El coordinador del Plan Ñachec, Fernando Vogel, describió la crítica situación que atraviesan distintas localidades del norte chaqueño tras varios días de intensas precipitaciones. Confirmó que el trabajo de asistencia se mantiene de forma permanente y advirtió que aún hay zonas a las que no se pudo acceder.

Las lluvias persistentes que afectan al Impenetrable chaqueño dejaron a numerosas familias en una situación delicada, especialmente en localidades como Juan José Castelli, Miraflores, Villa Río Bermejito y El Espinillo. En diálogo con CIUDAD TV, el coordinador del Plan Ñachec, Fernando Vogel, señaló que se trata de “días difíciles” y remarcó que el impacto ha sido generalizado en amplios sectores de la región.

Según explicó, si bien en algunas zonas como Comandancia Frías y Sauzalito las precipitaciones dieron una tregua, el panorama se agravó en otras localidades donde las lluvias fueron más intensas y constantes. “Hay muchas familias afectadas y necesitamos que el clima dé un respiro para poder avanzar con la asistencia”, indicó, mientras seguía recorriendo barrios anegados.

El funcionario destacó que el Gobierno provincial desplegó un operativo conjunto con distintas áreas, entre ellas Vialidad, Salud y Desarrollo Humano, con presencia de ministros en territorio y un trabajo coordinado con los municipios. En ese marco, el propio gobernador recorrió días atrás las zonas más comprometidas.

La asistencia se concentra principalmente en la provisión de alimentos, leche para niños, agua potable, colchones y frazadas. Vogel explicó que muchas familias perdieron sus pertenencias básicas debido al ingreso de agua en sus viviendas, por lo que la demanda de insumos esenciales creció de manera urgente. Además, se organizaron espacios comunitarios —como iglesias, clubes y viviendas particulares— donde se cocina y se brinda contención a quienes no pueden permanecer en sus casas.

A pesar del despliegue, el acceso a algunos parajes continúa siendo un desafío. “Hay lugares a los que todavía no pudimos llegar por el estado de los caminos”, reconoció. En varios casos, la asistencia debió realizarse con tractores y acoplados, ya que el tránsito con vehículos convencionales resulta imposible debido al barro y al anegamiento.

Vogel subrayó que la situación exige un trabajo articulado y constante, no solo del Estado sino también de la comunidad. En ese sentido, destacó la solidaridad de vecinos, organizaciones e incluso grupos de jóvenes que colaboran en tareas de asistencia directa, muchas veces ingresando a zonas inundadas para ayudar a otras familias.

Sobre la cantidad de evacuados, indicó que no hay un número preciso, ya que muchas personas optan por permanecer en sus viviendas por temor a robos, mientras que otras se trasladan de manera temporal para recibir asistencia y luego regresan.

Finalmente, advirtió que la situación sigue en alerta debido a nuevas lluvias registradas en las últimas horas. “Vamos a seguir trabajando hasta que esto mejore, pero va a llevar varios días”, afirmó. Según relató, habitantes de la zona comparan este evento con grandes inundaciones ocurridas hace décadas, lo que refleja la magnitud del fenómeno actual.

Mientras tanto, los equipos continúan desplegados en territorio, con operativos simultáneos y asistencia permanente, en un contexto donde cada mejora climática resulta clave para avanzar en la ayuda a las comunidades afectadas.

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