“Pablo Martinelli era estudiante de Veterinaria, de la Universidad Nacional del Nordeste. En noviembre de 1976, concurre a una cita en Resistencia, él venía de la ciudad de Corrientes”, contó el fiscal sobre el caso, en diálogo con el móvil de CIUDAD TV.
“Esa cita estaba cantada, se había montado un operativo de fuerzas conjunta de la Dirección de Investigaciones de la Policía del Chaco y del Ejército para intentar detenerlo.
Pablo se advierte de esa situación en la calle Santiago del Estero y Echeverría de Resistencia, en horas del mediodía. Intenta escapar y es asesinado en ese contexto”, refirió.
Aseguró que las Fuerzas de Seguridad y “como era común en la época del terrorismo de Estado”, encubre el homicidio, “lo hace pasar por un accidente”. “Interviene el médico policial Héctor Grillo, con un certificado de defunción hablando de un accidente”. Que la familia, al recibir el cuerpo, “fue presionada para que lo reciba a condición de que acepte ese certificado de defunción. Ellos ya advierten que tenía algún impacto de arma de fuego”.
La muerte de Martinelli estuvo documentada así hasta la semana pasada y debido a un hallazgo de la Fiscalía Federal, de hace unos años atrás: un memorándum “que hablaba de que fue abatido”. “Ese memorándum nos dio el punto de inicio a una investigación, se habló con los familiares, declararon los trabajadores de la empresa funeraria de Paso de los Libres donde fue inhumado exactamente, distintos compañeros de la época de Pablo y, finalmente, vecinos del lugar también”, sostuvo.
Posteriormente, lograron la exhumación del cuerpo que se encontraba en el cementerio de Paso de los Libres, un trabajo que fue llevado a cabo por el Equipo Argentino de Antropología Forense. “Pudieron constatar que tenía una herida de impacto de arma de fuego en el cráneo, con orificio de entrada y de salida, de un arma de guerra. Este orificio era de adelante hacia atrás y de arriba hacia abajo. Pablo tenía casi 1,90 metros con lo cual claramente estaba arrodillado al momento de recibir ese impacto, fue un fusilamiento, una ejecución”, aseguró el Fiscal.
En la tumba de Pablo se encontró otro proyectil. Si bien no pudieron determinar en qué parte de su cuerpo, “tenía otro impacto de arma de fuego en el cuerpo, en algún lugar que no dejó marca en los restos óseos; pero sí quedo en el fondo del cajón cuando se hizo esta exhumación”.
En la investigación sobre su muerte, se pudo reconstruir con precisión que Fuerzas conjuntas fueron los que lo asesinaron. Hubo dos imputados originalmente: el medico Grillo y quien salió de testigo. “No hay otras personas identificadas en el operativo, si bien participaron otros efectivos”.
“Lamentablemente fallecieron los dos imputados y lo que se hizo fue como Fiscalía solicitar a la jueza Federal Zunilda Niremperger que se dicte una sentencia como Derecho a la Verdad. Sin condenar a nadie por no tener imputados, pero sí que la familia tenga derecho a saber la verdad de lo que pasó y que se pueda rectificar esa versión oficial del supuesto accidente”, sostuvo.
Eso ocurrió el pasado 22 de marzo, una audiencia virtual donde la jueza Niremperger dio a conocer a los familiares la reconstrucción que había hecho. “Es una sentencia muy importante”.
“Se emocionaron muchísimo, no pudieron hablar en esa instancia, estaban muy conmovidos por querer conocer la verdad después de tanto tiempo. Si bien ya la sabían, era el estado el que estaba diciendo que estas cosas no ocurrieron así. El Estado en su momento había encubierto y asesinado. Sí habló una sobrina agradeciendo la sentencia, entendiendo que era reparador, sanador”, contó y agregó: “La familia se siente reconfortada de alguna manera, reparada en alguna medida”.
En esa audiencia quedó el pendiente de la rectificación del certificado de defunción, lo que ocurrió días atrás, cuando el Registro Civil del Chaco corrigió la partida de defunción con toda la información que le ordenó el Juzgado “y puso que fue un homicidio calificado, en el marco del terrorismo de Estado, por Fuerzas conjuntas”. “Es reparador para la familia tener el certificado de defunción que corrige al falso que hablaba de un accidente de tránsito”, afirmó.
“Este tipo de sentencias y de juicios van reparando todo el daño que provocó el terrorismo de Estado en la sociedad argentina y en las víctimas directas. La jueza Niremperger lo decía en la sentencia, no solo es una reparación para los familiares, las víctimas directas y quienes sufrieron las torturas sino para la sociedad argentina que de alguna manera va teniendo acceso a la verdad sobre cómo ocurrieron muchos hechos en la represión ilegal de esa época.
Aseguró que hay otros casos similares al de Pablo, tal como el de la masacre de Margarita belén y el fusilamiento de dirigentes de Ligas Agrarias, con versiones oficiales sobre muertes que terminaron por desestimarse.
