La preocupación por el impacto de las redes sociales ha llevado a varias familias en Francia a presentar demandas contra plataformas como TikTok, argumentando que ciertos contenidos han estado relacionados con suicidios de adolescentes. La reciente votación ha sido celebrada por defensores de los derechos de la infancia y por padres que ven en esta ley un avance necesario.
“Hemos estado luchando por este proyecto desde el principio porque, sinceramente, no tenemos otra opción, no hay manera de contrarrestar a los gigantes tecnológicos”, afirmó Gaëlle Berbonde, residente de la región de París. “Lo único que podemos hacer es proteger a nuestros hijos, de la misma manera en que los protegemos del alcohol”.
La historia de Berbonde refleja la urgencia de esta problemática. Su hija, que recibió su primer teléfono inteligente en séptimo grado, sufrió de problemas de salud mental asociados al uso de TikTok. Después de un año y medio de tratamiento, actualmente se encuentra en un estado de salud favorable.
La nueva legislación es parte de las últimas acciones significativas durante el mandato de Macron, quien aspira a que la ley se implemente al inicio del nuevo año escolar en septiembre. Sin embargo, se anticipa que la ley será revisada para asegurar su conformidad con la Constitución francesa, lo que podría posponer su entrada en vigor.
La prohibición no afectará a enciclopedias en línea ni a directorios educativos o científicos, lo que permite el acceso a información educativa sin restricciones.
A pesar del apoyo general a la medida, el partido de izquierda La Francia Insumisa expresó su oposición, argumentando que la constitucionalidad de la ley es incierta y que su implementación podría poner fin al anonimato en internet, además de ser difícil de hacer cumplir. Ines Legendre, asesora jurídica de la organización de protección en línea e-Enfance, comentó que la ley no resultará en una prohibición inmediata y planteó interrogantes sobre cómo se identificarán y suspenderán las cuentas existentes de menores.
Un informe del organismo de vigilancia sanitaria de Francia reveló que uno de cada dos adolescentes pasa entre dos y cinco horas al día en sus teléfonos inteligentes. Además, alrededor del 90% de los niños de entre 12 y 17 años utiliza estos dispositivos para acceder a internet, y el 58% de ellos se conecta a redes sociales. El estudio también destacó efectos nocivos, como la baja autoestima y la exposición a contenidos relacionados con conductas autolesivas y el suicidio.
La decisión de los legisladores franceses llega en un momento crítico, después de que la Comisión Europea advirtiera que la versión más reciente del proyecto de ley se superponía con la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, que establece normas estrictas para el uso de internet. Tras negociaciones finales, se logró un acuerdo que fue presentado para la votación final.
