Una de las empresas más importantes e históricas del transporte de pasajeros del país atraviesa horas de mucha tensión. Tras una restructuración, paralizó recorridos, no pagó sueldos, pero la familia Koropeski niega estar en quiebra y reconoce un conflicto doméstico. Mientras los trabajadores avanzan con medidas de fuerza en Buenos Aires, Posadas, Misiones, entre otros.

Una de las empresas más importantes e históricas del transporte de pasajeros del país atraviesa una gran crisis. Los trabajadores, que eran 1.200 a principio de año, y hoy no llegan a 400, denuncian que la empresa paralizó los recorridos de Crucero del Norte, Turismo Parque, Crucero del Sur, Crucero del Este, Expreso Río Paraná y Expreso Paraguay.

Medios del norte afirman que hay una crisis familiar producto de diferencias de criterio entre los hermanos Julio y Hugo Koropeski, propietarios de la firma junto con la madre de ambos, Beatriz.

Sin embargo, los dos hermanos aseguran que la empresa está lejos de una situación que pudiera calificarse como crítica y respaldan esa afirmación con documentos que indican que las empresas del grupo están en situación 1 (la más favorable) de acuerdo a la calificación crediticia que hace el Banco Central.

A la empresa de micros de larga distancia nacional e internacional fundada en 1949 por Demetrio Koropeski, la continúan hoy sus hijos Hugo y Julio, quienes supieron construir un grupo que reúne diferentes marcas: Crucero del Norte, Turismo Parque, Crucero del sur, Crucero del Este, Expreso Río Paraná y Expreso Paraguay. “Todas están paralizadas”, denuncian los empleados.

Dicen que los dueños no se comunicaron con ellos, pero Julio Koropeski dijo al medio local ‘Misiones Online’ que “no se trata de una crisis económica y política, es de índole familiar. Ni tampoco de quita de subsidios, porque la política de subsidios del Gobierno cayó hace tiempo. Todas las operaciones se encuentran supeditadas a que se resuelvan las diferencias existentes dentro del directorio. En nombre mío, el de mi madre y como me enseñó mi padre, don Demetrio, que ya no está entre nosotros, voy a honrar hasta el último compromiso que asumimos”.

Uno de los delegados, Leonardo Figueredo, contó que trabaja “en Crucero del Norte y estamos con 40 compañeros haciendo retención de tareas en la base de La Tablada. Julio Koropeski nos dijo que hay plata, pero no nos pagan. Además están llamando a compañeros para que firmen una cesantía. Creo que los hermanos quieren hacer un vaciamiento”.

Cierto que la situación del sector no escapa a la general. Se venden menos pasajes. Y lo dijo el propio Julio Koropeski hace unos tres meses atrás al hablar de una “profunda reestructuración”: “Nuestros clientes son los de la clase media endeudada con la tarjeta de crédito y con Mercado Pago. Y el que puede, vuela en Flybondi, ahora que está en problemas, podemos recuperar flujo, pero recién para fin de año”, detallaba.

Y ante la triste foto de la terminal de Retiro vacía un martes por la mañana como prueba de la adversidad, mencionó: “Es una reestructuración interna, hacemos más chicos para sostener la empresa”.

Crucero, al igual que otras empresas, redujo frecuencias y servicios entre Misiones y Buenos Aires. Otra empresa misionera dejó de viajar a Córdoba. Es una “ventaja” de la flexibilización que habilitó el Gobierno de Javier Milei: las empresas pueden decidir frecuencias, cantidad de servicios y precios, que de cualquier modo, no se pueden aumentar ante la caída de la demanda. “Vamos a reducir frecuencias y readecuarnos. Venimos golpeados desde 2024, porque el cliente está sobreendeudado”, explicaba Koropeski.

Mientras corrían también rumores de una posible venta o fusión con uno de los gigantes del mercado nacional, pero Koropeski la descartó: “Es una reestructuración operacional por baja ocupación como todo el sector de larga distancia”, dijo al sitio ‘Economis’.

