A través de un informe trimestral que abarca de abril a junio, los especialistas del SMN señalaron que este escenario responde a una combinación de factores globales y regionales, entre ellos el valor de los océanos y la circulación atmosférica.
El otoño comenzó con una tendencia que sorprende tanto a meteorólogos como a la población general: temperaturas más elevadas de lo habitual y un incremento en los niveles de humedad que generan jornadas veraniegas. Este fenómeno, que ya se percibe en distintos territorios del país, se caracteriza por la persistencia de masas de aire cálido provenientes del norte, combinadas con condiciones etéreas que favorecen la acumulación de esta humedad.
El resultado es un clima pesado, con noches poco frescas y una sensación térmica elevada, incluso en períodos del año en los que tradicionalmente se espera un descenso progresivo de las marcas por estas latitudes.
Ante un clima cada vez más variable que obliga a adaptarse a características inusuales, este otoño veraniego se perfila como una estación fuera de lo común. Desde el Servicio Meteorológico Nacional sugieren prestar atención a los cambios bruscos de temperatura y a la persistencia de altos niveles de humedad, factores que pueden afectar la salud, especialmente en personas con enfermedades respiratorias.
A través de un reciente informe trimestral que abarca de abril a junio, los especialistas del SMN señalaron que este escenario responde a una combinación de factores globales y regionales, entre ellos el valor de los océanos y la circulación atmosférica.
El documento también advierte sobre una mayor probabilidad de precipitaciones por encima del promedio en varias regiones, lo que refuerza la idea de un otoño más húmedo de lo habitual.
“El aumento de las temperaturas medias y la mayor disponibilidad de vapor de agua en la atmósfera son consistentes con lo que venimos observando en los últimos años”, indicaron desde el Servicio Meteorológico Nacional, al tiempo que remarcaron la importancia de monitorear estos fenómenos para anticipar posibles eventos externos.
La investigadora de Climatología y profesora de Geografía, Agustina Albeiro se refirió a las precipitaciones y precisó que “el modelo europeo y el del Servicio Meteorológico Nacional marcan precipitaciones por encima de lo normal”.
De acuerdo con la explicación de Agustina Albeiro, la región permanece bajo un bloqueo atmosférico instalado en altura, que dificulta el ingreso de sistemas capaces de refrescar el ambiente. “Se forma como un cilindro de aire cálido que se posiciona y le cuesta mucho moverse, lo que genera jornadas muy calurosas y sin viento”.
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