El secretario general de UOCRA Chaco, Ariel Ledesma, aseguró que el sector atraviesa un escenario complejo, con menos trabajadores registrados que el año pasado, escasa obra pública y un crecimiento de la informalidad. Además, reclamó mayor diálogo entre el Gobierno, las empresas y los representantes de los trabajadores para revertir la situación.
En diálogo con CIUDAD TV, el dirigente sindical señaló que la cantidad de trabajadores registrados se mantiene por debajo de las expectativas y que la paralización de la obra pública, junto con el crecimiento de la informalidad laboral, condicionan la recuperación de la actividad.
Ledesma recordó que el gremio proyectaba superar los 5.000 trabajadores registrados durante el primer semestre del año, pero ese objetivo no se cumplió. “Estuvimos entre 4.000 y 4.300 trabajadores, creíamos que íbamos a llegar a los 5.000, pero inclusive los números fueron menores a los del año pasado”, afirmó.
“Estamos esperando ver qué ocurre en este último semestre del 2026, pero lamentablemente los indicadores están demostrando, por la cantidad de obras y las que se vienen, que no tenemos una imagen positiva para los seis meses que restan del año”, señaló.
El dirigente explicó que uno de los principales problemas es el estancamiento de la obra pública. “Hoy la obra pública está muy estancada, no hay una obra que ponga un montón de trabajadores y fortalezca el crecimiento del registro”, indicó. Agregó que incluso los proyectos habitacionales, que esperaban generaran entre 500 y 1.000 puestos de trabajo, no tuvieron el impacto previsto debido a la discontinuidad de las obras y a la falta de registración del personal.
“Creemos que hay obras de viviendas que están haciendo con trabajadores informales. Eso también nos preocupa porque esos trabajadores quedan fuera del sistema”, remarcó.
Ledesma también advirtió sobre el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores registrados y el avance de la informalidad laboral. Según precisó, más del 50% de los trabajadores de la construcción permanecen sin registrar desde 2023.
“Cuando el trabajador está en la informalidad no tiene obra social ni cobertura para su jubilación. Nosotros nos jubilamos a los 55 años con 30 años de aportes. Si estas personas siguen fuera del sistema, después van a tener un inconveniente para acceder a ese derecho”, explicó.
Respecto del salario, si bien advirtió la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, señaló que el reciente acuerdo paritario que contempla un incremento del 1,9% en agosto y la incorporación al salario del bono que anteriormente se abonaba por fuera del básico, lo que representa una mejora para parte de los trabajadores.
En cuanto a la actividad privada, indicó que algunos emprendimientos, como la instalación de paneles solares, generan empleo temporal. “Cuando están en su etapa de máxima producción ingresan entre 100 y 150 trabajadores, pero son obras de entre ocho y catorce meses. Hoy son los únicos factores que están movilizando la cantidad de trabajadores registrados en la provincia”, sostuvo.
El dirigente también se refirió a las nuevas tecnologías aplicadas a la construcción y aseguró que no representan una amenaza para el empleo. Por el contrario, destacó que herramientas vinculadas a la inteligencia artificial contribuyen a mejorar la seguridad laboral y reducir accidentes. En ese marco, señaló que la escuela de capacitación del gremio ya comenzó a adaptar su formación a las nuevas demandas del sector.
Otro de los temas abordados fue la participación de las mujeres en la construcción. Ledesma lamentó que, con la caída de la actividad, sean uno de los sectores más afectados.
“Hicimos un trabajo enorme para que las mujeres ingresen como ayudantes y albañiles y puedan crecer dentro de la obra. Pero con la baja de trabajadores casi el 90% de las que estaban trabajando hoy están dentro de la informalidad”, afirmó. No obstante, aseguró que continúan ofreciendo capacitaciones para mujeres y hombres con el objetivo de incorporarlos a la bolsa de trabajo del gremio.
Consultado sobre las futuras concesiones viales, señaló que las obras de rutas pueden representar una oportunidad para el empleo, aunque aclaró que dependerá del tipo de trabajos que se ejecuten. Además, manifestó su expectativa de que las obras se desarrollen con mano de obra chaqueña, aunque reconoció que muchas empresas locales no podrán competir en las licitaciones por falta de capacidad financiera.
También mencionó que el Segundo Acueducto mantiene un ritmo de ejecución, aunque inferior al esperado por la demora en el pago de certificados de obra, situación que, según indicó, limita la incorporación de nuevos trabajadores.
Frente a este escenario, Ledesma insistió en la necesidad de construir consensos entre todos los actores involucrados. “Si queremos salir adelante tiene que haber un diálogo entre el Gobierno, las empresas y los representantes de los trabajadores. Es la única forma de empezar a crecer y empujar entre todos”, sostuvo.
Por último, afirmó que actualmente la provincia cuenta con unos 4.000 trabajadores registrados, cuando el nivel habitual ronda los 8.000. En ese contexto, cuestionó las políticas nacionales hacia el sector y consideró que la reactivación de la obra pública resulta clave para impulsar la economía provincial.
“La obra pública genera crecimiento en las provincias. Es fundamental para la producción, para la industria y para mejorar la situación de nuestras rutas, que hoy todos padecemos”, concluyó.
