La Bancaria anunció estado de alerta y movilización nacional ante despidos y cierres de sucursales, y definirá próximos pasos en la reunión del 31 de marzo. El sindicato advirtió que defenderá “hasta las últimas consecuencias cada puesto de trabajo y la dignidad de cada trabajador y trabajadora”, implementando las acciones gremiales necesarias.
La Asociación Bancaria se declaró en estado de alerta y movilización nacional ante la ola de achiques, despidos y cierres de sucursales en distintas entidades financieras del país. Según el gremio, estas medidas afectan directamente los derechos laborales y ponen en riesgo cientos de puestos de trabajo.
Mediante un comunicado, el gremio que conducen Sergio Palazzo y Carlos Cisneros repudió “el ajuste que pretenden imponer los bancos” y rechazó los cierres de sucursales y los despidos. Estiman unos 5.000 puestos destruidos desde diciembre de 2023, fecha de asunción del presidente Javier Milei.
Entre 2024 y 2025 se cerraron unas 200 sucursales bancarias en el país, en un contexto de caída del empleo en el sector. Según Palazzo, los cierres se explican por el impacto de la digitalización y por fusiones como la de Itaú con Banco Macro y HSBC con Banco Galicia, que generaron sucursales superpuestas y aceleraron el ajuste.
Con ese telón de fondo, el sindicato advirtió que defenderá “hasta las últimas consecuencias cada puesto de trabajo y la dignidad de cada trabajador y trabajadora”, implementando las acciones gremiales necesarias según cada caso.
Alerta en La Bancaria: vigilia hasta el 31 de marzo
El anuncio se tomó en el marco de la reunión del Secretariado Nacional, que resolvió declarar el estado de alerta y movilización mientras se aguarda la próxima reunión del Consejo Directivo, programada para el 31 de marzo, donde se definirán los pasos a seguir y las medidas concretas.
La Bancaria también denunció “la inusitada presión y violencia” con que algunas de estas maniobras se han ejecutado, mencionando casos vinculados a bancos como Banco Patagonia, y advirtió que la situación pone en riesgo no solo los empleos sino también la estabilidad del sector.
Según el sindicato, esta decisión busca visibilizar la problemática y generar presión sobre las autoridades y las entidades bancarias, con el objetivo de frenar despidos y cierres y garantizar la continuidad laboral de los trabajadores del sector.
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