El ingeniero Hídrico, Hugo Rorhmann, dialogó con CIUDAD TV y confirmó una crecida del Paraná, desde el río Iguazú, factor que marca la diferencia “de las crecidas propias”.
Explicó que el aumento de caudal desde el Iguazú se da manera rápida. “Se ha visto en las Cataratas y en el Parque Nacional valores de caudales muy grandes producida por lluvias en la parte alta de esa cuenca, de cerca de 200 milímetros, que permiten una recuperación desde Puerto Iguazú hacia aguas abajo”, sostuvo.
Remarcó que en esta zona, Corrientes y Barranqueras, sale de aguas bajas con una medición de 3,60 metros, y que puede llegar a 3,80 metros, “pero ya no le dará para seguir creciendo y luego va a volver a bajar, en dos o tres semanas, a los valores anteriores porque en toda la gran cuenca del Paraná en Brasil llovió muy poco en las últimas dos y tres semanas. por lo tanto, pasado este punto de crecida el Iguazú, vamos a volver a la situación que teníamos previa a esta crecida”.
“No deja de ser una buena noticia que las lluvias empiecen a aparecer, especialmente en Brasil, que es el corazón de generación de caudales del Paraná, independientemente de que junio, julio y agosto, las precipitaciones en general son bajas”, alentó.
Este panorama mejora al menos las perspectivas en cuanto a la llegada de lluvias normales luego de los meses fríos.
Aseguró que para el Noreste del país, estos registros actuales son “totalmente fuera de lo común, de hecho no se han dado. En los últimos 15 años, solo cuatro o cinco meses se dieron crecidas similares. Son eventos localizados, sucedieron, no llaman la atención. Pero para el contexto de sequía que está teniendo Brasil da la impresión que se puede terminar. De ahí uno puede deducir que esta gran bajante está cada vez más cerca de terminar”, sostuvo.
