En diálogo con CIUDAD TV, el coordinador del programa Ñachec en la zona de El Impenetrable, Fernando Vogel, precisó que las localidades más afectadas son Sauzalito y Comandancia Frías —esta última perteneciente al municipio de Fuerte Esperanza—, golpeadas simultáneamente por las intensas lluvias de los últimos días y por la pronunciada crecida del río.
El programa Ñachec, dependiente del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia del Chaco, desplegó sus equipos en terreno ante la emergencia hídrica que afecta a los parajes más alejados de la región 8, el Impenetrable.
La asistencia distribuida incluye módulos alimentarios, agua mineral, colchones, cobertores y frazadas, aunque Vogel subrayó que el trabajo va más allá del reparto de elementos básicos. “No solamente consiste en llevar la asistencia, sino que la idea también es llevar la presencia, que la gente sienta que el Estado no se desentiende de esta situación, que el Estado está presente y que estamos acompañando a las familias”, señaló el funcionario. En ese sentido, destacó la articulación con otros organismos provinciales, entre ellos la Policía, Defensa Civil, APA y el Ministerio de Gobierno, además del seguimiento cotidiano impulsado desde la gobernación y la coordinación directa con Tamara Silvestri, coordinadora provincial del programa.
Los equipos recorren diariamente entre 30 y 35 paradas a lo largo de distintos parajes, aunque el avance del agua y los cortes de caminos complican el acceso a varios de ellos. Vogel relató que ayer intentaron llegar al Puente de la Fortuna, donde había familias aisladas, pero el camino se cortó 200 metros antes del puente. “Estamos buscando distintas alternativas para llegar a algunos lugares que la verdad que están complicados”, admitió. Entre los parajes ya visitados en Sauzalito figuran Las Flores y El Pintado Viejo, mientras que este viernes los equipos partieron hacia El Gallo, El Algarrobal y El Azotado. En Comandancia Frías se realizaron operativos similares en forma simultánea.
La magnitud de la crecida fue dimensionada también por los propios pobladores. Vogel contó que durante una recorrida en Comandancia Frías pudo hablar con una vecina que lleva más de cinco décadas viviendo en la zona. “Ella ya veía allá dónde está el agua ahora, y me decía hasta dónde puede llegar, y nos contaba anécdotas de años anteriores. En el 2008 hubo una crecida muy grande del río que les había tapado la casa”, recordó el coordinador, quien agregó que la mujer considera que la crecida actual, si bien es compleja, no alcanzaría la dimensión de aquella oportunidad. En cuanto a la perspectiva inmediata, Vogel señaló que comenzaban a llegar noticias de una posible baja del caudal desde el lado de Salta, lo que podría representar una señal alentadora para los próximos días.
El coordinador también destacó una característica estructural del Impenetrable que agrava cualquier evento climático: la condición de los caminos de tierra, que se vuelven intransitables ante las lluvias. En algunos puntos de la zona se registraron entre 130 y 180 milímetros de precipitaciones en pocos días, lo que generó cortes en múltiples accesos antes incluso de que la crecida del río se sumara al panorama. “Es una situación en la que tenemos que trabajar nosotros día a día con el programa Ñachec”, reconoció Vogel, quien aclaró que aún hay parajes a los que no fue posible ingresar, pero que se encuentran anotados para ser asistidos en cuanto las condiciones lo permitan.
