El secretario general de la Federación de Trabajadores de Vialidad Nacional, Fabián Cattanzaro, aseguró que la falta de mantenimiento genera un gasto entre cinco y siete veces mayor.

“Hoy ya no podemos decir que es un parate circunstancial: es una decisión política clara a partir del abandono de la obra pública”, resumió el secretario general de la Federación de Trabajadores de Vialidad Nacional, Fabián Cattanzaro, consultado por la condición de la red vial nacional a la que consideró, en un 75 por ciento, en estado de regular a malo.

La calidad de las rutas nacionales no solo comprende el cimiento de nuevos caminos, la finalización de obras empezadas, sino también el mantenimiento de las vías que, además, una vez rotas, implican un mayor gasto para el Estado, contrario a la narrativa de “ahorro” que quiere instalar el gobierno nacional.

“Por cada año que no mantenemos se pierden cinco años de vida útil de los pavimentos y eso es muy notorio porque ya nos encontramos en situaciones que son límite”, precisó el titular de la Federación de Trabajadores de Vialidad Nacional en Radio 750.

La falta de mantenimiento de los caminos ocasiona, en última instancia, un gasto entre cinco y siete veces mayor que el mantenimiento continuo de las rutas y genera, a su vez, la aparición de los consabidos baches de gran tamaño y peligrosidad.

El Estado irresponsable

Días atrás, el gobierno firmó el decreto 253 que autoriza al Poder Ejecutivo Nacional a otorgar concesiones de obras e infraestructura pública y servicios a entidades privadas, mixtas o entes públicos, “para la construcción, conservación o explotación de obras o infraestructuras públicas y para la prestación de servicios públicos, mediante el cobro de tarifas, peajes u otras formas de remuneración”.

En resumidas cuentas, el texto del decreto permite además al Ejecutivo conveniar con nueve provincias (Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan y Santa Cruz) el traspaso de rutas nacionales para licitar por peaje.

“Tal vez el sistema de peajes es viable, tiene que haber una cantidad de vehículos para que lo sea, pero vuelve a caer la carga de sostener el sistema al bolsillo del usuario”, objetó Cattanzaro en Mejor que mañana.

Hasta ahora y desde la década del ‘90, otro período de la historia argentina en la que el Estado cedía responsabilidades a las provincias en contra del interés de sus asignatarios, la Argentina tenía 6500 kilómetros concesionados por el sistema de peaje. Ahora el gobierno nacional pretende llegar a los 9000 kilómetros a través de la Red Federal de Concesiones, es decir, privatizar 2500 kilómetros más de ruta.

“De esos 9000 kilómetros, hay licitados y adjudicados 142, que es la ruta del Mercosur (Autovía RN14 y RN12), Ruta Nacional 5 ‘Ingeniero Pedro Petriz’ y el Puente Rosario-Victoria (Ruta Nacional 174), esos tramos se adjudicaron el 7 de enero de este año, al día de hoy no han hecho ninguna obra mejorativa. Eso sí: el peaje lo están cobrando desde el primer día y tienen el subsidio del Banco que depende del Ministerio de Economía con créditos a tasa preferencial”, expuso el dirigente sindical.

Además de la privatización y de la falta de control sobre las obras y el mantenimiento, el Estado no solo se retira para que los privados hagan negocios con las rutas nacionales, se desliga además de la responsabilidad sobre los daños en vehículos, pero también sobre los siniestros y muertes en caminos que antes comprometían Poder Ejecutivo, así lo entienden desde la Federación de Trabajadores de Vialidad Nacional.

Página 12

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