En diálogo con CIUDAD TV, la concejal opositora Lucila Masin brindó detalles sobre lo sucedido en el recinto y manifestó preocupación por el tratamiento que el oficialismo busca darle a una problemática. La edil insistió en su propuesta de diálogo y de regular la situación de los cuidacoches y rechazó el planteo de prohibición absoluta.
En una mañana marcada por la tensión y la movilización social, la sesión del Concejo Deliberante de la ciudad de Resistencia que pretendía tratar la prohibición de los cuidacoches, conocidos popularmente como “trapitos”, fracasó de manera inesperada. La concejal opositora Lucila Masin brindó detalles en diálogo con CIUDAD TV sobre lo sucedido en el recinto y manifestó su profunda preocupación por el tratamiento que el oficialismo busca darle a una problemática que afecta de forma directa el sustento de numerosas familias de la capital chaqueña.
La jornada legislativa comenzó con una fuerte presencia de los trabajadores de la vía pública y de integrantes del Comité de Prevención contra la Tortura, quienes se acercaron al Concejo para seguir de cerca el debate y visibilizar su reclamo. Sin embargo, el encuentro naufragó antes de comenzar. Según explicó Masin, los ediles de la oposición se encontraban en sus bancas listos para iniciar la actividad parlamentaria cuando fueron notificados de la cancelación. Respecto a las acusaciones sobre quién provocó el fracaso de la jornada, la concejal fue tajante al desmentir al bloque gubernamental: “Hoy salieron a decir que la sesión se cayó por responsabilidad de la oposición y déjame decirte que una concejal del oficialismo no se presentó. La concejal Miriam Jara no estuvo presente al inicio de la sesión y por esa razón no tuvimos quórum”.
Durante la entrevista, Masin defendió una postura de regulación y diálogo institucional frente a la intención de imponer una prohibición absoluta. Detalló que, previamente, desde su espacio mantuvieron reuniones con los propios trabajadores y con organismos de derechos humanos para construir una propuesta superadora que contemple reglas claras y cuidado social, marcando distancia con la iniciativa del oficialismo. Al respecto, la edila criticó con dureza la sensibilidad del proyecto oficialista expresando que “estamos asistiendo a una postura que sin lugar a dudas roza el descarte de la vida humana. Estamos atravesando y transitando una postura política que pareciera ser que el descarte del otro hoy es materia corriente para poder legislar, para poder representar”. En esa línea, recordó con dolor el caso de un trabajador de la vía pública que se acercó a su oficina preocupado por el futuro de su familia: “Su hijo le había planteado: ‘Papá, ¿qué hacemos ahora si prohíben este servicio y este trabajo que vos tenés? ¿De qué vamos a comer?’”.
Por otro lado, la concejal se refirió a los recientes operativos policiales en los que se registraron demoras a los cuidacoches en las calles de la ciudad, aclarando que no hay una normativa que respalde el procedimiento efectuado por la Fuerza de Seguridad, por lo que es improcedente. Masin advirtió sobre el panorama alarmante que enfrentan diariamente estas personas debido al accionar policial e indicó que “esta situación de persecución, de hostigamiento, de detención arbitraria por parte de la Fuerza de Seguridad, viene generándose hacia quienes hoy ejercen el trabajo de trapitos. Incluso nos han llegado a sostener y a decir que en muchas ocasiones los han llevado a delegaciones donde los han requisado, les han sacado la poca ganancia que han recaudado durante el día”.
Finalmente, al ser consultada sobre la viabilidad de convocar a una audiencia pública para lograr un consenso democrático entre las partes, la concejal se mostró sumamente escéptica y apuntó contra la selectividad del Concejo Deliberante a la hora de habilitar la participación ciudadana. Masin lamentó que, a pesar de las notas presentadas y de los pedidos expresos de reunión dirigidos tanto al presidente del cuerpo legislativo como al Intendente de la ciudad, los sectores afectados sigan siendo ignorados. Por este motivo, la legisladora concluyó con pesimismo afirmando que “lamentablemente, mis esperanzas de poder contemplar o de contar con una audiencia pública y con la participación de los sectores prácticamente lo veo nula”.
