El Dr. Eduardo Ducasse, director médico del Centro de Enfermedades Renales (CER), advirtió sobre el carácter “silencioso” de esta patología y la urgencia de realizar controles clínicos periódicos para evitar la diálisis. Lo señaló en el marco en el que la institución chaqueña cumple 40 años liderando la gestión de calidad en el país.
La insuficiencia renal crónica avanza sin dolor ni síntomas evidentes. Cuando las primeras manifestaciones físicas aparecen, el daño suele ser irreversible, empujando al paciente al tratamiento de diálisis. Frente a este escenario, la detección temprana a través de médicos clínicos, cardiólogos y diabetólogos se convierte en la única barrera efectiva para salvar vidas en la región.
Ducasse, además, puntualizó cuáles son las claves principales de esta dolencia:
- Enfermedad silenciosa: la patología renal no presenta síntomas tempranos; cuando se manifiesta de forma física, el paciente suele estar al borde de requerir diálisis.
- Principales detonantes: la hipertensión arterial y la diabetes son las dos causas mayoritarias de ingreso a diálisis crónica en todo el mundo.
- Brecha estadística regional: el noreste argentino posee una baja tasa de detección en comparación con provincias como Córdoba o Santa Fe, provocando que muchos pacientes fallezcan antes de acceder al tratamiento.
Recordando, además, el desempeño de la trascendente institución que representa:
- Pioneros en innovación: el CER cumple 40 años en Resistencia y cumple 35 años aplicando la diálisis peritoneal domiciliaria, un tratamiento auto gestionado por el paciente.
- Calidad certificada: fue la primera institución de diálisis en Argentina en certificar normas ISO 9000, implementando tableros de comando digitales gestionados por su propio personal de enfermería.
Durante la entrevista, el Dr. Ducasse explicó la gravedad de los diagnósticos tardíos utilizando una escala analógica: “Un riñón óptimo funciona en 10 puntos. Atendemos personas que llegan con 3 puntos sin haber sentido ninguna dolencia previa. Cuando bajan a 1.5, la diálisis es inevitable”.
Esta realidad golpea con más fuerza en el Chaco debido a factores educativos y de acceso a la salud, lo que genera una “pobre detección” en comparación con la zona central del país.
Para mitigar este impacto, el especialista remarcó que el nefrólogo no debe ser el primer paso, sino el destino de una derivación consciente: “Cualquier hipertenso o diabético debe exigir a su médico de cabecera que evalúe el compromiso de sus riñones”.
Finalmente, el director destacó el modelo de gestión del CER, donde los enfermeros controlan indicadores clave (nutrición, anemia, infecciones) mediante un sistema semaforizado que reduce el error médico al mínimo, posicionando a la salud chaqueña en la vanguardia nacional.
