En el último minuto de este lunes se vence la bomba de humo que Javier Milei arrojó contra Inglaterra en su gestulización patriótica por la explotación petrolera Malvinas. Y ante la permanente postura de Londres de no ceder al pedido de la Casa Rosada, la Cancillería ultima los detalles de la presentación que realizará ante el Tribunal del Mar para que se inicie un proceso de arbitraje internacional.

Esta medida le dará al gobierno nacional un poco más de aire malvinero para agitar en su promocionada campaña mediática de preocupación por la soberanía y durante su unilateral campaña electoral.

Tal como lo había anunciado la semana pasada el Ministerio de Relaciones Exteriores, Reino Unido tiene plazo hasta hoy para responder la requisitoria para frenar el proyecto de explotación hidrocarburífera de Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte.

De no hacerlo, la administración de La Libertad Avanza (LLA) debería cumplir su promesa de sancionar a las empresas involucradas en ese negocio montado en suelo argentino.

Pero lo cierto es que el gobierno británico no dio señales de ceder, tal como lo expresó cada vez que sus funcionarios fueron consultados sobre la demanda argentina. La última fue la subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran.

La semana pasada, la funcionaria reiteró que las islas “son británicas” y los ciudadanos que viven allí “han elegido libre y democráticamente su futuro, y tiene todo el derecho a desarrollar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coerción ni interferencia de terceros”.

Por lo tanto, lo que se espera por parte de la Argentina es la escalada burocrática del frente de tormenta abierto por Javier Milei que, dicho sea de paso, fue fogueado por Donald Trump como parte de su estrategia para presionar a Londres en el marco del conflicto por el control del Estrecho de Ormuz.

Los detalles de la presentación ante el Tribunal del Mar

El plazo vence esta noche. No obstante, la presentación no tiene una fecha tope establecida. Tampoco lo tiene la respuesta a esa eventual demanda por parte del organismo internacional.

En todo caso, tal como lo establece la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar (Convemar), lo que ocurrirá es que el tribunal ubicado en la ciudad alemana de Hamburgo llame a las partes (juntas o por separado) a dar sus argumentos para luego tomar una decisión, que puede ser desestimar el planteo o imponer alguna medida en favor de alguna de las partes.

La advertencia argentina había sido ratificada la semana pasada por parte de la cartera que conduce Pablo Quirno, que a través de un comunicado sostuvo que “la exploración y explotación unilateral de recursos naturales no renovables en el área en disputa” viola las disposiciones de Naciones Unidas (ONU) sobre el tema Malvinas.

“Y ante la persistente negativa británica a negociar, ahora lo hace por las vías jurídicas que la propia Convención prevé”, agregó la declaración que fue replicada por Javier Milei a través de un mensaje complementario en sus redes sociales donde agitó la controversia. “Si en 2 semanas el Reino Unido no frena la explotación ilegítima, vamos a ir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar”, escribió Milei.

Página 12

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