Un informe de la consultora Analytica revela un marcado deterioro en la capacidad de pago de los hogares argentinos, con un fuerte impacto en las provincias del norte y oeste del país, y un alarmante nivel de endeudamiento irregular que afecta principalmente a la población joven.

Un informe privado elaborado por la consultora Analytica revela que la provincia del Chaco se encuentra en una situación sumamente compleja en lo que respecta a la morosidad y las deudas familiares. La realidad crediticia local ubica a esta jurisdicción entre las más preocupantes de la región del NEA y muy por encima de la media nacional, que se sitúa en torno al 26,9%. Los registros locales reflejan el impacto directo que el deterioro de la capacidad de pago y las dificultades del mercado laboral han tenido sobre la economía de los hogares chaqueños.

En términos de deudores individuales, los números en Chaco alcanzan niveles críticos en el mapa nacional de la mora. El 33,6% de las personas que poseen obligaciones financieras en la provincia registran mora tardía, lo que representa retrasos acumulados superiores a los 90 o 120 días. Esto significa que prácticamente uno de cada tres chaqueños que accedió a financiamiento arrastra deudas irregulares, un indicador que posiciona al Chaco en el quinto puesto del ranking de las provincias con mayor incumplimiento financiero de todo el país.

El endeudamiento de la población chaqueña no solo se distingue por la alta proporción de morosos, sino también por el amplio alcance del financiamiento activo y el volumen de las obligaciones contraídas. Alrededor de 426 de cada 1.000 habitantes en Chaco mantienen al menos una cuenta de crédito vigente con bancos, fintech u otras entidades. Asimismo, el nivel de exposición financiera queda expuesto en el monto del pasivo individual, con una deuda mediana por persona que asciende a los 537.000 pesos.

Finalmente, la dinámica de incumplimiento financiero en el Chaco evidencia una marcada brecha en comparación con sus provincias vecinas. Aunque comparte una situación delicada con Corrientes, los niveles de morosidad chaqueños son considerablemente más graves que los registrados en Formosa y Misiones. Esta situación es particularmente preocupante para los sectores más jóvenes de la población, de entre 18 y 30 años de edad, quienes a nivel general y regional se consolidan como el segmento más afectado por las deudas impagas debido a las crecientes barreras para lograr una inserción laboral estable.

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El escenario de la morosidad en el resto de las provincias

Según revela una nota del diario Ámbito Financiero, el mapa del incumplimiento financiero en Argentina muestra una marcada desigualdad geográfica, con las regiones de Cuyo y el norte del país liderando los índices de deudas irregulares. A nivel nacional, la provincia de San Juan encabeza el listado de morosidad con un 35,2% de deudores con atrasos de largo plazo, seguida muy de cerca por Catamarca con un 34,2%, San Luis con un 34,1% y La Rioja con un 34%.

El resto de las provincias del norte también exhiben números preocupantes que superan la barrera del 30%: Tucumán registra un 32,4%, Corrientes alcanza un 31,6%, Formosa se ubica en un 31,2%, Misiones en un 30,5% y Salta completa el lote regional con un 30% redondo de morosos.

En la zona centro, la provincia de Buenos Aires exhibe un comportamiento dual sumamente marcado. Si bien el indicador consolidado de la provincia es del 27,8%, la realidad interna cambia de manera drástica al analizar el Conurbano Bonaerense, donde la tasa de mora se eleva al 30,5%, mostrando situaciones críticas en distritos del sur como Florencio Varela, que trepa al 38,3%, o José C. Paz con un 37,3%. Por el contrario, el interior bonaerense registra un nivel de incumplimiento significativamente menor, situándose en un 23,1%.

En el extremo opuesto del ranking nacional, con los indicadores financieros más saludables del territorio, se ubican la provincia de La Pampa, con una tasa de morosidad de apenas el 19,5%, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que se consolida con el mejor desempeño del país al registrar solo un 16,1% de deudores con atrasos graves.

Por otro lado, la Patagonia presenta una dinámica financiera distinta debido a sus elevados costos de vida. Aunque cuenta con niveles intermedios o elevados de mora —como es el caso de Santa Cruz que registra un 30,9%— se distingue por tener los mayores volúmenes de deuda individual del país. Tierra del Fuego lidera cómodamente esta escala con una deuda mediana por persona de $1.126.000, impulsada por las dificultades de su sector industrial y la dependencia de los hogares al crédito para el consumo diario. Le siguen de cerca en exposición de pasivos Neuquén con $842.000, donde el auge petrolero elevó sensiblemente el costo de vida local, y Santa Cruz con $819.000, marcando un claro contraste frente a la deuda mediana de Formosa que representa la más baja del país con un promedio de $457.000.

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