En diálogo con CIUDAD TV, el titular de la Federación Económica del Chaco, Alfredo González, defendió la credibilidad del índice de consumo minorista de CAME —cuestionado por el dueño de Mercado Libre y respaldado luego por el presidente Javier Milei— y trazó un panorama de la microeconomía argentina marcado por la informalidad, la presión tributaria y la ausencia de políticas productivas.

El presidente de la Federación Económica del Chaco (Fechaco), Alfredo González, repasó en una entrevista con CIUDAD TV la actualidad de la entidad a 75 años de su fundación y analizó la coyuntura económica nacional, en un contexto marcado por la polémica que generaron en los últimos días los cuestionamientos al índice de consumo minorista que elabora mensualmente la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

González se refirió en primer término al reciente acto protocolar realizado junto al Gobierno del Chaco en la Casa de las Esculturas, en el marco de un aniversario compartido entre la provincia y la entidad. Del encuentro participaron el presidente de CAME, Ricardo Diab, y el analista Alberto Medina Méndez, quien brindó una capacitación sobre la situación actual del comercio en el país.

Consultado sobre el estado de la economía argentina, el titular de Fechaco sostuvo que el crecimiento es “bastante heterogéneo” y explicó que “hay 4 o 5 rubros que traccionan a los números macro en el país, cosa que no se ve reflejada en la microeconomía, en la economía real del día a día de las pequeñas y medianas empresas del país”.

En ese marco, el dirigente hizo referencia a la controversia desatada después de que el dueño de Mercado Libre saliera a poner en duda el indicador de consumo minorista de CAME, una crítica que luego fue replicada por el presidente Javier Milei. González defendió la metodología del relevamiento: “Nosotros no ponemos en tela de juicio lo que mide Mercado Libre, porque nosotros hacemos un trabajo totalmente distinto, medimos otra cosa totalmente distinta”. Recordó además que el índice fue auditado en dos oportunidades —durante el gobierno de Mauricio Macri y también durante la gestión de Alberto Fernández, a través de su equipo económico— y remarcó: “no solamente salimos airosos, sino que quedamos con deuda ellos de darnos una mejor [respuesta]”. Sobre el trasfondo de la polémica, planteó: “sabemos y entendemos que deben tener [sus propios] intereses que le hacen a él exponerse de esa manera, desde un lugar tan cómodo como desde otro país”. Y concluyó: “a nosotros nos sirvió muchísimo porque nos revalorizó mucho, en lugar de dañarnos, este trabajo que venimos haciendo”.

El dirigente también aportó cifras sobre el peso real del comercio electrónico en el país: según indicó, ronda “un porcentaje del 5%”, que puede llegar “al 5-7 cuando hay muchos eventos”. “Es un punto de venta más, nosotros no desconocemos, al contrario, es un punto de venta que nos favorece. Pero es una hormiga al lado de un elefante”, graficó. Sobre el futuro del canal, sostuvo que “no va a desaparecer, vino para quedarse y está perfecto”, aunque aclaró que “la venta del face-to-face del local no va a terminar, digamos, se sigue dando y principalmente en el interior del país”. En ese sentido, mencionó una tendencia que ya se observa en Estados Unidos: “ya está la ola de la experiencia de comprar face-to-face nuevamente de toda una generación que nunca fue a un negocio a comprar”, un fenómeno que vinculó con las políticas nacionalistas de Donald Trump frente a China: “frenemos a China, volvamos a darle manija”.

Al ser consultado sobre si el gobierno argentino contempla ese tipo de esquemas, González fue crítico: “el presidente mismo lo dice, que ellos están para corregir y estabilizar la macroeconomía, y bueno, la micro la tienen que arreglar los mismos empresarios”. Y agregó: “la realidad es que los empresarios no están en las condiciones como para poder llevar adelante una política productiva que le toca al gobierno”. En ese contexto, cuestionó la ausencia de una cartera productiva nacional: “no tenemos Ministerio de Producción Nacional. Creo que eso dice todo o dice un poco más de todo lo que realmente estamos viviendo hoy la micro, pequeñas y medianas empresas de todo el país”. Sobre la carga tributaria, sostuvo que “no podés salir a competir contra empresas que son estatales como las chinas o las indias” y que “con una carga tributaria en Argentina todavía falta muchísimo para que se pueda llegar a corregir”.

El titular de Fechaco insistió además en la necesidad de “un consenso fiscal real, por lo menos para comenzar a organizar este descalabro tributario que tenemos en Argentina”, en referencia a las aduanas internas: “nosotros no podemos llevar mercadería a Misiones sin antes no pagar en la entrada de Misiones, y así podemos hablar de otras provincias, Tucumán y muchas otras que realmente son aduanas internas que encarecen muchísimo poder comercializar”.

Sobre la situación de las pymes, González recordó que en una comisión del Senado se informó que “29 mil pymes en emergencia” y advirtió sobre el riesgo de sostener la apertura comercial sin acompañarla de empleo: “en algún momento los trabajadores no van a tener trabajo por lo que no van a tener plata para consumir”. Como ejemplo, citó al sector de ferretería, que según dijo está “extremadamente sobre estoqueados de mercadería del exterior y no saben dónde venderla, porque indudablemente no existe ya el mercado, hoy está desapareciendo el mercado formal”. En ese marco, señaló: “estamos arriba del 50% de la microeconomía dentro de la informalidad”, lo que impacta en la recaudación municipal, provincial y nacional. “Me parece que tiene que haber cierto equilibrio también para poder traccionar a la economía de un 99% de las empresas argentinas que son pymes”, planteó.

El dirigente también apuntó contra la presión tributaria de ARCA (ex AFIP): “la presión tributaria del ARCA que tenemos en los últimos tiempos es increíble, nos hemos cansado […] de seguir insistiendo que paren un poco”. Advirtió que ese contexto empuja a numerosas microempresas hacia la informalidad, en perjuicio de quienes permanecen dentro del circuito legal: “un producto que no se venda dentro de la legalidad comercial tiene como mínimo entre 50 y 55% de margen de diferencia que es la presión tributaria que tenemos en nuestro país”.

Finalmente, González destacó el vínculo de la Federación con el Poder Ejecutivo provincial: “no somos aplaudidores, pero tampoco somos oposición, estamos en un lugar donde defendemos el sector productivo”. Mencionó acciones conjuntas como el Black Friday de la Cámara de Comercio de Resistencia —ya realizado— y un próximo Black Friday a nivel provincial, además de las herramientas desarrolladas junto al Banco del Chaco, “no solamente Unicobro, sino también la tarjeta”, orientadas a “capturar la mayor cantidad de dinero que gira en nuestra provincia, que es generado por los sueldos del Estado Provincial, que quede dentro de nuestra provincia”.

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