Llegó a Sarmiento siendo casi un adolescente con una cabellera color “rumbre” que argumentaba su apodo de “Naranja”. Nacido en Reconquista y criado en su amado El Sombrerito, ni siquiera tenía pinta de jugar al fútbol cuando llegó, pero su humilde maleta venía repleta de goles y una jerarquía de lujo para el fútbol chaqueño.
Por Diego Domínguez
Le bastaron pocos partidos para convertirse en ídolo de la parcialidad ‘aurirroja’; y compartió cancha con cracks como Enrique Salvador Chazarreta – un pibe como él – Horacio Panello, Nelson Martínez y otros.
En el ’66, con una estupenda definición anotó el gol sarmientista en el histoórico empate con el Santos de Pelé, jugado en Villa Alta.
En 1967, jugó poco, porque le tocó el servicio militar, pero le valió para aportar sus goles al campeón de ese año. Un año después fue la gran figura del seleccionado de Chaco que de consagró campeón argentino en Mendoza; y al tiempo pasó a Independiente en lo que fue el pase mas caro del fútbol chaqueño hasta ese momento.
En Avellaneda ganó todo (2 ligas argentinas, 2 Libertadores, 1 Intercontinental y 1 interamericana) y además llegó al récord Guinnes al anotar 3 goles en sólo 112 segundos.
Ya retirado, siempre volvía al Chaco, y por supuesto a su Sarmiento.
En la mañana de este martes 18 de agosto, su corazón pidió el cambio y Naranja se fue para arriba… por acá, nosotros los sarmientistas nos pusimos tristes, aunque lo imaginamos allá, en el firmamento aurirrojo haciéndole señas a don Antonio para entrar un rato y jugar alguito con Nelson, el Sapo o algún otro de los muchachos que se fueron antes, y por supuesto, romper redes rivales para la explosión de las gradas de madera de la querida Villa Alta…
Chau Naranja; gracias por tus goles, por tenernos siempre en tu corazón, como nosotros te tenemos en el nuestro. Descansa en paz.
La Comisión Directiva, en nombre de toda la familia sarmientista lamenta el fallecimiento de Eduardo Andrés Maglioni y acompaña a sus seres queridos en este difícil momento
