A los mandatarios provinciales – que se reunieron con los dirigentes de la CGT – les preocupa el recorte de los recursos coparticipables. Sin definiciones sobre el plan de acción, acordaron aceitar los encuentros.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, recibió en las oficinas del Banco Provincia de San Martín y Mitre en la Ciudad de Buenos Aires a sus pares de Formosa, Gildo Insfrán y de Santiago del Estero, Elías Suárez, con la intención de buscar una estrategia común para frenar la ley de reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei en el Congreso.

Completaron la mesa de modo virtual los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela; de La Pampa, Sergio Ziliotto y de Tierra del Fuego, Gustavo Melella.

La reforma laboral y el régimen penal juvenil llegan al recinto la semana que viene
“Es un retroceso a los derechos de los trabajadores”, sentenció el riojano Quintela, quien además sumó que el proyecto implica “una quita de recursos para las provincias argentinas a través de una de una política tributaria y de una política fiscal que se incluye de forma incorrecta e indebida dentro de la reforma laboral”.

Es que el artículo 191 del proyecto de ley libertario modifica la Ley del Impuesto a las Ganancias en beneficio de las grandes empresas con un impacto en la recaudación general que, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), impactaría sobre la masa coparticipable afectado, además de la recaudación nacional, al reparto de esos dineros a las arcas provinciales. Según el informe del instituto dirigido por Nadin Argañaráz, en Buenos Aires el impacto anual sería de unos 238.558 millones de pesos.

Los gobernadores coincidieron en que “el conjunto de trabajadores argentinos va a perder”, pero también las provincias y advirtieron que no tendrán recursos para poder abordar incrementos salariales ni mejorar la calidad prestacional de los distintos servicios.

Por eso, el grupo de los seis mandatarios provinciales acordaron establecer un contacto más cotidiano y así poder definir claramente cuál va a ser la estrategia que van a llevar adelante, como así también un “plan de lucha” ante la avanzada libertaria.

Los gobernadores le abrieron la puerta a la CGT

Luego del encuentro entre ellos, abrieron la mesa a los dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), entre ellos los secretarios Generales Jorge Sola, Cristian Jerónimo, Octavio Argüello; el secretario Adjunto, Andrés Rodríguez y el secretario del Interior, Héctor Daer, entre otros que se sumaron de modo virtual. Los presentes, compartieron una comida con los gobernadores.

A poco del inicio del debate en el Congreso que, según la senadora libertari Patricia Bullrich tiene un 95 por ciento de adhesión, el cosecretario Sola expuso que la intención de la reunión con gobernadores es “que nos entendieran y escucharan” porque “no se tiene que discutir solamente las cuestiones de las coparticipaciones”. En diálogo con Batalla Cultural, valoró haber tenido “muy buenas recepciones de muchos”.

“Tuvimos reunión con gobernadores del peronismo y hemos tenido buenas recepciones hacia lo que pensamos y del modo en que lo transitamos”, describió el dirigente de la central obrera.

Sola expuso que hubo “mucho entendimiento de otros lugares”, aunque cuestionó a quienes “después toman otro tipo de decisiones” y alertó que “tendrán que ser lo suficientemente responsables hacía sus propios trabajadores de sus provincias” y sentenció: “Tendrán que ser responsables de lo que hagan y digan en la sesión del miércoles”.

A fines de diciembre, el gobernador Axel Kicillof se reunió por primera vez con la conducción de la CGT. La semana pasada, en tanto, tuvo una audiencia en La Plata con el cosecretario Jerónimo. Con ellos analizó los mecanismos para tratar de frenar la reforma laboral, pero también la intención de construir una alternativa política para 2027. “Haremos lo que sea necesario”, sentenciaron desde La Plata sobre esas posibilidades.

El encuentro se había llevado a cabo en la sede de la central obrera en la Ciudad de Buenos Aires, donde el mandatario provincial fue acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario y los ministros de Trabajo, Walter Correa -que hizo de nexo para llevar a cabo la cita-; de Gobierno, Carlos Bianco y de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, además de la jefa de Asesores del Gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez.

Desde la CGT se informó que aquel encuentro sirvió para abordar “el ataque al trabajo” del gobierno de Milei mediante la implementación de un modelo económico que aseguraron “golpea al empleo y genera pérdida del poder adquisitivo de las y los argentinos”.

Por eso analizaron diversos puntos de la reforma que describieron como “regresiva, flexibilizadora y precarizadora” no solo por ir contra derechos adquiridos, sino porque “no da respuestas a la profunda crisis económica que atraviesa el país”.

Evaluaron el impacto del ajuste y la caída de la actividad económica sobre la industria, lo que, aseguraron, deja “consecuencias directas” en la pérdida de puestos de trabajo, el deterioro del mercado interno y el debilitamiento del entramado productivo.

Allí la central reafirmó “su compromiso en la defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores” y advirtieron que vana “dar la pelea” en todos los ámbitos necesarios para frenar la reforma laboral como la calle, en la Cámara de Diputados, en el Senado y en la Justicia, “utilizando todas las herramientas democráticas a nuestro alcance”.

Página 12

Share.