En otro miércoles de protestas contra el Gobierno nuevamente hubo violencia y detenidos. La movilización de este miércoles era pacífica, y sobre la vereda, pero la Policía reprimió igual. Muchos debieron ser asistidos por quemaduras en el rostro, producto de los gases que lanzaron las fuerzas policiales. Hubo más de 35 heridos y dos hospitalizaciones. Nuevamente, el padre Francisco “Paco” Olveira fue detenido.

Otra vez, el padre Francisco “Paco” Olveira fue detenido, esta vez junto a otras tres personas por supuesta resistencia a la autoridad. “Habría que revisar por qué se dio esa situación de represión si no hubo ninguna ley que se infringiera”, sostuvo Marisa Romero, voluntaria del Cuerpo de evacuación y primeros auxilios (CEPA) que estuvo allí para asistir a heridos.

Tras ser detenido en la manifestación, el padre Paco Olveira les envió a sus compañeros de Curas en Opción por los Pobres un mensaje que describió su situación: “Todo mal, todo quemado por el gas, me detuvieron, me soltaron y me volvieron a detener. Ahora por entrar en la Superintendencia de Drogas de la Policía Federal, por qué me llevaron acá, no sé, por ahora estoy en el camión celular”.

Se presentaron para defenderlo los diputados de Unión por la Patria (UxP) Paula Penacca, Jorge Taianna, Teresa García, Lorena Pokoik y Eduardo Valdés. Lo escoltaron hasta el móvil de la Policía Federal donde quedó demorado. Minutos más tarde, un fiscal dejó sin efecto la detención de Olveira gracias a videos presentados por los legisladores y periodistas que registraron la secuencia de los hechos, y el padre fue liberado.

Mientras tanto, otras tres personas permanecen detenidas en el ex departamento central de la Policía Federal Argentina, hoy llamado Superintendencia de Drogas Peligrosas. Se trata de los manifestantes Miguel Ángel Caly, Ivo Enríquez, y Fidel Tomas Bravo.

“Pensamos que sería una jornada tranquila, pero lamentablemente se dio un episodio de represión donde gasearon a quienes se manifestaban, a pesar de que en esta ocasión estaban sobre la vereda, sin siquiera cortar la calle” comentó Romero en diálogo con este diario, y explicó que desde el CEPA atendieron a muchas personas que fueron gaseadas, y que sufrieron heridas por empujones y golpizas. Además, dos personas tuvieron crisis convulsivas.

Una de ellas fue Fernando Quinteros, quien tiene amputada una pierna y sufre de epilepsia, y todos los miércoles está presente en las marchas por los jubilados. Testigos comentaron que intentó defender a otra persona que las fuerzas policiales intentaban llevar detenida y, cuando lo agarraron a Quinteros para llevarlo detenido también, sufrió una crisis convulsiva. Al percatarse, los agentes lo soltaron, lo dejaron en el piso y le dieron la espalda.

Todo sucedió sobre la vereda de Avenida Rivadavia. Luego de esto, Quinteros fue asistido por cuerpos de primeros auxilios y trasladado al SAME de Ramos Mejía. Llevaba puesta una remera con la frase “Hay que ser muy cagón para pegarle a una persona con discapacidad”.

El dispositivo de seguridad contó con la presencia de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, y la Policía de detención y motorizada de la Ciudad de Buenos Aires (GAM). Según el monitoreo del despliegue de las fuerzas represivas que realizó la Comisión por la Memoria, hubo más de 35 personas que fueron golpeadas o heridas por gas pimienta, dos de las cuales tuvieron que ser hospitalizadas por crisis convulsivas.

Página 12

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