Jorge Borsatto, presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz ACPA advirtió que el sector sigue con preocupación los pronósticos climáticos y ya evalúa cambios en la planificación de la próxima campaña para minimizar riesgos por excesos hídricos.
El posible regreso del fenómeno climático de El Niño encendió las alarmas en el sector arrocero correntino. Los productores siguen atentamente la evolución de los pronósticos ante el riesgo de lluvias por encima de lo normal que podrían comprometer la próxima campaña.
“Venimos viendo con mucha preocupación esta situación”, afirmó Borsatto, quien señaló que el sector monitorea permanentemente los informes de climatólogos y especialistas para anticiparse a posibles impactos.
El dirigente recordó que los antecedentes generan inquietud entre los productores. “Nos trae los recuerdos de lo que sucedió en 1998 y no fueron muy buenos”, expresó, en referencia a uno de los eventos de El Niño más intensos registrados en la región, que provocó importantes pérdidas productivas.
Frente a la incertidumbre climática, los arroceros ya comenzaron a tomar recaudos para reducir los riesgos. Entre las principales estrategias figura la selección cuidadosa de los lotes donde se implantará el cultivo, privilegiando aquellos ubicados en zonas más altas y con mejores condiciones de drenaje.
“Estamos poniendo mucho cuidado en la tierra que vamos a elegir. Tratamos de seleccionar lotes más altos y estamos revisando todo lo relacionado con desagües y drenajes”, explicó Borsatto.
Sin embargo, la principal dificultad radica en que todavía no existe certeza sobre las áreas que podrían sufrir los mayores impactos. “No se sabe concretamente cuál será la zona más afectada y cuál tendrá un impacto más leve. Uno tiene que estar preparado para lo peor”, sostuvo.
El presidente de la entidad reconoció que el escenario genera una fuerte dosis de incertidumbre. “Es un poco una lotería lo que le pueda tocar a cada productor. Lo que tenemos que hacer es prever y elegir los lotes que consideramos con menor riesgo y mejor capacidad de evacuación del agua”, concluyó.
Mientras avanzan las definiciones climáticas para la primavera y el verano, el sector arrocero correntino observa con cautela un fenómeno que históricamente ha significado tanto oportunidades como amenazas, aunque en este caso predominan las preocupaciones por los posibles excesos de precipitaciones.
Corrientes Hoy/El Regional
