En diálogo con CIUDAD TV, el secretario general del Sindicato de Camioneros y de la CGT Chaco, Isaías Alegre, repasó la situación paritaria del gremio, el impacto de la política económica nacional sobre los trabajadores del volante y el estado de tensión con el gobierno provincial, al que acusó de no querer dialogar con las organizaciones sindicales.
En materia salarial, Alegre destacó que el gremio logró superar la inflación el año pasado, cuando obtuvo un incremento del 30,7% frente a una inflación del 30,4%. “El año pasado ya tuvimos un aumento del año que hemos ganado la inflación por 3-4 puntos”, señaló, y agregó que este año el sindicato consiguió una suma fija de 53.000 pesos que se incorporará al básico, además de aumentos porcentuales escalonados y una revisión prevista para junio. El dirigente también mencionó un bono de 840.000 pesos obtenido como parte de las negociaciones. En ese marco, atribuyó los logros a la conducción nacional del gremio: “gracias a la estrategia y la inteligencia de nuestro líder que es Hugo Moyano, ha sacado un buen aumento”.
Sin embargo, Alegre reconoció que la situación cotidiana del trabajador del volante es otra. Explicó que los camioneros de larga distancia cobran en función de los kilómetros recorridos, y que la merma de actividad económica se tradujo directamente en una caída del salario real. “Los trabajadores han perdido más o menos el 10-15% del sueldo ya desde que se viene este gobierno por el tema de kilómetros”, sostuvo. También advirtió que varias empresas del sector cerraron en la provincia, aunque aclaró que la pérdida de puestos de trabajo no fue tan pronunciada como en otros rubros.
En cuanto al plan de lucha contra la reforma laboral, Alegre informó que la CGT Chaco convocó un plenario con más de 150 gremios de todas las centrales sindicales de la provincia, reunido en Puerto Tirol. Las acciones ya comenzaron con una marcha multitudinaria en apoyo a los docentes y a trabajadores del sector público que, según denunció, vieron eliminadas la cláusula gatillo y la negociación colectiva. “Por decreto están poniendo los aumentos”, criticó. El dirigente también confirmó que la movilización continuará el 24 de marzo con la marcha por los 50 años del golpe de Estado, y que el plan de lucha seguirá con un plenario en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña.
Alegre fue categórico al referirse a la falta de interlocución con las autoridades provinciales: “No hay diálogo”. Cuestionó las declaraciones del gobernador, quien según el sindicalista afirmó que los dirigentes gremiales no deberían cobrar sueldo, y respondió con dureza: “Un gobernador que dice que los sindicalistas no tienen que cobrar sueldo cuando ellos tienen sueldos suculentos, la verdad que no se puede dialogar”. En esa línea, reivindicó la gestión de los sindicatos y la obra social del gremio —que cuenta con laboratorio, consultorio externo, campamento y cobertura oncológica, entre otros servicios— como prueba de que es posible administrar bien con pocos recursos. “Nosotros nunca gobernamos, pero que ellos si quieren aprender un poco a gestionar con poca plata, que vayan a los gremios”, desafió.
Sobre el proyecto presentado por el Ejecutivo provincial para eliminar los salarios de los representantes gremiales, Alegre rechazó la iniciativa y contraatacó: “Le pedimos también al gobernador que también presenten un proyecto para que ellos no cobren sueldo y trabajen ad honorem, tanto ellos como sus ministros”. El dirigente fue enfático en señalar que la ofensiva apunta a desmantelar la representación sindical: “Ellos entienden como nosotros que quieren eliminar a los gremios y quieren eliminar a aquel que defienda a todos los trabajadores”.
Finalmente, Alegre lanzó una advertencia directa al gobierno provincial: si no abre el diálogo con las centrales obreras y no modifica su rumbo frente al desempleo y el cierre de empresas, “se va a llegar a un paro total de actividad acá en la provincia”.
