Para una de las querellas está probada la participación presidencial en negociaciones incompatibles con el cargo en cuanto a la promoción institucional de la criptomoneda. A Novelli, Terrones Godoy y Morales, los consideran partícipes necesarios de las negociaciones.
Fruto de las revelaciones del peritaje al celular del lobista Mauricio Novelli, en el caso $LIBRA empezaron los pedidos de indagatoria de los damnificados. Una de las querellas consideró que ya no hay nada que esperar para citar a Javier Milei como sospechoso. Las razones: participó en forma “personal” en “la negociación” de un acuerdo con operadores privados y habría recibido “–directa o indirectamente a través de su entorno- contraprestaciones millonarias en criptoactivos a cambio de actos propios de su función” como Presidente. Esto último incluía pasos que se fueron concretando: reunirse con el estadounidense Hayden Davis (creador de la criptomoneda del escándalo), presentarlo públicamente como asesor en blockchain, promocionar la criptomoneda desde sus redes y comprometer al Estado argentino en contrataciones en el rubro. El delito central, explican, es el de negociaciones incompatibles con la función pública, que prevé de uno a seis años de prisión.
La querella representada por el diputado Juan Grabois y el abogado Nicolás Rechanik hizo extensivo el pedido de indagatoria a Karina Milei, secretaria de la Presidencia, al trader Novelli (operador central en esta historia), a su socio Manuel Terrones Godoy y a Sergio Morales, exasesor de la Comisión Nacional de Valores. El planteo abarca, además, a la hermana de Novelli, Pía Novelli, y a la madre de ambos, Alicia Rafaele. La primera intervino en pagos sospechosos y gestiones y ambas vaciaron la caja de seguridad del joven lobista el primer día hábil después del colapso de $LIBRA. También reclaman que sean indagados el empresario jubilado Orlando Mellino (intermediario en pagos de Davis a Novell) y el financista cripto Camilo Rodríguez Blanco, quien canalizaría transferencias en criptoactivos incluso hacia el exterior y facilitaba efectivo para pagos que podrían haber llegado al jefe de Estado y a su hermana.
Tres etapas
La criptoestafa tuvo tres fases según la descripción que hace la querella, en la que sistematiza gran cantidad de información surgida en el último año y en el celular de Novelli. El delito de negociaciones incompatibles es el que castiga al “funcionario público que directa o indirectamente se interese en cualquier contrato u operación en que intervenga en razón de su cargo”. La principal hipótesis señala la “existencia de intereses privados promovidos desde la máxima investidura del Poder Ejecutivo” para la comercialización de un activo digital.
La primera fase es la de la “planificación y negociación de un acuerdo espurio entre funcionarios públicos y operadores privados” previo al lanzamiento de $LIBRA. La aparición de distintas copias de un borrador de “acuerdo confidencial” entre Milei y Davis –que incluso Novelli, como nexo, se mandó a sí mismo en un mensaje— para que el estadounidense asesorara en forma exclusiva en criptomonedas y blockchain es elocuente. No es relevante, dicen los abogados, si tenía o no las firmas.
Tenía los nombres, los propósitos, requisitos y todo se confirmó con los hechos posteriores: la foto del Presidente con el empresario en una reunión en la Casa Rosada y el tuit de Milei dando cuenta del vínculo sería suficiente, plantea la querella, para dar cuenta del “interés” que requiere el delito de negociaciones incompatibles. El encuentro, además, ocurrió el 30 de enero de 2025 y ese mismo día Davis hizo dos transferencias por un total 1 millón de dólares que habrían llegado a Novelli y Terrones Godoy (una a la hora de la reunión y otra 42 minutos después). Uno de los documentos del convenio tiene como fecha el día anterior. Otro hallado en el block de notas del trader señalaba pagos escalonados: 1,5 millones de dólares de adelanto, 1,5 millones por un tuit de Milei con el anuncio de que Davis lo asesoraba y 2 millones con la firma que incluía al Presidente y a Karina Milei.
Hay otros borradores que muestran una negociación en el tiempo: un acuerdo de Kelsier Ventures (la empresa de Davis) con Novelli, Terrones Godoy y Morales (21 de noviembre de 2024) y otro de Kelsier Holdings Limited y los mismos lobistas para apoyar a la empresa Cardano en Argentina que incluía reuniones privadas con Milei (27 de noviembre de 2024). Por este último acuerdo hay una factura que firma Pía Novelli a favor de Kelsier por 250.000 dólares.
