El Superior Tribunal de Justicia hizo lugar a una hábeas corpus colectivo presentado por defensores oficiales para que aquellas personas condenadas que se encuentran alojadas en comisaría sean trasladadas de manera paulatina al Servicio Penitenciario Provincial.
CIUDAD TV dialogó sobre el fallo del STJ, con el presidente del Comité contra la Tortura, Kevin Nielsen, quien aclaró que es una medida presentada en favor de la totalidad de las personas condenadas, alojadas en comisarías, que al día de hoy ascienden a 280 personas aproximadamente.
“Siempre lo decimos, y lo plantearon los defensores oficiales en su escrito, las comisarías no son un ámbito propicio para alojar personas, mucho menos a personas condenadas”, acentuó.
“Como Comité, tomamos como una buena noticia esta sentencia de hábeas corpus de parte del Superior Tribunal de Justicia que ordena al Ministerio de Seguridad y Justicia a readecuar la política penitenciaria y da un plazo de 75 días para hacerlo, para trasladar progresiva y gradualmente a todas las personas que están condenadas, de los ámbitos de las dependencias policiales a la orbita del servicio penitenciario provincial, para que puedan empezar a acceder a los derechos contemplados en la normativa, que tienen que ver con las herramientas que tiene el Estado para poder resocializar a estas personas: acceso a la educación, a talleres de oficio, formación laboral, acceso a la salud. Inclusive, a una serie de procedimientos que hacen al desarrollo de una condena para que la persona esté apta para vivir nuevamente en sociedad”.
Aclaró que la comisarías son lugares de detención transitorio y provisorio. “Es el primer lugar al que una persona va detenida cuando la policía la aprehende. Luego, se encuentran las alcaidías, que también eran lugares de alojamiento provisorio. El actual complejo penitenciario Nº1 todavía es conocido como alcaidía. Y estaban pensados en principio como lugares de alojamiento provisorio, para personas procesadas y que, una vez que las personas reciba una condena, sean trasladadas y ubicadas en cárceles, en unidades penales donde empiezan a cumplirla efectivamente. La condena es más que la privación de libertad”, sostuvo.
“La pena tiene un objetivo que es la resocialización. Las cárceles cumplen esta función, las comisarías deberían ser espacios de detención de algunas horas o días, luego deberían ser alojados en alcaidía. Y tras la condena, deberían ser alojados en cárceles para cumplirla”, afirmó.
