El director de Defensa del Consumidor del Chaco, Giovanni Tessaro, advirtió sobre el crecimiento de la morosidad y señaló que una de las principales consultas que recibe el organismo está vinculada al hostigamiento de bancos, financieras y estudios de cobranzas. Recomendó reclamar ante amenazas o intimidaciones y remarcó la importancia de evaluar el costo total de un crédito antes de asumir una nueva deuda.
Tessaro explicó que muchas personas llegan a Defensa del Consumidor cuando ya tienen una deuda vencida y comienzan a recibir llamados, mensajes y otras formas de presión para exigir el pago. En ese sentido, recordó que la normativa que protege a los consumidores prohíbe las prácticas de hostigamiento, amenazas o intimaciones que vulneren el trato digno.
El funcionario señaló que estas prácticas pueden ser realizadas directamente por bancos y financieras o por empresas y estudios a los que se terceriza la gestión de cobro. Sin embargo, remarcó que la tercerización no elimina la responsabilidad de la entidad que otorgó el crédito.
“Siempre alentamos que reclamen cuando hay un hostigamiento constante por parte de las empresas crediticias”, explicó Tessaro, y recomendó conservar mensajes de texto, capturas de pantalla y cualquier otra evidencia de las intimidaciones.
Deuda legítima y posibilidad de negociación
Tessaro aclaró que desde el organismo no se busca que los consumidores desconozcan o dejen de pagar las deudas legítimas, sino encontrar mecanismos que permitan afrontarlas. Para eso, Defensa del Consumidor puede intervenir mediante instancias de mediación y audiencias de conciliación.
Entre las alternativas mencionó la posibilidad de reducir intereses, extender los plazos o adaptar el valor de las cuotas a los ingresos reales de cada persona. “El consumidor reconoce la deuda y quiere pagarla”, sostuvo, y señaló que también es necesaria la voluntad de las entidades financieras, cooperativas y mutuales para encontrar una solución.
En este contexto, el funcionario destacó que algunas entidades ya están implementando programas de consolidación de deudas y que también existen conversaciones con representantes del sector fintech para avanzar en propuestas durante las mediaciones.
Tarjetas de crédito y billeteras virtuales
Según Tessaro, los reclamos recibidos en el organismo se relacionan principalmente con deudas de tarjetas de crédito. En particular, señaló que muchas personas realizan durante meses el pago mínimo, lo que les permite mantenerse al día formalmente, pero genera una acumulación progresiva de intereses y deuda.
A las tarjetas se suman los créditos personales y los préstamos ofrecidos a través de billeteras virtuales. El funcionario planteó que, ante este escenario, también debe discutirse el concepto de “crédito responsable”: las entidades deberían evaluar si la persona tiene capacidad suficiente para afrontar la deuda antes de otorgarle financiamiento.
Qué pasa cuando una persona entra en el Veraz
Tessaro explicó que estar registrado como deudor moroso tiene consecuencias concretas sobre el acceso al financiamiento. La persona puede quedar fuera del sistema crediticio y, si la deuda continúa impaga, el acreedor puede recurrir a la Justicia para reclamar el pago.
En ese sentido, diferenció el derecho de las empresas a reclamar una deuda de las prácticas utilizadas para hacerlo. “La empresa tiene por derecho los mecanismos procesales para hacerse el cobro de la deuda”, señaló, pero remarcó que lo que busca evitar Defensa del Consumidor es el hostigamiento.
La importancia de conocer cuánto se terminará pagando
Otro de los puntos centrales planteados por Tessaro fue la necesidad de que los consumidores conozcan el costo real de los créditos antes de firmar un contrato.
Según explicó, las entidades deben brindar información clara y suficiente sobre la tasa nominal anual, el costo financiero total, los plazos, las cuotas, las comisiones y los seguros. El consumidor debería analizar cuánto terminará pagando por un crédito y qué proporción de sus ingresos deberá destinar a las cuotas.
“Ese análisis lo tenemos que hacer antes de firmar el contrato”, remarcó el funcionario, al advertir que muchas veces el consumidor observa únicamente el valor de la cuota y no cuánto terminará pagando por el financiamiento.
Desde Defensa del Consumidor, agregó, ofrecen asesoramiento jurídico gratuito para quienes tengan dudas antes de asumir una deuda. También recordó que las personas pueden solicitar una copia del contrato para analizar sus condiciones antes de firmarlo.
Jóvenes y jubilados, entre los sectores más endeudados
Tessaro indicó que, según estadísticas del Banco Central mencionadas durante la entrevista, los jóvenes de entre 18 y 35 o 40 años aparecen como uno de los grupos con mayores niveles de endeudamiento.
Sin embargo, señaló que en los reclamos que llegan a Defensa del Consumidor también aparecen con frecuencia jubilados y pensionados que perciben ingresos bajos y acumulan deudas elevadas en tarjetas de crédito. En esos casos, planteó la necesidad de analizar también cómo fueron otorgados los límites de financiamiento.
Frente al aumento de la morosidad, el funcionario insistió en dos herramientas: educación financiera y mediación. El objetivo, explicó, es evitar que una persona quede definitivamente fuera del sistema y generar condiciones para que pueda regularizar una deuda legítima sin quedar atrapada en un círculo de intereses y refinanciaciones.
