Tres policías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fueron condenados a prisión perpetua por el homicidio quíntuplemente agravado del joven Lucas González y la tentativa de homicidio quíntuplemente agravado contra tres de sus amigos por los hechos que tuvieron lugar el 17 de noviembre de 2021 cuando fueron abordados por los efectivos policiales cuando regresaban de un entrenamiento de fútbol en el Club Barracas.
La sentencia fue dada a conocer este martes, pasadas las 13, por el Tribunal Oral Criminal 25 porteño con sede en los tribunales de Comodoro Py. El tribunal integrado por los jueces Ana Dieta de Herrero, Daniel Navarro y Marcelo Bartumeu Romero también condenó a ocho años de prisión a Sebastián Baidón, imputado por torturas por haberle gritado insultos racistas a los chicos mientras estaban detenidos. En cuanto al encubrimiento del crimen, las penas fueron para los comisarios Juan Romero, Fabián Du Santos y Rodolfo Ozán, y al subcomisario Roberto Inca a la pena de seis años de prisión. Al principal Héctor Cuevas le recayó una pena de cuatro años.
En tanto, el tribunal absolvió al comisario inspector Daniel Santana, a cargo de todas las dependencias de la Comuna N°4, y al subcomisario Ramón Chocobar. También a los oficiales Ángel Arévalos, Jonathan Martínez y Daniel Espinosa y dispuso su inmediata libertad.
Dalbón: “No existe una sentencia a la Argentina por racismo”
Se trata de la primera condena por violencia institucional que incluye el agravante del odio racial. Tras la lectura del fallo, el abogado querellante por la familia de Lucas, Gregorio Dalbón, consideró que se trata de un fallo “histórico”. “Nombraron a las víctimas como víctimas de violencia institucional, esta es una sentencia histórica para la Argentina, para que nunca más haya un Lucas González y para que nunca más la policía en vez de cuidarnos nos mate como lo mató a Lucas”, ponderó.
“Nunca antes en la jurisprudencia argentina existió un fallo de violencia institucional con racismo, por odio racial, los mataron porque eran negros, porque eran marrones, los eligieron por su color de piel y esto es lo que venimos pregonando desde el primer día. Los eligieron por eso, porque eran pobres, porque venían de una villa, porque venían de un barrio carenciado creyendo que iban a comprar estupefacientes y como siempre dije los eligieron por su color de piel y lo hemos probado y los condenaron a perpetua por matarlo y por además matarlo por su color de piel”, afirmó.
“Además lo mató el Estado, en este caso el estado de la ciudad de Buenos Aires, esto es impresionante por la cuestión de la violencia institucional mezclado con el racismo estructural; eso es lo histórico, va a recorrer el mundo la sentencia, no hay una sentencia por racismo en la Argentina, se mató por racismo”, aseguró Dalbón.
