Lavagna que no lo difunda – y terminó admitiendo que violó el secreto estadístico del Indec.

El ministro de Economía está desesperado por intentar tapar el escándalo de la manipulación de los datos del Indec y aseguró que el nuevo índice daba una décima menos que el anterior, lo que genera la pregunta obvia: ¿por qué hicieron semejante desastre con la credibilidad de las estadísticas si el IPC les daba mejor?.

Pero lo peor de todo es que Caputo admitió que violó el secreto estadístico y la independencia del Indec al contar que Lavagna y el nuevo director Pedro Lines le dijeron que el nuevo índice daba una décima menos. Ayer el ministro había dicho, antes de la renuncia de Lavagna, que enero terminó en 2,5%.

La publicación del dato de enero está prevista para el 10 de febrero, por lo que Caputo accedió a la información confidencial al menos ocho días antes. No solo accedió a la información confidencial si no que la difundió a los medios y le regaló un activo muy sensible a los operadores del mercado.

El índice de inflación es clave para la actualización de los bonos CER, los créditos y plazos fijos UVA, las jubilaciones, los alquileres, las asignaciones sociales, el dato de pobreza y hasta de las bandas de flotación del dólar. Es decir que la gravedad del asunto es doble: Caputo frenó el cambio de índice y perjudicó a todos los que dependen de la actualización de la inflación, y al mismo tiempo les regaló a los operadores el dato de enero ocho días antes.

Lo que no puede tapar Caputo es que la inflación con el nuevo índice iba a dar por arriba de 3 por ciento, como reveló LPO. El dato fue confirmado esta mañana por Eduardo Feinmann en radio Mitre. “El nuevo índice iba a dar entre 3,1 y 3,5% de inflación. Para el Gobierno era una pésima noticia. Arrancar el año de esa manera era pésimo”, dijo Feinmann.

Caputo lo salió a desmentir en redes asegurando que el nuevo índice daba una décima menos que el anterior, pero el dato de que la inflación estaba arriba del 3 por ciento también fue publicado por el diario Clarín.

Fuentes consultadas por LPO reafirmaron que la inflación con el nuevo índice daba más de 3 por ciento y explicaron que el dato todavía es impreciso sencillamente porque no está terminado, lo cual vuelve a agravar el hecho de que Caputo salga a anticipar la cifra. Las fuentes indicaron que lo más probable es que termine siendo entre 3,2 y 3,4 por ciento.

Esto también deja en evidencia a los groupies de Caputo del mercado financiero que salieron rápidamente a difundir la versión oficial sobre la diferencia de una décima entre ambos índices, pero no se pusieron de acuerdo si era más o menos. Algunos de los fans de Toto decían ayer que hablar de más de 2,6% era “operación” y hoy ya admitían que podía ser hasta 2,8%.

El tema es que la versión de Caputo no se sostiene porque la discusión sobre el cambio de índice viene desde los tiempos de Alberto Fernández y la actualización siempre daba por encima, razón por la que lo fueron frenando. La diferencia era particularmente mayor en los meses con aumentos de tarifas, como fue enero.

La Política Online

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