El mal trance de la metalmecánica y de las terminales automotrices condicionó el promedio de la industria, que cayó en agosto un 4,2% respecto del mismo mes de 2026, según el Índice de Producción Industrial (IPI) de la consultora FIEL. 

Las fábricas también produjeron menos respecto de julio, un 0,9% y encadenaron tres meses de caída. Entre enero y agosto la producción fabril se achicó 1,2%. 

Para la entidad que elaboró el informe, las señales de recuperación que se vieron a fines de 2025 se interrumpieron en abril de este año y desde entonces la actividad cae a un ritmo mayor que el de los procesos recesivos que atravesó el sector a partir de los años 80.  

La metalmecánica sufrió la peor caída del mes, atada al momento de la maquinaria agrícola y los sectores de autopartes y durables para el hogar. 

La producción de vehículos anotó su décimo cuarto mes consecutivo en rojo. En agosto registró la segunda peor caída del mes, condicionada por la contracción de las ventas internas y las exportaciones “en un escenario desafiante en el que crecen los patentamientos de vehículos electrificados y  marcas extrazona entran en el ranking de las diez más vendidas”, explicó FIEL. 

El tercer rubro de mayor caída fue minerales no metálicos, muy condicionado por el congelamiento de la construcción, en un contexto de pesimismo generalizado del sector. 

La refinación de petróleo, apalancada por Vaca Muerta y cerca de un récord histórico; las industrias metálicas básicas y el sector alimenticio (beneficiado por la producción de leche, aceites y faena porcina) amortiguaron la caída del octavo mes, si bien a un ritmo más moderado que en julio.  

En el acumulado de los ocho meses, la caída industrial se profundizó. Según el informe privado, sólo tres sectores mejoraron y con un deterioro en el crecimiento acumulado hasta el mes número 7. 

De enero a agosto, lo que más creció fue la refinación petrolera, un 9,1% respecto de igual período de 2025; seguida por las metálicas básicas, que crecieron un 5,6% y la alimenticia, que dio un salto del 2,8%. 

Y lo peor del acumulado fue para la industria automotriz, que se derrumbó un 17,4%; la producción de minerales no metálicos, que bajó 6,1%; la industria de los cigarrillos, que decreció 5,2%; y la metalmecánica, con una contracción del 3,3%. 

Fuente: Tiempo Argentino

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