La Facultad de Ciencias, Exactas y Naturales y Agrimensura de la Universidad Nacional del Nordeste fue sede del acto conmemorativo por los 75 años de la creación de los profesorados universitarios que se dictan en la casa de estudios. El evento reunió a la comunidad docente que impulsó la formación en ciencias exactas y naturales, embrión de la fundación de FaCENA en el ámbito de la UNNE.
El 7 de julio se desarrolló la celebración del 75° Aniversario de la creación de los profesorados en ciencias que se dictan en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la Universidad Nacional del Nordeste, en un emotivo encuentro llevado a cabo en el Campus Deodoro Roca.
La comunidad universitaria de FaCENA celebró con la participación del decano José Luis Fontana, la vicedecana Belen Andrea Acevedo, secretarios y secretarias del gabinete de gestión, docentes, estudiantes, graduados, e invitados e invitadas especiales, destacando 75 años de trayectoria, compromiso y formación docente de los Profesorados de la FaCENA, un gran legado de generaciones de educadoras y educadores que han contribuido al desarrollo científico de nuestra región.
Durante el encuentro el profesor Fontana señaló que “pronunciar setenta y cinco años toma solo un segundo, pero resumir tres cuartos de siglo implica honrar una vida entera de conocimiento, vocación y desarrollo científico. Es el reflejo de un compromiso inquebrantable que transformó, y sigue transformando, la educación superior”.
En un momento del acto fueron homenajeados varios docentes reconocidos y de gran trayectoria en la UNNE, entre los que estuvieron Irene Lucero, Cristina Armúa, Aníbal Bar, Daniela Passicot, María Teresa Alcalá, y el propio decano José Luis Fontana. También estuvo entre las homenajeadas la profesora Marta Stopello que dirigió unas emotivas palabras en representación de los profesores y profesoras.
El decano también expresó que “celebramos la vida y el legado de las generaciones de profesores que se moldearon en nuestras aulas. Mujeres y Hombres que salieron a iluminar escuelas, colegios, institutos y universidades a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Rendimos un justo y merecido homenaje a aquellos pioneros, tanto docentes, como estudiantes y personal administrativo”.
Protagonismo en la formación científica regional
Si bien la UNNE como universidad se fundó formalmente un 14 de diciembre de 1956, y este año cumplira su 70 aniversario, la semilla de los profesorados de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura se plantó en julio de 1951, con la creación del Instituto del Profesorado de Ciencias que dependía de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), cuya sede principal estaba en la ciudad de Santa Fé.
En estas décadas transcurridas desde mediados del siglo pasado creció en forma notoria -ya en el marco de la UNNE-, la formación de formadores en disciplinas de las ciencias exactas y naturales lo que produjo una transformación del mapa educativo y científico de las provincias de Chaco y Corrientes y también del resto del NEA.
Una historia que comenzó a mitad del siglo XX
En 1951 la necesidad de contar con docentes de ciencias llevó a la creación del Instituto del Profesorado por convenio entre la UNL y la provincia de Corrientes, dependiendo de la Facultad de Agricultura, Ganadería e Industrias Afines que funcionaba en el actual Campus Cabral.
Con la creación de la UNNE en 1956, José Babini, Rector normalizador determinó que el Instituto de Ciencias Exactas pase a depender del Rectorado. Entre el ’57 y ’58 el Instituto del Profesorado desarrolló un proyecto de jerarquización al fusionarse con la Escuela de Agrimensura, lo que sentó las bases definitivas de la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura, consolidando en sus aulas el dictado de los profesorados en Física, Química, Matemática y Biología.
Teniendo en cuenta que estas carreras de formación docente nacieron antes de que existiera la propia UNNE como estructura unificada, la historia demostró que la demanda social por educación y ciencia en Corrientes y Chaco fueron el verdadero motor que impulsó la creación de la universidad regional.
