El programa oftalmológico del Ministerio de Capital Humano de la Nación alcanzó a los 70 municipios de la provincia desde mayo de 2024 y recorrió más de 18 parajes de El Impenetrable. Según informó Tomás Basil, de Articulación Territorial, ya se realizaron más de 14.000 controles y se entregaron más de 11.000 anteojos.

El programa “Ver para ser Libres”, impulsado por el Ministerio de Capital Humano de la Nación, extendió su cobertura a los 70 municipios del Chaco y llegará durante las próximas dos semanas a Resistencia, Fontana y Puerto Tirol.

Así lo explicó a CIUDAD TV Tomás Basil, integrante del área de Articulación Territorial del Ministerio de Capital Humano, quien destacó el trabajo conjunto entre Nación, Provincia y municipios para desplegar los operativos oftalmológicos destinados a niños y adolescentes.

“Desde mayo de 2024 hacia ahora pudimos llegar a los 70 municipios de la provincia de Chaco”, señaló Basil. La cobertura, según precisó, también incluyó a El Impenetrable, donde los equipos recorrieron más de 18 parajes para ampliar el alcance del programa y no limitar la atención a las escuelas o localidades cabecera.

El funcionario sostuvo que la articulación territorial permitió incrementar progresivamente la cantidad de familias que se acercan a los operativos. El programa está dirigido a chicos de entre 6 y 17 años y permite realizar el control visual y, cuando es necesario, fabricar y entregar los anteojos en el mismo lugar.

Según los datos aportados por Basil, en Chaco ya se realizaron más de 14.000 controles oftalmológicos y se entregaron más de 11.000 anteojos en el momento.

“En el 80% de los casos se entrega en el día”, explicó. Los anteojos de graduaciones habituales pueden fabricarse en aproximadamente dos minutos y medio o tres minutos, mientras que aquellos que requieren una graduación superior a cinco dioptrías o inferior a cinco necesitan un proceso diferente.

En esos casos, el chico elige el marco durante el operativo, se realiza el control oftalmológico y se determina la graduación. La receta y el marco son enviados a Buenos Aires para su fabricación y posteriormente remitidos a la provincia, donde los equipos locales realizan la entrega a cada beneficiario.

Una demanda que creció

Basil también señaló que el porcentaje de chicos que requieren anteojos es mayor al previsto inicialmente por el programa. Según explicó, cuando comenzó la gestión se estimaba que entre el 20% y el 30% de los estudiantes de escuelas primarias podían necesitar corrección visual.

Actualmente, esa proporción se ubica, de acuerdo con los datos del funcionario, en torno al 30% y 35%, en un universo que además se amplió: inicialmente el programa estaba destinado a chicos de 6 a 13 años y luego fue extendido hasta los 17 años, incorporando también a estudiantes secundarios.

“Cada vez son más” los chicos que requieren anteojos, afirmó Basil.

Una inversión compartida

Consultado sobre el costo del programa, el funcionario evitó atribuir la totalidad de la inversión a Nación y remarcó que se trata de un esquema de trabajo conjunto con las provincias.

El Gobierno nacional aporta los móviles, laboratorios y equipamiento para realizar los controles y fabricar los anteojos, mientras que las provincias afrontan, entre otros gastos, la contratación de los profesionales oftalmólogos.

Basil estimó que la inversión conjunta en Chaco se encuentra por encima de los $600 millones y podría alcanzar los $700 millones, aunque aclaró que se trata de un costo compartido entre los distintos niveles del Estado.

Resistencia, Fontana y Puerto Tirol

Luego de completar el recorrido por los 70 municipios, la provincia solicitó extender durante 15 días la presencia del programa para llegar a las localidades que habían quedado pendientes.

De esta manera, los operativos continuarán durante esta semana y la próxima en Fontana, Puerto Tirol y Resistencia.

La dinámica de atención comienza habitualmente entre las 7:30 y las 8 de la mañana. Basil explicó que se realiza primero un tamizaje o screening de agudeza visual para determinar cuáles de los chicos presentan dificultades y requieren una consulta oftalmológica.

Quienes necesitan atención pasan luego a la consulta con los profesionales, donde se determina la graduación y se selecciona el marco. En los casos de menor complejidad, el anteojo se fabrica en el propio operativo y se entrega prácticamente en el momento.

A nivel nacional, el programa ya superó, según los datos difundidos por Basil, los 85.000 controles oftalmológicos y los 74.000 anteojos entregados, con ocho dispositivos territoriales funcionando simultáneamente en distintas provincias.

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