La medida alcanza un tramo de cinco kilómetros donde se detectó una importante concentración de peces. Desde Ambiente explicaron que buscan evitar la depredación del recurso y preservar la biodiversidad del río.
El Gobierno del Chaco dispuso una veda extraordinaria de pesca sobre un sector específico del río Paraná tras detectar una importante acumulación de peces, entre ellos ejemplares de surubí, que quedaron en una situación de alta vulnerabilidad. La medida fue adoptada por la Subsecretaría de Ambiente con el objetivo de proteger el recurso ictícola y evitar daños sobre la biodiversidad.
El subsecretario de Ambiente, Mariano Moro, explicó que la decisión se tomó luego de que pescadores y vecinos comenzaran a difundir imágenes y reportes de la concentración de peces en redes sociales. Tras verificar la situación, las autoridades resolvieron restringir la actividad pesquera en la zona afectada.
“Cuando hay un cardumen de estas características, en lugar de aprovechar la situación para extraer más peces, lo que corresponde es protegerlo para que pueda alimentarse, reproducirse y mantener la salud del ecosistema”, sostuvo el funcionario.
El área afectada
La veda comprende el tramo del río ubicado entre los kilómetros 1.232 y 1.238, donde se detectó el fenómeno. Según precisó Moro, la prohibición no alcanza a toda la provincia ni a la totalidad del Paraná, sino únicamente a esos cinco kilómetros.
La medida tendrá una duración limitada y permanecerá vigente hasta que el cardumen se disperse naturalmente.
“Estimamos que será por unos días. No tiene una fecha exacta de finalización, pero tampoco se trata de una restricción prolongada”, indicó.
Control y vigilancia
La fiscalización está a cargo de la Brigada Operativa Ambiental (BOA), que trabaja en conjunto con la Prefectura Naval Argentina para garantizar el cumplimiento de la disposición.
Aunque el subsecretario señaló que aún no contaba con un informe detallado sobre posibles infracciones detectadas desde la entrada en vigencia de la medida, confirmó que los controles continuarán durante toda la semana.
Además, pidió colaboración a los pescadores comerciales y deportivos para respetar la restricción temporal y evitar daños al recurso.
Preocupación por la biodiversidad
Moro remarcó que los ecosistemas acuáticos enfrentan distintos desafíos vinculados al cambio climático y a la presión que ejercen algunas actividades humanas sobre los recursos naturales.
En ese contexto, destacó que Chaco mantiene una situación relativamente favorable en comparación con otras jurisdicciones donde la explotación pesquera es más intensa, aunque advirtió sobre la necesidad de sostener políticas de conservación.
“Siempre existen impactos sobre la biodiversidad y debemos actuar para protegerla. Nuestra tarea es garantizar el uso responsable del recurso y hacer cumplir la legislación vigente”, afirmó.
Infracciones y venta ilegal de pescado
El funcionario también advirtió sobre las infracciones vinculadas a la pesca ilegal y a la comercialización de especies protegidas. Según explicó, la provincia realiza controles tanto en los ríos como en centros urbanos y redes sociales donde se ofrecen pescados de manera clandestina.
En ese sentido, recordó que el dorado es un monumento natural provincial y que su comercialización está prohibida, salvo cuando provenga de criaderos habilitados.
“Estamos realizando secuestros e infracciones por venta ilegal de pescado. Le pedimos a la población que no compre dorado si no cuenta con certificación de origen de criadero”, señaló.
Mientras dure la veda extraordinaria, los pescadores podrán continuar desarrollando su actividad en otras zonas habilitadas de la provincia, pero no podrán hacerlo dentro del sector protegido, donde las autoridades buscan preservar tanto a los surubíes como al resto de las especies que integran el cardumen
