“Es un problema que involucra a todo el sector de salud, a los odontólogos, a los bioquímicos, a las farmacias y también a nosotros. Y el problema fundamental está en que las políticas económicas nacionales han puesto una especie de restricción en la importación de productos, o demoras, y un encarecimiento  en al valor de los productos”, sostuvo Frangioli.

La medida, según dijo, afecta a elementos de uso frecuente como las suturas vasculares u orgánicas, las prótesis de cadera o rodilla, prótesis vasculares, stent. lo que a la vez demora los turnos para la intervención de pacientes.

“En la provincia de Chaco no tuvimos reporte de alguna desgracia por no hacer una cirugía, por no contar con insumos. Pero sí estamos recibiendo informes de una creciente demora en que el producto venga de la Capital Federal aportado por la obra social o comprado por el paciente y puesto a disposición para una cirugía”, indicó.

Aseguró que muchas cirugías están siendo reprogramadas porque al momento de la fecha el producto no llega a la provincia. Hay que demorar o postergar la cirugía o la aplicación de ese producto con el deterioro que genera el estrés para el paciente y todo el grupo quirúrgico estas postergaciones”, dijo.

Otro factor tiene que ver con el costo, porque al no haber un dólar estable, “hay muchos problemas para aplicar el costo y muchas veces ocurre que para dar respuestas al pedido que hace el equipo quirúrgico, aportan materiales de menor calidad y el establecimiento tiene la obligación de transmitir al paciente estas circunstancias”.

En este contexto, lamentó la “caída de la industria argentina”. “El país tenia una industria muy creciente e importante de productos, insumos e instrumental médico y por el ingreso de productos se quedaron sin mercado porque la producción en la argentina eran más cara. Dejaron de trabajar por un tiempo por las políticas de Gobierno y hoy nos encontramos con que la industria nacional no provee muchos de los insumos básicos”, acotó.

Este panorama originó esta alerta de cirujanos cardiovasculares de la Capital Federal, de la que se hicieron eco los prestadores de todo el país, tal es el caso de ACLYSA. “Es una preocupación”, sostuvo y avizoró que “no va a ser una situación fácil de resolver y va a haber una tendencia a empeorar. Nuestra obligación es hacer conocer estas dificultades para que no se deteriore la relación médico paciente”.

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