Joy Koloff, especialista de Bitcoin Argentina, explicó en CIUDAD TV cómo funcionan las granjas de criptomonedas y señaló que la minería es una actividad legal. Sobre el caso Exen, diferenció la actividad de las presuntas irregularidades detectadas en los allanamientos y remarcó que se deberá determinar el origen de los fondos utilizados para adquirir los equipos.
En el marco de la investigación por presunto lavado de activos que derivó en más de una decena de allanamientos vinculados a la expansión de la cadena de gimnasios premium Exen, uno de los elementos encontrados que llamó la atención de los investigadores fue equipamiento destinado a la minería de criptomonedas.
En uno de los inmuebles vinculados al grupo, ubicado en Mitre 709, donde funcionaban oficinas administrativas relacionadas con Exen, se encontraron máquinas para minería de criptomonedas y, además, personal de Secheep detectó una conexión clandestina de energía eléctrica.
Sobre el funcionamiento de estos sistemas, Koloff explicó: “Una granja de criptomonedas no es más que un lugar donde pueden estar conectadas muchas computadoras buscando lo que se conoce como una especie de boleto de lotería y, si encuentran ese boleto de lotería, para explicarlo en criollo, se encuentran los bitcoins o los próximos bitcoins que se minan en un bloque”.
El especialista indicó que, en el caso de los equipos encontrados durante los allanamientos, se trataría principalmente de máquinas ASIC, sistemas de circuitos integrados especializados para la minería. “En este caso era de minería hidro y veo algunos también de minería de aire, hay distintos tipos de equipos conectados ahí, por lo que veo en primera instancia de la marca Bitmain”, detalló.
Koloff remarcó que la minería de criptomonedas no constituye por sí misma una actividad ilícita. “En principio, la industria de la minería de criptomonedas es totalmente legal en Argentina. O sea, que alguien tenga una granja no significa que esa granja sea ilegal”, sostuvo.
Sin embargo, diferenció esa situación de las características que presenta la granja detectada durante los procedimientos. “Ahora las particularidades del caso, las irregularidades de esta granja, la hacen una granja ilegal”, afirmó.
El costo de los equipos y el consumo eléctrico
El especialista explicó que el valor de las máquinas utilizadas para minar criptomonedas puede ser elevado y variar considerablemente de acuerdo con su tecnología. “El costo de cada máquina ronda siempre entre los 2.300 dólares cada máquina, estamos hablando hidro, hasta los 17.000 dólares”, precisó.
También señaló que los equipos más antiguos dejaron de ser rentables debido a su mayor consumo energético. Según indicó, en la zona cada máquina puede representar un costo de entre “600.000 y 900.000 pesos de electricidad”.
En ese sentido, sostuvo que la rentabilidad depende en buena medida del costo de la energía y de la tecnología utilizada. “Los equipos tienen que ser los de última generación. Si son equipos de generaciones más viejas ya no son rentables, porque el costo eléctrico es mayor”, explicó.
Para Koloff, Argentina todavía ofrece posibilidades para la minería, aunque no es el destino más conveniente de la región. Mencionó como alternativa a Paraguay y también señaló determinadas zonas del país donde el costo energético puede favorecer la actividad.
“Paraguay es en la región el lugar más rentable para minar bitcoin y minar criptomonedas”, afirmó. También mencionó las experiencias de minería mediante gas de venteo en la Patagonia y los parques industriales como espacios donde el costo de la energía puede ser menor.
Las irregularidades bajo investigación
Al referirse específicamente al caso investigado por la Justicia, Koloff sostuvo que uno de los aspectos centrales será determinar el origen de los fondos utilizados para adquirir los equipos.
“No significa que este tipo de industria sea ilegal, sino que la particularidad del caso y las irregularidades con las que estaba esta granja hacen que esta granja no solamente sea ilegal, sino que se investiga de dónde sacaron el dinero para comprar, 30, 40 o 50 o 100 máquinas de entre 5.000 a 10.000 dólares de valor”, planteó.
Además, explicó que la forma en que se adquieren los equipos también puede generar irregularidades. “Si traés ciertas máquinas de costos más altos, que a través de la importación típica el costo es sumamente alto, que no lo hace rentable, pero a través de rutas y de comercios irregulares permite que el costo sea mucho menor, se puede llegar a ser rentable”, señaló.
Durante los operativos fueron secuestradas máquinas y equipamiento de gimnasios, dinero, documentación, automóviles y dispositivos vinculados con la minería de criptomonedas. Estos elementos deberán ser sometidos a distintos peritajes contables, financieros e informáticos para determinar su origen y utilización.
“Bitcoin y las criptomonedas son trazables”
Koloff también destacó que las operaciones con criptomonedas pueden ser rastreadas y que existen herramientas para determinar el origen de los activos digitales.
“La realidad es que Bitcoin y las criptomonedas son trazables”, sostuvo, y explicó que se puede determinar si una persona adquirió criptomonedas mediante un exchange o a través de otra persona.
En el caso de la minería, señaló que también existe un registro de los activos generados. “Si esta persona no utilizó criptomonedas para la compra, utilizó dólar billete o utilizó pesos billetes, adquirió el equipo, empezó a minar criptomonedas, esta criptomoneda se registra que sale de un bloque de bitcoin”, explicó.
Para el especialista, esta trazabilidad abre además la necesidad de contar con nuevos perfiles profesionales capaces de analizar este tipo de operaciones para empresas, organismos e instituciones.
“La criptomoneda en sí se puede trazar, o sea, yo puedo saber si esta persona adquirió criptomonedas en un exchange, si esta persona compró criptomonedas a través de algún individuo también se puede llegar a localizar o trazar”, sostuvo.
Mientras avanza la investigación judicial sobre el origen de los fondos, la adquisición de los equipos y las conexiones eléctricas detectadas, Koloff insistió en que la actividad de minería no debe ser asociada automáticamente con delitos. “La minería puede ser una industria totalmente lícita y rentable”, afirmó, aunque remarcó que las características particulares de la granja allanada son las que deberán ser determinadas por la investigación.