Hoy, hablan solo de las dificultades que tuvieron este mes para liquidar los sueldos pero lo atribuyeron a factores puntuales, más concretamente embargos por juicios laborales e indemnizaciones por accidentes que quedaron fuera de la cobertura de los seguros y otro embargo por parte de la ARCA que le reclama aportes patronales impagos. Dice que los embargos que sufrieron fueron millonarios, lo que les provocó un agujero financiero que, insisten, debería resolverse en el corto plazo.

“En nombre mío, el de mi madre y como me enseñó mi padre, don Demetrio, voy a honrar hasta el último compromiso que asumimos”, dijo. Se muestran incluso sorprendidos por la dimensión de la protesta y afirman que otras empresas están pagando en peores condiciones y el sindicato de choferes (UTA) no acciona de la misma manera.

“Siempre fuimos respetuosos con el gremio, pero esta vez nos sorprendió su reacción”, afirman, mientras aseguran que se van a ir regularizando los sueldos y que los servicios volverán a operar normalmente una vez que se levante el paro. De hecho los trabajadores de la empresa se manifiestan desde hace más una semana en reclamo de atrasos en el pago de salarios, y luego de que la empresa anunciara oficialmente una “suspensión hasta nuevo aviso” de todos los servicios con salida desde Buenos Aires.

Aunque denunciaron que la empresa además cerró puntos de venta y retiró la cartelería de algunas de sus dependencias. Según el comunicado, “debido a un cese de actividades dispuesto por la empresa Crucero del Norte S.R.L., ningún servicio de la empresa tendrá salida desde Buenos Aires hasta nuevo aviso” y se indicó que el Call Center se comunicaría con los pasajeros para devoluciones y reprogramaciones.

Y esa medida llegó además después de un fuerte conflicto laboral registrado el 26 de agosto, cuando trabajadores iniciaron un cese de actividades en reclamo por salarios y aportes adeudados, con bloqueo de los accesos en la sede de Garupá, sobre Ruta 12.

La interna familiar por el traspaso de líneas internacionales

En lo que puede interpretarse como un episodio en la disputa familiar de la empresa, según publicó el sitio ‘Misiones online’, Julio Koropeski y su madre Beatriz solicitaron a la subsecretaría de Transporte Automotor que las líneas internacionales de Crucero del Norte pasen a manos de Expreso Rio Paraná SA, una empresa de Julio Koropeski que opera en Paraguay.

Las líneas a Brasil, Paraguay y Chile fueron históricamente uno de los negocios más rentables de Crucero del Norte, que de prosperar este pedido pasarían a manos de la empresa que opera en Paraguay solo uno de los hermanos. Pero sugestivamente, el pedido de transferencia de las líneas no está firmado por el otro hermano, Hugo, que también es propietario de Crucero del Norte, lo que complicaría que el trámite tenga curso.

Un conflicto con dos caras

Como fuere, el conflicto tiene dos caras que se potencian entre sí. Por un lado, una empresa que ya venía achicando su operación por la fuerte caída en la venta de pasajes y el aumento de los costos. Por otro, cientos de trabajadores y sus familias que protestan por salarios, pero sobre todo porque la decisión de la empresa los agarró por sorpresa y hoy temen por su futuro. Así, la falta de información terminó de encender aún más el conflicto.

“Nos topamos de golpe con que la empresa paró. Nosotros no quisimos parar”, explicó Héctor Silva, uno de los trabajadores. Según relató, el personal venía acompañando el proceso de reestructuración porque conocía las dificultades económicas de la compañía. “Sabemos que la empresa está mal, que no anda bien. Le dimos todo el apoyo habido y por haber. Pero ahora paró de golpe y nosotros nos quedamos sin saber qué pasó”, señaló.

Y a esta delicada situación económica se suma ahora el conflicto dentro de la familia propietaria de Crucero del Norte. “Necesitamos pagar las cuentas, comer, pagar la escuela, la facultad, el colegio de nuestros hijos. Estamos acá y no nos vamos a ir hasta que nos paguen el sueldo y alguien venga a decir qué va a pasar con nosotros”, advirtieron. A la fecha, el futuro de Crucero del Norte es una incógnita, supeditado a que los dueños resuelvan su conflicto societario y que cancelen las deudas salariales.

urgente24.com

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