A esto hay que agregar que la pericia del celular confirma la relación previa y estrecha entre Novelli y los hermanos Milei: el Presidente promocionaba la academia del empresario (N&W Professional Traders), daba capacitaciones y hay registros de videos y hasta de reuniones de los tres desde 2021. Karina Milei participó activamente de la organización del Tech Forum, el evento que fue antesala de $LIBRA, en octubre de 2024.
Los Milei recibían pagos de Novelli desde antes de llegar a la Casa de gobierno, pero esto habría continuado. En audios de julio y octubre de 2023 Novelli le explicaba a su hermana cómo se les paga a los “influencers” de la academia. Decía que eran “sueldos”. En el caso de Milei decía que se ocupaba él personalmente. Hablaba de 2000 dólares. Ya durante la gestión actual un audio refiere el pago de 4000 dólares para Karina. De los mensajes surge que se pagaba con efectivo que conseguía a través de la cueva de Rodríguez Blanco. Es decir, había “una relación económica entre Novelli y los Milei” que preexistía al lanzamiento de $LIBRA que “empezó cuando Milei era candidato y continuó cuando era presidente”, advierte la querella.
La segunda fase es la ejecución del plan, que terminó en el lanzamiento de la criptomoneda y el perjuicio masivo a inversores. Las transferencias de Davis del 30 de enero -que llegaron a 3,9 millones de dólares- fueron el preámbulo de $LIBRA. El 14 de febrero el presidente “promocionó públicamente $LIBRA desde sus redes sociales”, el valor se disparó y luego colapsó en pocas horas. Por lo menos hubo pérdidas por 100 millones de dólares que Davis reconoció. Las comunicaciones frenéticas del Presidente, su hermana y Santiago Caputo con Novelli los minutos previos y después descartan “cualquier hipótesis de desconocimiento o ajenidad por parte de los funcionarios públicos involucrados”.
La tercera etapa es el intento de encubrimiento de lo sucedido “mediante la eliminación de evidencia digital, el ocultamiento de documentos y el retiro físico de activos”. Los peritos Iván Nikiel e Ignacio Nolte Polledo advirtieron que había conversaciones, archivos y mensajes borrados de los dispositivos de Novelli y Morales. Lo cierto es que el fiscal Eduardo Taiano demoró tres semanas en allanarlos. Pudo rescatarse solo una parte del material eliminado. Todos los grupos de Whatsapp entre ellos y también Terrones Godoy estaban borrados igual que los intercambios con el CEO de Cardano, Charles Hoskinson, quien había dicho que le pidieron dinero para ver a Milei en el contexto del Tech Forum, con la promesa de “cosas mágicas” pasarían.
La hermana y la madre de Novelli vaciaron las cajas de seguridad que él había abierto diez días antes de $LIBRA en el Banco Galicia.
Desde el año pasado hay numerosos elementos en la causa que muestran que Mellino y Rodríguez Blanco fueron intermediarios para convertir criptomonedas en efectivo, lo que permite borrar el rastro hacia los destinatarios finales. Mellino “administra un entramado societario con empresas en Argentina y España” y Rodríguez Blanco, colombiano radicado en Buenos Aires, “habría gestionado una plataforma de criptoactivos utilizada para canalizar fondos hacia el exterior, con operaciones que coincidieron temporalmente con los movimiento sen las cajas de seguridad de Novelli”.
La Secretaría General de la Presidencia negó la existencia de acuerdo alguno entre Milei y Davis, lo que implicaría un “ocultamiento institucional”. Los querellantes advierten, además, la demora injustificada del peritaje del teléfono y los dispositivos al expediente. El fiscal Taiano recibió un informe completo el 9 de enero y ellos recién tuvieron acceso el 12 de marzo. Ese estudio es el que Novelli pretende que sea anulado, invocando los argumentos sugeridos por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Responsabilidades
El escrito de los querellantes explica así como se distribuirían las responsabilidades: “Respecto de Javier Milei y Karina Milei, la prueba apunta a su participación directa en las negociaciones y en los actos de promoción institucional del proyecto. Respecto de Novelli, Terrones Godoy y Morales, su rol como intermediarios y suscriptores del acuerdo con Davis los ubica como partícipes necesarios de la maniobra.
Respecto de Pía Novelli y María Alicia Rafaele, su intervención en los actos posteriores al colapso -emisión de facturas y vaciamiento de cajas de seguridad- los vincula, a priori, con el encubrimiento de la maniobra. Respecto de Mellino y Rodríguez Blanco, su actuación como conversores de criptoactivos en efectivo los vincula con la cadena de actos destinados a ocultar la identidad de los destinatarios finales de los fondos”.
