La Cámara baja aprobó el acuerdo con holdouts con 139 a favor y 97 en contra, en una sesión que también incluyó el régimen del Súper RIGI que también recibió la sanción favorable. Este último, ofrece garantías impositivas y libertad de divisas a inversiones para “nuevas industrias” de al menos u$s1.000 millones. Hubo apoyo del PRO, la UCR y provincialistas.

Con el quorum ajustado, el oficialismo logró poner en marcha la sesión en Diputados para avanzar con dos proyectos importantes para el gobierno de Javier Milei: el Súper RIGI y el acuerdo de pago a dos fondos buitre. Este último fue aprobado durante el primer tramo de la jornada.

En la previa, el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, dio quórum pero renunció a su banca apenas inició el debate. En su lugar asumió el bullrichista Martín Matzkin. Por eso, la senadora Patricia Bullrich se hizo presente en el recinto. El caso Manuel Adorni se coló en el debate.

Cuando faltaban apenas unos minutos para que el reloj marcara las 12.30, el oficialismo logró el quorum en la Cámara que conduce Martín Menem. El debate se celebró a menos de 24 horas de que fracasara la sesión en la que la oposición se aprestaba a avanzar con la interpelación contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Pago a Fondos Buitre

Dejado atrás el caso Adorni, la Cámara abordó el proyecto de pago a dos fondos buitre, correspondientes a bonos de 2001, por u$s171 millones. El miembro informante fue el libertario “Bertie” Benegas Lynch, quien defendió la iniciativa libertaria luego de recordar el “tristemente célebre del default del 2001”.

“Después de 25 años, tenemos la posibilidad de cerrar esta herida de deshonra internacional”, dijo el presidente de la comisión de Presupuesto. “Los que voten en contra, se identifican con la alta política”, indicó Benegas Lynch hacia el final de su discurso. Y apuntó contra los “apóstoles del default”.

En tanto, fue el peronista Itai Hagman quien anticipó que Unión por la Patria no acompañaría la iniciativa. Pero antes, recogió el guante, y le respondió al libertario, que los acusó de “apóstoles del default” y recordó que el default del 2001 fue consecuencia “del mejor Gobierno de la historia según el Presidente”. Es decir, de Carlos Menem. Asimismo, el economista aseguró que los gobiernos que más endeudaron a la Argentina implementaron políticas similares a las que actualmente implementa La Libertad Avanza.

“Lo que se está discutiendo acá es pagarle a fondos buitre”, remarcó Hagman, por más que el oficialismo se refiera a ellos como “holdouts”. “Toda la política de este Gobierno está subordinada a una única variable: bajar el riesgo país para volver a endeudar a la Argentina”, remató Hagman.

Se trata de los holdouts Bainbridge ltd. y Attestor Value Master Fund, quienes habían iniciado un proceso de discovery para embargar activos argentinos. En el litigio judicial, enmarcado en los Estados Unidos, se estableció como fecha límite de la aprobación del Congreso para el 30 de junio.

Finalmente, y gracias al acompañamiento de los aliados, el oficialismo logró aprobar el acuerdo. Este reunió 139 a favor, 97 en contra.

Súper RIGI

Después de aprobar el acuerdo de pago a fondos buitre a días de la fecha límite consensuada, Diputados debate el régimen del Súper RIGI, la nueva herramienta con la que el Gobierno busca atraer inversiones. Ahora la propuesta deberá ser votada en el Senado.

El régimen ofrece concesiones impositivas y libre disponibilidad de divisas por 30 años a inversiones de “nuevas actividades económicas” de al menos u$s1.000 millones. En la última reunión de comisión que dictaminó el proyecto, el oficialismo consiguió respaldos incorporando un compromiso de inversión en proveedores locales de al menos el 20% del total y un incentivo al financiamiento a la investigación y desarrollo (pedido por el MID); y la creación de un registro público de proyectos y la institucionalización de un proceso de evaluación antes de ejecutar la prórroga (solicitado por el PRO).

La aprobación fue con 130 votos a favor y 106 en contra (7 abstenciones). Junto al bloque libertario, votaron el PRO, la UCR, el MID y aliados provinciales (tucumanos, salteños, misioneros, neuquinos, santacruceños y sanjuaninos).

Rechazaron la iniciativa Unión por la Patria, Provincias Unidas (radicales disidentes y cordobeses), la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda. Las abstenciones provinieron de Arrieta, Capozzi, Núñez, Rizzotti, Zigarán (Provincias Unidas, que además tuvo cinco ausentes), Monguillot y Nóblega (Elijo Catamarca), legisladores que alternan entre apoyos y oposición al Gobierno.

Como referencia de La Libertad Avanza, “Bertie” Benegas Lynch señaló que nadie debería oponerse a “un incentivo a grandes inversiones de nuevas industrias” y remarcó que “el capital va a donde hay negocios y hay seguridad institucional”. Sin embargo, se refirió a las concesiones que ofrecieron a sus aliados para construir una mayoría: “Empezamos con esas cuestiones como la típica de ‘tienen que reinvertir en la Argentina’. Ese discurso es justamente especial para que se las tomen (potenciales inversores)”.

La oposición reiteró el argumento de que muchos de los proyectos ya habían anuciando voluntad de invertir en la Argentina sin las condiciones del Súper RIGI. El miembro informante de Unión por la Patria, Mario Manrique, consideró que no se trata de un proyecto de ley sino “un negociado entre particulares”.

“Necesitamos las inversiones y no estamos en contra del capital, lo que no podemos permitir que se le den tantos beneficios a inversores que no sabemos qué actividades van a venir a desarrollar, en detrimento a los que ya hace muchísimos años producen y dan trabajo de calidad en la Argentina”, resaltó.

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