En los estudios de CIUDAD TV, Marcelo González, presidente de la fundación Deportiva Social Chaco (DESOCHA) celebró la ley sancionada esta madrugada en el Congreso de la Nación para declarar la emergencia en materia de Discapacidad en el territorio nacional, y vertió conceptos claros sobre el extremo de tener que acudir a las calles para que el Estado deba garantizar una actualización en las prestaciones de la población más vulnerable.
“En esta ocasión fue un poquito más complejo porque todo lo que hace el entorno, al ambiente de las personas con discapacidad está siendo menoscabado en diferentes situaciones, desde desentenderse de algunas asistencias, sobre todo en un momento tan vulnerable que está atravesando la sociedad en sí. Esto, obviamente, multiplica la vulnerabilidad”.
“Por suerte se aprobó anoche. Pero, no es solamente actualizaciones de las prestaciones, sino estamos en un contexto que no es nuevo”, señaló y remarcó que “la discapacidad no está en una buena situación. Pero hay un en este momento un contexto, una estructura, que no está atendiendo como requiere la temática de la discapacidad”.
Consultados por los términos utilizados por algunos legisladores durante el debate de la ley, González hasta consideró que “uno puede ser políticamente incorrecto con las palabras, pero es indudable que no hay empatía y a partir de ahí que uno tenga la esperanza que van buscar una solución”.
“No hay que desconocer que es lícito auditar, controlar, rever, analizar la situación porque a todos nos hace bien. Eso está fuera de discusión. Ahora, una vez que vos empezás ese trabajo, tenés que tener resultados sin perder de vista que lo más importante es la persona, solucionar la necesidad de las personas con discapacidad. Me ha pasado asistir a personas que estaban más de 3 horas esperando en la calle Perón para que los atiendan por las auditorías, con 39° sin lugares cómodos. Son pequeños detalles que están dentro del contexto de esto, no hay mirada, no hay empatía, empeora todo”.
Reparó en los cambios positivos que se fueron dando como sociedad en relación al trato para con la discapacidad. “Cuando empezamos como sociedad a darnos cuenta de que estamos hiriendo a alguien, de que esa persona por su condición necesitaba respeto y lo que tenía era una diferencia en cuanto a determinadas capacidades, nos fuimos acomodando y mejorando. Nuestra mirada es de más empatía. Y todas estas actitudes, no solo retrasan sino pintan a la persona que la está emitiendo en cuanto a su desinterés hacia el otro y en este caso el desinterés hacia la persona con discapacidad porque nunca hubo una disculpa tampoco”, sostuvo.
“Nunca hubo un paso para atrás, es la lectura que hago de la situación”, afirmó.
Destacó en paralelo la sanción de la Ley de Salud Mental en la Cámara de Diputados del Chaco y planteó la contradicción con lo ocurrido a nivel nacional. No obstante, señaló: “Esperemos que sea la mejor solución posible y más rápida. Esa es otra cuestión porque las personas cuando están en una situación determinada por condiciones, no tiene ese tiempo. Entonces, el máximo posible de que las cosas funcionen bien y que en vez de entregar tres cosas hoy ya se entreguen las 10 que se necesitan”, sostuvo.
