Investigadores, becarios y trabajadores del sistema científico realizarán este miércoles una jornada nacional de visibilización. En Resistencia habrá una concentración a las 12 en la rotonda de Castelli y Las Heras. Raúl González, investigador del CONICET, advirtió por la pérdida de puestos de trabajo, el recorte de becas y la caída salarial del sector.
Investigadores, becarios y trabajadores del sistema científico volverán a las calles este miércoles para visibilizar el impacto de las políticas de ajuste sobre el CONICET y reclamar por la continuidad de las becas, los puestos de trabajo y el financiamiento de la investigación científica.
La convocatoria fue impulsada por la Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología y tendrá concentraciones en distintos puntos del país. En Buenos Aires, la movilización será a las 16 en el Obelisco, mientras que en Resistencia los investigadores se concentrarán a las 12 en la rotonda de avenida Castelli y Las Heras, a pocos metros del Centro Científico Tecnológico (CCT) Nordeste del CONICET.
En declaraciones a CIUDAD TV, el investigador Raúl González explicó que la jornada busca acercar a la sociedad el impacto concreto que están teniendo los recortes sobre quienes trabajan en el sistema científico.
“Tenemos entendido que son unos 6.400 los puestos de los trabajadores científicos que se perdieron hasta este momento”, señaló González, aunque aclaró que las cifras se actualizan permanentemente.
El investigador explicó que esa pérdida no se limita a científicos que abandonaron el país o a becas que dejaron de otorgarse. También incluye trabajadores administrativos que cumplen un papel fundamental en el funcionamiento cotidiano de los institutos de investigación.
“Representan no solamente investigadores que han emigrado, becas que se han cortado, sino también trabajadores administrativos que son muy importantes, que sostienen también toda la labor de investigación que hacemos día a día”, sostuvo.
Concentración en Resistencia
En el caso de Resistencia, la actividad comenzará a las 12 y tendrá como punto de encuentro la rotonda de avenida Castelli y Las Heras. La elección del lugar no es casual: se encuentra a pocos metros del CCT Nordeste, sede regional del CONICET.
González explicó que, a diferencia de Buenos Aires, donde la concentración está prevista para las 16 en el Obelisco, cada distrito definió sus propios horarios y lugares de encuentro.
En principio, la actividad será una concentración, con reparto de volantes y la lectura de un documento para explicar a la ciudadanía la situación que atraviesa el sector. También está prevista la participación de sindicatos docentes universitarios y trabajadores no docentes.
“La labor científica también se desarrolla en muchas universidades y, de hecho, muchos de los científicos, la gran mayoría también, somos docentes universitarios”, explicó González.
De esta manera, la jornada buscará reunir los reclamos del sistema científico y universitario, en un escenario marcado por el deterioro de los salarios y la pérdida de puestos de trabajo.
El impacto del ajuste en el Nordeste
La situación en Chaco y la región también refleja el impacto de los recortes. González señaló que en el Nordeste se perdieron trabajadores administrativos, particularmente aquellos contratados bajo el denominado artículo 9, cuyos vínculos laborales son renovados anualmente.
Algunos contratos fueron interrumpidos, mientras que otros se renovaron por períodos inferiores a un año.
Pero uno de los sectores más afectados, según explicó, es el de los becarios y becarias. El problema aparece especialmente cuando quienes completan sus doctorados intentan continuar su carrera científica mediante una beca posdoctoral.
“Ven recortadas sus becas o ven que una vez que terminan el doctorado, que es lo que se les pide en la primera beca, no pueden continuar su carrera porque hay cada vez menos presupuesto en las becas postdoctorales”, describió.
A esto se suma la interrupción de los ingresos a la carrera de investigador. González señaló que durante los últimos tres años se frenaron incorporaciones y que incluso investigadores que ya habían concursado todavía esperan el alta formal.
El deterioro también alcanza a quienes permanecen en la planta de investigadores. Según el investigador, los salarios acumulan una pérdida cercana al 40%.
En Chaco, estimó que alrededor del 30% de los becarios y becarias que finalizaron sus becas no pudieron continuar su trayectoria dentro del sistema científico.
Una carrera científica que puede llevar más de ocho años
González también buscó poner en perspectiva lo que significa formar a un investigador y el impacto que tiene la interrupción de ese proceso.
Explicó que la formación de un científico puede demandar al menos ocho años: aproximadamente cinco años de beca doctoral y otros dos o tres años de beca posdoctoral antes de intentar ingresar a la carrera de investigador.
“Una formación doctoral es una nueva carrera que uno hace en la universidad, que se llama de posgrado, que lleva mucho tiempo”, explicó.
Ese proceso incluye cursos, trabajos de investigación y una tesis que puede convertirse en un libro de cientos de páginas. Se trata, sostuvo, de un proyecto profesional y personal que se construye durante años.
“Un proceso de ajuste lo que hace básicamente es interrumpir un proyecto de vida que uno viene desarrollando durante muchos años”, afirmó.
Qué se investiga en el CONICET
Frente a los cuestionamientos que suelen circular sobre la utilidad de la investigación científica, González destacó la diversidad de áreas en las que trabajan los investigadores del CONICET.
El organismo desarrolla investigaciones en campos como las ciencias de la salud, las ciencias biológicas, las ciencias médicas y las ciencias sociales.
En el instituto en el que trabaja González, vinculado a las ciencias sociales y a las investigaciones geohistóricas, existen proyectos relacionados con la historia regional y local, las comunidades indígenas, la educación y la antropología.
Se trata, explicó, de investigaciones cuyos resultados muchas veces requieren años de trabajo y cuyos efectos no siempre son inmediatos o visibles para la sociedad.
La situación del Nordeste se replica, además, en otras provincias de la región. González señaló que Corrientes y Misiones también atraviesan dificultades similares, particularmente en relación con el personal administrativo y los becarios.
“Por la Argentina y nuestra ciencia”
La jornada de este miércoles tendrá también un fuerte componente simbólico. Los investigadores difundieron una convocatoria en redes sociales en la que aparecen utilizando la camiseta argentina para reivindicar la defensa de la ciencia pública.
El mensaje plantea la necesidad de sostener las investigaciones, las becas y el sistema científico como parte de las capacidades estratégicas del país.
En ese marco, los investigadores convocan a la ciudadanía a conocer el trabajo que se realiza en los institutos y a acompañar el reclamo por mayor financiamiento.
“Tenemos que defender a nuestros investigadores e investigadoras, al CONICET y al Instituto Leloir”, expresa el mensaje difundido en la convocatoria.
En Resistencia, la cita será este miércoles a las 12 en Castelli y Las Heras. Será una nueva oportunidad para que el sector científico exponga en las calles una preocupación que, según González, ya no se limita a una discusión presupuestaria: afecta la continuidad de carreras, investigaciones y proyectos de vida construidos durante años.
