El sector automotor argentino no logra revertir el freno en las plantas fabriles. Según el último informe emitido por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) correspondiente a septiembre, la producción nacional de vehículos finalizó el mes con 39.747 unidades.
Aunque esta cifra representó una leve mejora intermensual del 0,9% respecto de agosto, marcó un retroceso del 15,6% en la comparación interanual frente a las 47.108 unidades fabricadas en septiembre de 2025.
La actuación en los primeros nueve meses del año refleja la profundidad del deterioro del sector manufacturero: entre enero y septiembre, la producción totalizó 314.975 vehículos, registrando un desplome del 16,9% frente a las 379.243 unidades alcanzadas en el mismo periodo del año previo.
El golpe más duro dentro de la actividad industrial se concentró en la categoría de automóviles de pasajeros, cuya producción acumulada cayó un 34,2% interanual (de 163.525 a 107.556 unidades). Por su parte, los vehículos utilitarios amortiguaron la caída con una contracción más moderada del 3,8% acumulado (207.419 unidades).
El enfriamiento del mercado interno sigue siendo la causa principal del menor ritmo fabril. Las ventas mayoristas a concesionarios acumulan un retroceso del 24,3% interanual en el año, alcanzando las 344.589 unidades. En septiembre, si bien las ventas crecieron un 10,6% intermensual (43.214 unidades), cayeron un 20,4% en la comparación interanual.
La contracción se sintió con particular fuerza en los vehículos de fabricación nacional entregados a la red local, que cayeron un 38,8% en los primeros nueve meses.
El único contrapeso fue el mercado externo. Las exportaciones subieron un 6,8% interanual en septiembre (28.213 unidades) y lograron sostener un leve avance acumulado del 1,6% en el año, impulsadas por la demanda regional hacia destinos como Brasil, Colombia y Perú. Asimismo, las ventas de vehículos electrificados mantuvieron una tendencia expansiva con un salto acumulado del 629,7%.
Página 12
