CNN, MS NOW y Politico presentaron una demanda tras la censura del presidente estadounidense. El vice JD Vance justificó al republicano porque “el 92 % de las noticias sobre Trump son negativas”.
Las principales cadenas de televisión de Estados Unidos -ABC, CBS, Fox News y NBC- acordaron este lunes suspender la cobertura conjunta de los actos del presidente Donald Trump, después de que la Casa Blanca vetara el acceso de CNN, MS NOW y Politico para realizar su labor periodística. Las cuatro cadenas comparten con CNN la responsabilidad de ofrecer cobertura televisiva de los eventos presidenciales, lo que supone la distribución de imágenes a todo el mundo.
Trump, que anunció la prohibición el viernes pasado, volvió a defender su postura este lunes asegurando en un mensaje en su red social, Truth Social, que la Casa Blanca no está emprendiendo un ataque contra la libertad de prensa. “Está emprendiendo un ataque contra las noticias falsas, un fenómeno que ha crecido como un cáncer en nuestro querido Estados Unidos de América”, sostuvo.
En la misma línea, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, justificó la prohibición al alegar que alrededor del 92 por ciento de las noticias sobre Trump y su administración que difunden son negativas. “No está prohibiendo a los medios de comunicación. Lo que está diciendo es que no les dará acceso especial a la Casa Blanca si se dedican a lo que en realidad es propaganda”, aseguró Vance antes de viajar a Greensboro, en Carolina del Norte, para intervenir en un acto de campaña de las elecciones de medio mandato.
Preguntado sobre si lo considera un ataque a la libertad de expresión, Vance señaló que todavía pueden informar sobre la Casa Blanca. “Aún pueden obtener los informes públicos. Aún pueden, por supuesto, hablar con personas dentro y fuera de la administración. Lo que el presidente ha dicho es que no les vamos a dar acceso especial dentro de la Casa Blanca”, defendió el vicepresidente. La cobertura televisiva de la agenda presidencial es una de las principales tareas periodísticas en Washington, y su ausencia impacta tanto a los medios como a la propia Casa Blanca.
Demanda contra Trump
Mientras tanto, los tres medios afectados por el veto de la Casa Blanca presentaron una demanda contra el mandatario ante un juez federal en el Tribunal de Distrito de Washington D. C. La denuncia podría dar lugar a audiencias y alegatos legales por parte de la administración Trump esta misma semana, según informaron los medios afectados en un comunicado conjunto.
“Esta lunes, notificamos al gobierno que presentamos una demanda para proteger nuestros derechos de la Primera Enmienda y defender el principio de que el gobierno no decide qué informa o publica la prensa”, indicaron los medios. “Sin previo aviso ni procedimiento alguno, la Casa Blanca revocó las credenciales de nuestros periodistas porque se oponía a nuestros reportajes”, aseguraron, además de decir que van a solicitar al tribunal que les restablezca el acceso a la Casa Blanca lo antes posible y presentarán una petición separada para solicitar una orden de emergencia que se mantenga vigente mientras se desarrolla el litigio.
El anuncio de Trump supuso una nueva escalada en la ofensiva del mandatario contra la prensa, después de que al inicio de su mandato restringiera el acceso de la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre “golfo de América” para referirse al golfo de México.
“Grave restricción”
En paralelo, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) criticó la decisión de Donald Trump al afirmar que la medida “constituye una grave restricción al ejercicio periodístico y plantea serios cuestionamientos constitucionales bajo la Primera Enmienda de Estados Unidos, que protege las libertades de expresión y de prensa”. La SIP, conformada por más de 1.300 medios del continente americano, es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en la región.
“El poder público no puede utilizar el acceso a sus instalaciones como instrumento de castigo contra los medios que lo cuestionan”, señaló Pierre Manigault, presidente de la SIP. “La prensa no está para complacer al poder, sino para informar y fiscalizarlo”, remarcó Manigault, mientras que Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, subrayó: “Excluir periodistas por su cobertura es incompatible con una prensa libre y plantea un serio conflicto con las leyes fundamentales de Estados Unidos”.
La SIP expresó especial preocupación porque Trump advirtió que otros medios podrían correr la misma suerte. Al ser consultado sobre posibles nuevos vetos, el republicano mencionó a los diarios The New York Times y The Washington Post, cuya cobertura cuestiona, aunque no anunció su exclusión de la Casa Blanca. Precisamente The Washington Post informó este lunes que no iba a publicar fotos de los actos previstos por Trump en Nueva York en solidaridad con los tres medios vetados.
Trump mantuvo históricamente una relación tensa con la prensa, a la que acusa de mentir de forma recurrente, además de haber insultado públicamente a cronistas y haber presentado demandas millonarias contra distintos medios de comunicación. El magnate republicano vetó en su primer mandato (2017-2021) al periodista Jim Acosta de CNN, pero luego la justicia obligó a la Casa Blanca a restituirle el acceso en cuestión de días.
Página/12
