“Las empresas estadounidenses disfrutarán de perspectivas aún más prometedoras en China”, le aseguró el líder asiático a los empresarios que acompañaron al presidente norteamericano. Pero advirtió severamente sobre la cuestión de Taiwán.

El presidente estadounidense Donald Trump se reunió en Pekín con su par chino, Xi Jinping. El encuentro comenzó con el mandatario republicano asegurándole a su anfitrión que ambos países tendrán “un futuro fantástico juntos”, para luego agregar que era “un honor ser su amigo”. El líder asiático fue menos efusivo y se limitó a responder que “deberían ser socios, no rivales”, señalando que “la cooperación beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación las perjudica”.

Pese a los comentarios cordiales, Xi le hizo una fuerte advertencia a su invitado: “La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto”. Taiwán, una isla con gobierno y ejército propio cuya principal fuente de apoyo es Estados Unidos, es históricamente considerada por China parte de su territorio.

Trump había declarado el pasado lunes que hablaría con Xi sobre la venta de armas estadounidenses a Taiwán, lo que representaba un cambio radical con respecto a la postura histórica de Washington de no consultar a Pekín sobre las decisiones que tomaba sobre la isla.

Hasta el momento no se conocieron muchos más detalles sobre la charla que mantuvieron los líderes. Durante el vuelo hacia China, el mandatario republicano expresó en sus redes sociales que iba a presionar a Xi para “abrir” China a las compañías estadounidenses; con ese objetivo, llevó en su delegación a empresarios como Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) y Tim Cook (Apple).

“China abrirá aún más y más sus puertas al mundo exterior. Las empresas estadounidenses disfrutarán de perspectivas aún más prometedoras en China”, les aseguró el líder asiático a sus invitados, informaron los medios estatales chinos.

Otro de los objetivos del magnate norteamericano era convencer a Xi, el socio estratégico más importante de Irán, para que usara su influencia con el objetivo de poner fin a la guerra del Golfo.

“Esperamos convencerlos de que desempeñen un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora”, había declarado el secretario de Estado, Marco Rubio, a la cadena Fox News.

El cierre prácticamente total del estrecho de Ormuz – por donde pasa gran parte del petróleo mundial -, como resultado de los bloqueos iraní y estadounidense, está afectando gravemente a China.

Al terminar el encuentro, que se prolongó por más de dos horas, la cancillería del gigante asiático informó, sin dar detalles específicos, que “los dos jefes de Estado intercambiaron opiniones sobre las principales cuestiones internacionales y regionales, en particular la situación en Oriente Medio, la crisis en Ucrania y la península de Corea”.

La declaración de Taiwán sobre la postura de Estados Unidos

Este jueves Taiwán afirmó que Estados Unidos expresó su “apoyo claro y firme” a la democracia de la isla, mientras el presidente Donald Trump se reunía con su homólogo chino, Xi Jinping, en la ciudad de Pekín.

“La parte estadounidense en repetidas ocasiones ha reafirmado su apoyo claro y firme a Taiwán”, declaró a los periodistas la portavoz del gabinete, Michelle Lee.

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