Teherán planteó nuevas condiciones, como el cierre de bases militares estadounidenses, el levantamiento total de sanciones y compensaciones por la guerra. Mientras tanto, Estados Unidos refuerza su presencia en la región y mantiene la presión en un escenario de alta tensión.

En una jornada marcada por tensiones en Medio Oriente, Irán rechazó la propuesta de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que pondría fin al actual conflicto en la región. El rechazo fue comunicado después de que la administración de Donald Trump presentara un plan de 15 puntos dirigido a Teherán a través de distintos intermediarios, incluido Pakistán.

El plan estadounidense requería a Irán eliminar por completo sus capacidades nucleares existentes, comprometerse a no buscar armas nucleares en el futuro y prohibir el enriquecimiento de uranio.

La lista de exigencias también incluía la transferencia inmediata del uranio enriquecido a la Organización Mundial Atómica, el desmantelamiento de las principales instalaciones del programa nuclear iraní y acceso total para verificaciones internacionales.

Asimismo, el documento solicitaba a Irán abandonar el apoyo a grupos aliados considerados terroristas por Washington, como Hezbolá y las milicias iraquíes, interrumpir sus vínculos con los hutíes, garantizar el libre tránsito en el estrecho de Ormuz, limitar el programa de misiles balísticos y restringir su uso exclusivamente a situaciones de autodefensa.

Además, Estados Unidos ofrecía el retiro de todas las sanciones internacionales una vez cumplidos estos puntos y la asistencia en una planta eléctrica.

Irán responde con propias demandas y condiciona negociaciones

Tras el rechazo, Irán planteó sus propios requerimientos, según informó Serbin Pont. Entre las nuevas demandas figuran el cierre de todas las bases estadounidenses en el Golfo, garantías de no realizar nuevos ataques y el cese de las ofensivas israelíes contra Hezbolá. Exigen también levantar todas las sanciones aplicadas a Irán, compensar los daños de la guerra y no imponer restricciones a su programa de misiles.

El impacto en los mercados energéticos y la posición de China

La volatilidad política impactó de manera directa en los mercados energéticos. El precio del Brent se ubicó en USD 96, mientras que el WTI cotizó unos USD 10 por debajo. Serbin Pont detalló: “Estamos estables. Estamos lejos de los USD 130 o de los USD 200, pero los precios actuales siguen siendo elevados”.

Estados Unidos, como exportador neto, se ve menos afectado por los aumentos que otros países dependientes de las importaciones. “Estados Unidos se beneficia porque posee un mercado propio más competitivo. En cambio, Filipinas declaró emergencia energética debido a que el 98 % de su combustible proviene del estrecho de Ormuz,” puntualizó.

La compañía COSCO, de transporte marítimo, reanudó contratos para transportar carga desde Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Baréin, Catar, Kuwait e Irak, trámite que pasa por el estrecho de Ormuz. Este movimiento refuerza la influencia china en los intentos para garantizar estabilidad y asegurar el abastecimiento global.

Infobae

Share.